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Pesca del lenguado con mosca en la albúfera de Mar Chiquita

por Adrián Ricardo Cedrola

Prólogo:

Me dispuse a escribir acerca de la Albufera y su pesca con mosca del lenguado pues creo, con convicción, que “la unión hace la fuerza ” y este ámbito necesita de todos nosotros, especialmente en la difusión, cuidado y conservación de sus recursos. Mejorar conductas individuales hará que a este entorno lo puedan disfrutar las generaciones venideras. Hoy, al recorrer la laguna, nos encontramos con basura dejada por colegas y turistas y en determinadas circunstancias, con una pesca indiscriminada, seguida de muerte, que se suma a la comercial con sobrepesca. Para aquellos que no conocen la Albufera, les recomiendo que se hagan el tiempo de venir a visitarla pues es un paraíso y no se arrepentirán.

Para aquellos a los que les interese esta pesca creé un grupo privado en Facebook llamado “Mar Chiquita lenguados, lisas, etc.fly fishing” que contará con el aporte de técnicas, y de pesca de esta especie y otras de la albufera, que servirán, en algunos casos, para otros ámbitos. Los invito al espacio para contar con vuestros aportes.

Por último, agradecerle a mi padre Ricardo Cedrola por poner en mis manos desde muy pequeño una caña y hacerme amar la albufera de Mar Chiquita. Hoy él está incursionando en los ríos, lagunas y lagos celestiales. Gracias también a mi señora por aguantar mi pasión todos los días.

 

La Albufera de Mar Chiquita, única en el país

En términos sencillos la albufera es una laguna lindera al mar, separada de este por un lecho físico formado por un cordón arenoso (dunas) y sedimentos marinos y unida a través de una boca.

Cabe destacar que esta conexión al mar le altera los niveles de caudal y profundidad, como consecuencia de las pleamares y bajamares. La albufera tiene una profundidad promedio de 0,80 cm y en algunos sectores, dependiendo de estas mareas, de 1,5 m a 1,8 m. Para una comprensión de la magnitud e importancia de esta albufera, les cuento que la misma tiene una extensión de 25 km y su anchura máxima llega a los 5 km.

 

Imagen satelital de la albúfera

 

A su vez, la albufera recibe afluentes de arroyos y canales de agua dulce, entre ellos el arroyo Vivorata, Dulce, arroyo Grande, Sotelo, canal 5,7, entre otros, lo que origina constantemente aguas salobres con diferentes niveles de salinidad, profundidad y caudal.

Para el pescador deportivo, esto representa un micro hábitat que, con certeza, cambiará de forma dinámica la acción de pesca, los lugares escogidos y la lectura de aguas. Haciendo de esta pesca algo fascinante que, para mentes inquietas como el mosquero, seguramente le generará una fuerte atracción y continuo aprendizaje. Sumado a esto, las especies de mar son combativas y el lenguado se encuentra dentro de ellas. Pero la Albufera siempre sorprende y podemos encontrar otras especies de mar como anchoas, corvinas negras y rubias, saracas, lisas, pejerreyes, etc. y en algunos momentos, especies de agua dulce: pejerreyes, bagres, viejas del agua, dientudos, etc.

 

Ubicación:

La albufera se encuentra ubicada en el partido de Mar Chiquita, a 35 km de la ciudad de Mar del Plata en dirección noroeste.

 

Lectura de Aguas:

Antes de efectuar una reseña de la lectura de aguas es importante describir, para aquellos que no conocen la Albufera, que la misma tiene un declive paulatino hacia al mar, que, en definitiva, es el responsable de que  las aguas salobres desemboquen al mar. Pero, al mismo tiempo, ese fondo de poco declive es el que permite, frente a pleamares, el ingreso de agua de mar hacia el interior (junto con las especies marinas por los 25 km de extensión de la albufera.)

Cuando asevero que para el pescador la albufera representa un gran desafío, lo digo porque al pescar en cualquier ámbito que tenga caudal, como por ejemplo un arroyo de montaña, río, o canal en una jornada de pesca, el mismo correrá durante toda la jornada en el mismo sentido y con la misma velocidad de caudal, salvo que un hecho extraordinario como una gran lluvia lo modifique, aún así el sentido de circulación será el mismo.

Imaginarse, por la mañana, que el caudal tiene dirección al mar, y por la tarde opuesta, y con diferentes intensidades de caudal, profundidad, temperatura de agua, vientos en direcciones variables y/o   salinidad, lo convierte en un desafío dinámico,  desde todo lo concerniente  a la pesca, lances, líneas, strippeos, lugares, etc.

Este desafío formará al pescador deportivo principalmente en un avezado conocedor de la  lectura de aguas como ningún otro ámbito, y lo preparará, sin lugar a dudas, para aquellos desafíos  que  se  presenten en otros lugares.

Ahora adentrándonos al objeto del presente les cuento que el peor error que puede cometer un pescador deportivo al mirar un río, arroyo o la propia albufera es pensar que se trata de una única masa de agua en movimiento, es decir, que se mueve a única velocidad. Pues de hecho, los caudales se mueven a distintas velocidades, dependiendo de varias variables, entre ellas la inclinación del suelo y otras que desarrollaré a continuación y  los peces  las conocen a la perfección y esto nos obligará, a los pescadores, a intentar dilucidarlos para tener éxito en la pesca.

Voy a intentar simplificar la lectura en dos grandes grupos de regímenes y ubicarlos en la albufera donde encontrarán mayoría de estos regímenes.

 

Régimen o flujo laminar:

Cuando hablamos de este régimen, nos referimos a los sectores donde el caudal  y su velocidad  se desenvuelve de manera ordenada (en laminas) sin turbulencias . Aquí, si observamos la superficie del agua, veremos que se mueve de forma ordenada, sin mayores alteraciones. Es aquí donde los peces deciden quedarse, pues el caudal es ordenado y esto para alimentarse  no les representa un mayor desgaste energético.  Si decimos que la albufera tiene un declive paulatino hacia el mar, a medida que nos acercamos a la boca mayor va a ser el mismo y más desordenado, producto de la aceleración del agua. Este tipo de régimen  se encuentra en su mayoría hacia el interior de la albufera, sobrepasando el puente Celpa; pero cabe aclarar que en este sector también se encuentran, de forma aislada, regímenes turbulentos, a modo de ejemplo: punta pejerrey, punta antena de telecomunicaciones a la altura del recreo  san Gabriel, etc. Este régimen es el más relevante para los pescadores deportivos.

 

Régimen o flujo turbulento:

Contrariamente al anterior, nos encontramos con aguas desordenadas, turbulentas y aceleradas. Estos sectores son utilizados por los peces como lugares de paso para ir en busca de los regímenes laminares. Pero no deben ser descartados por el pescador deportivo pues, como comenté, son lugares de paso de los peces y muchos crustáceos, entre ellos el cangrejo, quedan merced a la corriente, o peces pequeños son neutralizados por la misma,  el lenguado esto lo conoce a la perfección. Buscar regímenes turbulentos para el pez le representa una oportunidad de alimentación, más si este régimen se encuentra lindero a uno laminar donde el pez puede permanecer tranquilamente mirando la ventana de alimentación que le aporta el  turbulento o si el fondo producto de su conformación(capa limite) le permite permanecer allí viendo el alimento que le pasa por arriba. Especies pequeñas como comente,  el pejerrey, la lisa, la saraca al enfrentar un régimen turbulento contracorriente quedan inmovilizados por el caudal  y a veces, dependiendo de la velocidad del mismo, retroceden.  A estas situaciones el lenguado las aprovecha sin dudar. Ejemplo de régimen turbulento interior de la Albufera: click acá.

Para una mejor comprensión, imagínense un canal donde el caudal tiene diferentes velocidades: en el centro y arriba la velocidad será mayor, y hacia los bordes y fondo disminuirá. Si se observa con detenimiento el cauce, encontraremos una línea divisoria que separa la corriente rápida de la menos rápida, esta línea es denominada junta, línea divisoria de caudales, línea de separación o costura. Pero lo relevante, para nosotros que intentamos pescar, es saber que los lenguados permanecerán allí donde el caudal disminuye su velocidad, linderos al caudal de velocidad, observando lo que este último les aporta de alimento, ventana de alimentación, o en el fondo, observando el alimento que pasa por arriba. De aquí surge la necesidad de aclarar el concepto de capa límite.

 

Capa límite:

La fricción de las partículas de agua sobre el fondo y los bordes reduce considerablemente la velocidad del caudal, y mayor será esta reducción cuanto más irregular sea el fondo. A estos sectores se los denomina capa límite y es importante señalar que nuestra albufera tiene una diversidad de fondos, donde predominan zonas de conchilla, otras de fango, de arena, tosca, etc. Pero, a diferencia de muchos otros ámbitos, aquí vive un anélido (poliqueto) que construye un coral en el fondo, llamados vulgarmente bochones. Estos reducen el caudal y forman los conos de quietud, también aprovechados por los peces. Cabe destacar que esta especie en particular, desde muy pequeña, adopta una forma oval, nada de forma horizontal   y caza desde el fondo. El concepto de capa límite es fundamental para el pescador deportivo. La mejor forma de aprender a pescar y entender a esta especie, al menos en mi experiencia, es practicar la pesca de vadeo, pues podremos georeferenciar los distintos fondos y así descubrir los lugares de acecho de la especie. Un dato importante para el pescador que nunca vadeo la Albufera es que, a medida que nos acercamos a la boca, mayores serán los riesgos para el pescador. Ante la duda, consulte a un par antes de entrar.  Por último, simplificarles algunos fondos elegidos para el camuflaje por el lenguado, los pozones (más si estos están rodeados de bochones) y el barro son, a mi humilde criterio, el lugar que mayormente eligen los grandes. Aunque no hay que descartar lo fondos de arena o bancos de arena, también elegidos por ellos para el camuflaje. Por último, los fondos de conchilla los elijo si tengo corrientes turbulentas que representen alimento fácil para la especie, en tanto estas se lo permitan y, a su vez la capa, limite le ofrezca la posibilidad de permanecer en ellos sin mayor desgaste energético.

 

Cono o abanico  de quietud o reposo:

Cualquier obstáculo o elemento que bloquee el desplazamiento natural del agua se denomina cono o abanico de quietud o reposo. Un palo, piedra, tosca o los corales citados recientemente provocarán un cono de quietud.  Estos conos ocasionan dos efectos interesantes, que los peces (lenguados entre ellos) aprovechan para alimentarse. Por un lado, una zona por delante y por detrás del objeto, producto del choque del caudal con el mismo, llamada zona de quietud. Por delante (rebote de partículas de agua con el objeto) y por detrás, producto de la obstrucción que generó el mismo. El segundo efecto, como sabemos, ante cualquier obstrucción del caudal se provocará indefectiblemente una aceleración de partículas de agua, en este caso, lindero al objeto.  El lenguado aprovecha los conos de quietud pues le representan dos oportunidades y, al mismo tiempo por un lado, una zona tranquila donde apostarse por detrás o delante del objeto. Producto de la aceleración de caudal a ambos lado del mismo, el lenguado puede también encontrar la oportunidad de alimentarse de especies menores, que ralentizarán la natación o derivarán producto de la corriente, por ejemplo los cangrejos, generada por el obstáculo, llevando prácticamente el alimento a su apostadero. Las zonas de bochones serán un buen sitio donde intentar pescar esta especie.

 

El equipo:

La albufera de Mar Chiquita tiene aguas salobres, como comenté más arriba, por lo que un equipo ideal sería uno preparado para saltwater. A falta de este, como es mi caso, uno de truchas funciona muy bien, con la salvedad de que debe limpiarse rigurosamente con agua dulce al llegar de nuestra pesca. Por último, si efectuamos una pesca cercana al mar, debemos contemplar que la arenilla en nuestra línea se adhiere y genera desgaste en la puntera (tip top).

Lo ideal sería contar con dos equipos: uno propiamente para la boca y otro para el interior de la albufera. Pues, a medida que nos acercamos a la boca, como comenté, nos encontraremos con mayor caudal, profundidad y turbulencia en las aguas. Sumado a esto, la cercanía al mar, los vientos fuertes imperantes en la zona, y nuestras moscas lastradas (ojos de plomo medio) en anzuelos 3/0 o 4/0 nos exigen contemplar un equipo más potente. Para esta zona, recomiendo una caña 8/9 líneas W F  descentradas hacia adelante para dar vuelta nuestras moscas de hundimiento intermedio tipo III , preferentemente uso shooting con tipo de hundimiento III con corredera flotante (running line).Esta me permite principalmente que no se enrede demasiado (como sucede con la amnesia, flat, o   slick shooter, etc.) producto del viento imperante y hacer correcciones  de línea aéreas (ej. .corrección extendida o curva, etc.) o en el agua(como volteo de línea, anclaje, etc.) para optimizar el trabajo de nuestra mosca o su cambio de posición. Otra variante efectiva es usar una línea W F  F/ S ( sinking tip, wet tip).

