should i buy stellar cryptocurrency cryptocurrency related words signal trading cryptocurrency steem cryptocurrency cryptocurrency robot what is token sale in cryptocurrency

Memorias

Hablar sobre pesca con mosca, es un poco como adornarme con plumas ajenas.
Es cierto que tengo waders, wadings shoes, y chaleco propios, pero cañas, moscas, reeles y los demás chiches, no son míos.
Estar casada con un pescador fanático y acompañarlo con una beba de 2 meses, año tras año tuvo sus momentos inolvidables: meses, enteros de los soles de enero y febrero,/ Las primeras truchas sacadas casi por casualidad, //El llevar luego a nuestra hija sobre los hombros porque se cansaba, recorrer los ríos y sentir esa paz enorme que nos llena en medio de un ríos y sentir esa paz enorme que nos llena en medio de un río, (aunque solamente lo haya rastrillado como sí fuera asfalto pues no pescaba nada). Como soy pintora, llevo en mi retina más que los saltos de las arco iris enojadas, el color intenso del cielo, el rumor del agua y sobre todo anécdotas simples y divertidas de aquellos primeros años como compañera pescadora.: una vez me equivoque en el río Chimehuin y en vez de volver al grupo por el Chimehuin, que era por donde había venido, me fui por el Currue y fui a parar con mi hija clara sobre los hombros, la caña en ristre y un ancho sombrero al campamento del ejercito que “esperaba” la guerra con Chile. Nos llevaron de vuelta al lugar del campamento en un camión del ejercito muy amablemente, y tanto marido como los amigos terminaron por reírse. Truchas, pocas y chicas. Pero ríos sí. Recorrí varios: creo saber cada vuelta del Chimehuin, el Malleo, el Currue, el Quilquihue… Hasta hice una excursión a caballo siguiendo el Malleo abajo. Tengo una foto con toda una tribu Mapuche: Yo atrás pues era más alta que todos por supuesto. Y una vez la colgué y dije que era mi familia…
Ya voy poco a los lugares de antes… Los pools cambiaron un poco y gente de varias nacionalidades pueblan los lugares antes desolados… Pero a veces por algunas horas, siento otra vez el viento canalla que no me deja poner mi mosca donde yo quiero.

Mecha Rosselli

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *