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Ninfas flotantes

Por Marcelo Morales

RELEGADAS POR LA MODA DE LOS EMERGERS LAS NINFAS FLOTANTES SIGUEN SIENDO INDISPENSABLES PARA UN PESCADOR DE MOSCA SERIO

Soy un enamorado de la pesca con mosca en ríos, especialmente los de cauces medianos o chicos. Siento que la pesca en este tipo de aguas es un verdadero desafío para los conocimientos y habilidades de un pescador de mosca, donde los resultados son valorados de acuerdo al grado de dificultad para engañar a la trucha independientemente del tamaño de la misma.

Luego de muchos años de especializarme en este tipo de ambientes, puedo asegurar que las ninfas flotantes de efemerópteros en momentos previos y durante un hatch, empleadas de manera similar a una seca, son invalorables, sobre todo ante peces dispuestos a no cometer errores pasados.
Los peces son capaces de recordar perfectamente situaciones de riesgo una vez que han sido sometidos a ellas un cierto periodo de tiempo. Esto es muy evidente en las zonas que se practica la captura y liberación, donde la cantidad y tamaño de las truchas aumenta paralelamente a las dificultades para tentarlas con nuestros emplumados engaños.

Estas truchas adquieren una enorme cantidad de reacciones condicionadas para evitar ser pescadas, y esta característica las torna ideales para el pescador que realmente quiere probar lo que sabe. Las ninfas flotantes (incluyo dentro de esta categoría a las semisumergidas) son una herramienta indispensable para estos peces.

Curiosamente, pese a la cantidad de escritos que diariamente llegan a nuestras manos, el tema de las ninfas flotantes o semihundidas durante una eclosión es ignorado de una manera casi total, relegado por notas sobre emergers donde se confunden las cosas llamando emerger a todo, cuando en realidad solo debería llamarse emerger a una mosca que imita el preciso instante en que el adulto comienza a salir de su piel de ninfa y como veremos más adelante esto sucede muy velozmente. Tampoco hay que llamar emergers a lo que realmente son stillborns o adultos abortados. Muchos de estos llamados emergers no son sino imitaciones de ninfas flotantes ya que sus características y diseño, tal cual se presentan a la trucha, poco tiene que ver con la coloración de la cutícula de la ninfa vacía mientras el adulto la abandona, imitando en cambio perfectamente a la ninfa, que suspendida justo bajo la superficie deriva un cierto tiempo antes que su tórax se abra dejando salir al adulto.

Los pescadores han adoptado a los emergers sin analizar correctamente el nombre, de acuerdo al funcionamiento de la mosca en el agua, y por esto ante truchas difíciles y educadas no logran deducir en dónde fallan, por desconocer el proceso de una eclosión y el verdadero papel de las ninfas, los emergers reales, los stillborns y los adultos dentro de la misma.

La intención de esta nota es aclarar que es una ninfa flotante y la diferencia con un verdadero emergente o un stillbom que es un emergente abortado que no pudo escapar de la piel de ninfa.

Para no complicar demasiado el tema solo me referiré a efemerópteros, pero tengan en cuenta que también hay pupas flotantes de caddis y dípteros que no deben ser confundidos con el verdadero emergente o stillbom de estos insectos.

OBSERVANDO CADA ETAPA
Para diseñar o comprar una ninfa flotante adecuada, cada pescador debe estudiar atentamente las variedades, tamaños, colores y formas de actuar de los insectos que eclosionan en el lugar de pesca elegido.
La gran mayoría de ninfas de efemerópteros se convierten en adultos alados en la superficie, usando la tensión superficial del agua como ayuda para que retenga la piel de ninfa. La transfonnación de ninfa en adulto es fascinante y nada difícil de observar si nos lo proponemos. He pasado largos momentos viendo a las ninfas flotar inermes para rasgar sorpresivamente la cutícula en la zona dorsal, tras lo cual sale velozmente el adulto que pennanece secando sus alas, flotando cerca de la cáscara vacía de la ninfa. En las leptoflebias, nuestras mayflies más abundantes, el paso de ninfa a adulto según mis observaciones raramente supera un segundo y solamente durante este segundo tenemos un verdadero emerger. Antes es ninfa y luego adulto.