Por último, algún pescador tradicionalista considere una numeración mayor en la potencia requerida dadas las condiciones señaladas y no está mal esa interpretación, pero la realidad es que, tanto las líneas modernas como las cañas actuales citadas, nos permiten efectuar esta pesca con absoluta tranquilidad.

El otro equipo lo usaremos para el interior de albufera, y consiste en una caña 7/8 con línea WF de flote (descentrada hacia adelante para dar vuelta sin problema estas moscas) pues la albufera, como comenté al inicio, tiene poca profundidad promedio, y con una línea de flote y las moscas citadas podremos pescar tranquilamente. En esta zona y a medida que nos adentramos al interior, los vientos regularmente no serán tan fuertes como en la boca; los regímenes laminares abundarán y, consecuentemente, no se requerirá mayor potencia de equipo. Cabe destacar que la mayor parte de la pesca la haremos de vadeo y tiros de media a corta distancia y más de corta que de media nos bastarán para hacer esta pesca. Aquí también hago la salvedad, seguramente algún tradicionalista puede observar que el equipo de transporte (caña/línea) es demasiado pequeño en potencia para la mosca utilizada, pero les cuento que muchos usan cañas numero 6 y pueden pescar igual, independientemente del equipo óptimo.

 

La presentación en la pesca:

Voy a simplificarles en función de los regímenes citados las dos opciones de presentarle al lenguado nuestra mosca:

En los regímenes turbulentos zona boca y otros sectores en el interior, suelo pescar con lances a 45 grados o aguas arriba de los 45 grados, si el caudal es muy fuerte. En estos casos, es conveniente lanzar aguas arriba de los 45 grados, ej. a 90 grados o más, dejando derivar y hundir la mosca para que trabaje lo más cercana al fondo, lanzar a 90 grados o más arriba me permite que la mosca profundice producto de no existir tensión de línea.

En el caso de que el caudal permita profundizar mi mosca, el lance debe ser ejecutado a 45 grados albufera abajo, haciendo una corrección extendida contracorriente para que la mosca entre bien ubicada y dejo derivar la misma hasta su aceleración producto de llegar al final de recorrido. En muchas oportunidades, el lenguado toma en deriva, pero, en la mayoría de los casos, cuando se produce la aceleración final de la deriva (swing).

Si aun no tomo, no está todo perdido, en donde se provoca la desaceleración debemos efectuar unos strippeos cortos, ya que será lo necesario para convencer a nuestro pez de tomar el engaño. Efectivamente muchas veces el lenguado viene siguiendo a la mosca después de la aceleración y al moverle la misma, cuando disminuye, se decide a tomar. Para esta situación de pesca, junto un amigo Roberto Galbarini y sus tips de pesca al swing del dorado, diseñamos una mosca, la Galbarini Fly, que tiene vida propia en deriva y en el swing y en breve se grabará su atado. Se puede intentar esta técnica con línea de hundimiento o de flote, dependiendo si nos encontramos en la boca o en el interior.

En los regímenes laminares (mayoría en el interior de la albufera) aconsejo pescar en abanico aguas abajo con línea de flote y modificar la candencia y velocidad de strippeo; de acuerdo al caudal imperante, intentado imitar la natación del pez presa (a modo de ejemplo, pejerrey) que, con seguridad, no podrá nadar libremente contra corriente y sí lo hará cuando esta no esté presente. Tampoco hay que descartar, ante la ausencia de pique, hacer algún tiro aguas arriba y pescar en deriva muerta o con pequeños strippeos.

 

Leaders:

Al ser la albufera en su mayoría de baja profundidad, para pescar en estas zonas aconsejo no utilizar lideres más largos que un mts. 1.7  o 1.8. con líneas de flote.  No digo que no pueda ser más largo, pero seguramente si lo es, al momento de pelear y querer arrimar un lenguado de porte a nosotros, será una complicación, más si estamos solos y no tenemos ayuda de copo por parte de un compañero, pues será inevitable meter parte del leader por las anillas de la caña y esto provocará que se trabe un nudo de empalme del mismo en un pasahilo, poniendo en riesgo nuestra caña.