A menudo las ninfas flotan largos trechos antes que los adultos aparezcan, pero de repente en un abrir y cerrar de ojos, ese pequeño organismo de colores sombríos que es la ninfa, ya es adulto.
Mi experiencia es que el paso de ninfa a insecto adulto en buenas condiciones climáticas es extremadamente rápido y no me parece lógico pensar que las truchas esperan o calculan cuando se va a producir el segundo durante el cual el insecto no es ni ninfa ni adulto sino emerger para comerlo.
Lo que mis observaciones me han demostrado es lo siguiente: las truchas principalmente se alimentan de las ninfas flotantes o semisumergidas una vez que estas llegan al nivel superior en la columna de agua, luego de haberlas comido cerca del fondo ya media agua al comienzo del hatch. Estas ninfas flotantes no tienen ninguna diferencia con las normales, solo su actitud y forma de derivar. Recién comen adultos cuando la eclosión está muy avanzada y solo quedan cáscaras vacías de ninfas.

O sea que una eclosión tiene tres momentos importantes: el comienzo, cuando las ninfas abandonan el fondo y todavía no se nota actividad en superficie, pero sí abajo, bastante antes de los primeros rises. Una etapa intermedia donde abundan las ninfas flotando en la superficie o suspendidas debajo sin demasiados adultos presentes pero con rises en superficie que no debemos confundir con los producidos por adultos. Y el final de la eclosión, donde predominan los adultos y las truchas claramente se dedican a ellos. Este último periodo puede durar poco, sobre todo en eclosiones de última hora, por lo que si esperamos a ver los adultos habremos perdido horas de buena pesca con ninfas.

Los stillborns o adultos abortados solo son abundantes si la eclosión se produce en condiciones malas, por ejemplo con mucha humedad, viento o suciedad en la superficie, factores que modifican la tensión superficial dificultando la salida de los adultos. En condiciones normales de clima no se producen demasiados stillborns, por lo que una ninfa a flote o muy cerca de la superficie es lo más efectivo. Los insectos acuáticos, especialmente los efemerópteros más delicados que otros durante la eclosión, saben muy bien cuándo producir los hatch más intensos y todos se habrán dado cuenta que los días malos son pobres en actividad de superficie, mientras que con tiempo bueno y sin viento las eclosiones, si es el momento, son abundantes.

Un poco fuera de tema debo mencionar que hay pupas de caddis que llegan a la superficie exhaustas, flotando largos trechos antes de que aparezca el adulto.

No todas las pupas llegan a la superficie como un misil polaris como creíamos, por lo que tendremos que crear pupas flotantes muy pronto, para terminar con algunos rompecabezas en el río.

QUIEN ES QUIEN
la mayoría de las moscas hoy denominadas emergers son pescadas con la convicción que los imitan, cuando todo indica -ante lo efímero de un emerger real- que realmente lo que imitamos son ninfas flotantes y en menor escala stillboms.

Las ninfas flotantes representan una presa segura y creo que si la trucha la toma en el preciso segundo que es emerger es por pura casualidad, a menos que realmente la ninfa flotante deseñales indicativas sobre su paso a insecto adulto que nosotros no podemos ver y la trucha sí. Cosa bastante improbable si tenemos en cuenta la real capacidad visual de la trucha.

USO DE LA NINFA FLOTANTE

Muchas ninfas de efemerópteros prefieren para vivir las aguas rápidas y oxigenadas de las correderas y si bien las eclosiones recién las notamos claramente cuando la corredera se calma en el pozón, es evidente que las ninfas para llegar allí tuvieron que recorrer un gran tramo de río. Ver las truchas tomar ninfas flotantes en agua rápida no es sencillo, pero hay que buscar entre ias ondas del agua signos de cabezas o cuerpos de las truchas. Los característicos aros que nos sirven de señal en otras aguas, en las correderas son disimulados por la cambiante superficie, y sólo un buen entrenamiento puede permitimos diferenciar los movimientos del agua de las ondas que, aún en agua fuerte, produce una trucha comiendo cerca de la superficie.

Nuestra ninfa flotante tiene que estar diseñada para poder pescar en este tipo de aguas ya la vez ser convincente si decidimos hundirla justo debajo de la superficie. O si decidimos arrastrarla cerca del fondo, temprano en la eclosión, emplomando el leader.

Para lograr que se mantenga en la superficie basta con que la ninfa tenga algunas características de una seca, como la calidad del hackle y los materiales del cuerpo, de modo que al engrasarla flote bien arriba.
Para bajarla tenemos varias alternativas: leader sink, saliva, o barro fino de la orilla, si queremos suspenderla justo bajo la superficie y plomitos o plomo blando para mayor profundidad. El uso de un microindicador cuando pescamos en superficie y cerca de ella es de gran ayuda para saber donde está la ninfa, difícil de ver para el ojo poco entrenado.
Veamos ahora cómo utilizar este tipo de mosca al máximo de su potencial.

Supongamos que arribamos temprano por la mañana a nuestra corredera y pozón favoritos, está fresco y no vemos mayflies adultos en la superficie. Hay algunas subidas muy suaves, casi imperceptibles, en la cola del pozón, posiblemente hacia mayflies adultos muertos que pusieron sus huevos durante la tarde y noche anterior (spent spinners).

Experiencias pasadas nos indican que posiblemente se produzca un hatch cerca de las II horas, por lo tanto estamos en la etapa temprana de la eclosión, donde las ninfas se hallan en niveles cercanos al fondo dejando sus escondites en el agua rápida rápida. Tenemos que usar entonces un leader largo y fino agregándole peso para que nuestra ninfa flotante, si no queremos cambiarla por otra, llegue al nivel donde se hallan comiendo los peces. La línea será flotante y el uso de un indicador de pique es sumamente útil.

Luego de algunos intentos en los cuales regulamos la profundidad de trabajo de la ninfa con más o menos lastre y empleando las técnicas ya conocidas de deriva natural que evitan el drag en la ninfa, tenemos el primer pique y comenzamos a sacar truchas, hasta que misteriosamente dejamos de tener piques al acertados a las II horas. Es el momento de volver a la co- la de la corredera y pozón.

Qué ha pasado? Si miramos la superficie del agua, detenidamente notaremos los cambios. Como la temperatura exterior ha aumentado, esporádicamente aparecen los primeros adultos, que de no estar atentos pasan desapercibidos. Lo que sí vemos claramente es gran cantidad de ninfas llegando a la superficie en la cola de la corredera y derivando hacia el cuerpo del pozón.

Es el momento de arreglar y afinar nuestro leader, retirando al mismo tiempo el lastre, para pescar una ninfa flotante, pero hundida justo bajo la superficie y con un micro indicador a unos 10 cm de la misma.
Conviene que ¡todo el leader flote bien, menos los últimos centímetros bajo el indicador. Esto facilita los mends para controlar el drag y la clavada, que debe ser suave y de costado. El indicador ayuda a seguir la ninfa aún en las aguas de la corredera.

Los piques con este sistema son muy francos y muchas veces en correderas bajas se producen buenos borbollones al ser tomada la ninfa. No hay que asustarse y clavar siempre muy suave. Yo preferiría eliminar la palabra “clavar” en ninfas y secas, reemplazándola por lo correcto que es tensar.

Tensar significa mover la caña de lado hasta sentir el peso de la trucha, en ese momento sin detener el movimiento lo prolongamos un poco más y esto es suficiente para afirmar un anzuelo normal. Hay que mirar bien para qué lado comió la trucha y mover la caña hacia el lado contrario, bien de costado y tratando que la dirección del anzuelo sea hacia la cola de la trucha, con lo cual tenemos todo el largo de la boca para que se clave. Si en carnbio pegarnos un tirón fuerte hacia arriba, como es habitual, sólo lograremos sacarle la mosca de la boca a la mayoría de las truchas, sobre todo a las grandes que tardan en cerrarla.