Cuando pesquemos con línea de hundimiento, aconsejo un leader más corto de 1.4 a 1.6 metros para que nuestra línea de hundimiento nos ayude a llevar nuestra mosca al fondo.

El mercado poco ofrece, para la pesca del lenguado con mosca, cañas adaptadas para esta especie, leaders, etc. Los leaders, los armo en tres tramos: arranco con 0,50 mm , paso a un 0,45 mm y por último uso de tippet de  flourocarbono de 0,40 mm. Elijo este tippet pues no le afectan los rayos ultravioleta, siendo transparente bajo el agua, ya que índice de refracción similar al del agua. Además, posee mayor resistencia a la abrasión de corales, conchillas y almejas navajas presentes en la albufera y es también más denso, casi el doble que el nylon y por tanto, hunde mejor.

 

Las moscas:

Mayormente atadas en anzuelos 3/0, 4/0 en anzuelos marca Mustad 33637, Flounder 33637, 34043 niquelado, Gamakatsu B10s, offset Mustad ultra loock serie 38106 np-bn, este último lo recomiendo para la pesca en la boca. Los colores más efectivos, entre otros, son el chatreusse (aguas claras), el rojo (aguas oscuras), el amarillo fluo (aguas claras), blanco, etc. Aunque esto no debe tomarse como una regla: a modo de ejemplo, el rojo a veces lo toman con aguas claras. Por último, en los regímenes turbulentos, las moscas con silueta son más efectivas que las voluminosas. Aquellos diseños de moscas que tengan movilidad propia en regímenes laminares suelen dar, muchas veces, éxito. Cabe destacar que las marcas son orientativas.

 

 

La Galbarini

En el atado de esta mosca tuve en consideración la recomendaciones claras y precisas de Roberto Galbarini, en cuanto a la confección del collar, para que la misma tenga vida propia, tanto en deriva como en el swing. Con la técnica dubbing loop y la herramienta book tool, utilizando casi una pulgada de predator fibers de soporte y feathers spey pro, se arma el collar que le da vida a esta mosca.

 

 

 

La captura y la importancia de la devolución en la Albufera:

Como pescador, a lo largo de mi vida, pasé por innumerables etapas de pesca. En algunas de ellas, no paraba ni a comer: cuando mi padre me preparaba un sándwich, me alimentaba sin largar la caña por un segundo. También contaba el resultado de mi pesca y me consideraba ganador si la sumatoria estaba a mi favor. En ese entonces, sacrificar era normal, y si no lo comíamos, lo regalábamos a algún vecino. Con el tiempo, entendí que estaba equivocado e intenté cambiar mi conducta.

Comer un pescado no es algo malo, jamás pregonaría algo así, pero sí les cuento que venimos luchando para tratar de cuidar esta especie en este ámbito. Pues la albufera, como comenté, es una laguna cerrada, con una única entrada/salida y los peces llegan aquí para alimentarse y en muchos casos, a vivir. La pesca indiscriminada acabará con los peces residentes y evitará que otros que ingresen del mar los sean. Asimismo, el ecosistema ha creado varias especies híbridas de otros peces que deben cuidarse (ej. pejerrey), que son parte del alimento del lenguado, y de disminuir la cantidad de estos últimos redundará, en abundancia, la otra especie, rompiendo el equilibrio biológico necesario para la albufera.

Escuché muchas veces decir: “un pescador con caña no puede hacerle daño al ecosistema”, créame y no lo digo yo: ha pasado en EEUU, y más en ámbitos prácticamente cerrados. Es cierto que la pesca comercial es la mayor destructora, pero las conductas individuales sumadas también hacen su parte.

Sumado a esto, la falta de regulación y control, o la poca regulación existente sin mayores estudios científicos, como los problemas acarreados en los caudales producto de la intervención del hombre (ej. puente CELPA), pondrán al ámbito en un futuro en una situación crítica.

Mi sueño es que generaciones futuras puedan disfrutar de esta pesca que me ha dado muchas satisfacciones. Mi compromiso seguirá intacto, defendiendo el ámbito y sus recursos y espero se sumen para proteger, y cuidar la albufera.

 

Imágenes del  los resultados de esta pesca:

 

 

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