Pescando cualquier tipo de ninfa bajo la superficie da mejores resultados atar la ninfa alleader con un nudo con el que la mosca quede libre, como el Duncan. De este modo la ninfa reacciona de manera muy natural ante las pequeñas corrientes que hay en la columna de agua, dando la impresión de algo realmente vivo.
Esto es especialmente importante imitando algunas ninfas de efemerópteros, muy ágiles en el agua como bétidos y siflonúridos, habitantes comunes de las partes lentas de nuestros ríos.

Retornando a nuestro relato, al cambiar a ninfas justo bajo la superficie pronto volvemos a sacar una trucha tras otra, ya que estamos imitando perfectamente el modus operandi de las naturales. Es fundamental lograr que nuestra ninfa derive a la velocidad de las naturales, para lo cual tenemos que pulir nuestro casting al máximo. Una ninfa que se mueve a través de la corriente en vez de ir con ella es inmediatamente rechazada.

Dentro del tiempo total que dura una eclosión, desde que las ninfas abandonan el fondo hasta que aparecen los adultos, el período en que las ninfas están pegadas a la superficie tratando de romper la membrana que forma el agua es bastante prolongado. En nuestros ríos, si bien las eclosiones no son tan seguidas y abundantes como en hemisferio Norte, tenemos lo suficiente para practicar la pesca de ninfas semihundidas varias horas por día, con resultados sorprendentes.
Pasadas la 11, en condiciones ideales la eclosión de mayflies se manifiesta a pleno, tapizando los adultos grandes tramos de la superficie. Es el momento de resistir la tentación de atar una seca, afinar el tippet lo más posible y poner una ninfa flotante bien impermeabilizada.

Ahora pescaremos como si tuviéramos una seca, cubriendo los peces que suben. Con gran sorpresa vamos a descubrir que pescados que rechazaban nuestras mejores secas sucumben rápidamente ante la ninfa.
Hasta el final de la eclosión podemos sacar trucha tras trucha con este tipo de ninfa, y esto lo hemos probado cientos de veces.

La mayor dificultad de esta técnica es ver la ninfa flotando. Personalmente uso un indicador muy pequeño cerca de la ninfa y cada vez que veo un movimiento cerca del mismo tenso un poco la línea. Con los anzuelos modernos las truchas se enganchan prácticamente solas y al tansar suavemente no hago ruido, lo que podría alertar a la trucha que intento sacar.

Sólo cuando encontramos una trucha muy cerca nuestro en aguas ultra chatas y bajas evitaremos poner un indicador. En estas condiciones estamos muy expuestos y es mejor que ante el “plic” de la ninfa al caer, la trucha la encuentre aislada, sin un indicador cerca que podría distraerla, ya que seguramente no tendremos una segunda chance.
Hay que fijar entonces todos nuestros sentidos en la ninfa para ver el pique.
El rise de una trucha a una ninfa flotante es muy sutil, como si la chuparan de abajo, por lo que el indicador ayuda mucho y si es pequeño no las espanta para nada.

Casi todas mis ninfas flotantes son variantes de las normales en anzuelos livianos de secas. Los cuerpos, en lugar de ser de dubbings gruesos son de sintéticos o naturales muy finos que retienen mejor las siliconas al formar una trama más cerrada. Las patas y colas de plumas o pelos suaves son reemplazadas por fibras de gallo de mosca seca preferentemente marca Hoffman (el más denso, duro y cristalino de todos).

El wingcase pasa a ser de polipropileno o foam. Con esto se logra una ninfa flotante y al mismo tiempo multiprop6sito, ya que con leader sink le damos densidad neutral para suspenderla justo bajo la superficie, y con plomitos o plomo blando la bajamos al nivel nece-sario de acuerdo al momento en la eclosión.

Esto no quiere decir que todas mis otras ninfas no son necesarias, ya que el tipo de ninfa anterior, si bien es versátil, está primeramente dirigida a pescar en superficie o justo debajo suspendida. Dos sectores donde los otros diseños de ninfas ideales para media agua y fondo, fallan.

Tampoco estoy sugiriendo desechar las secas. Cada tipo de mosca en su justo momento es tan efectiva que podríamos pasar una vida estudiando su uso y posibilidades.

Para un sencillo mortal lo conveniente es no llenarse de moscas, pero nunca olvidar por una moda modelos que han resistido airosos el paso inexorable del tiempo.

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