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Mac. Streamers

Sencillez y habilidad para capturar grandes truchas

La pesca de truchas en algunos ríos de la patagonia ofrece hoy en día dificultades adicionales producto, entre otras, de una mayor presión de pesca lo que se traduce en un mayor disturbio del medio y una mayor habilidad de los peces para percibir los engaños.

A partir de esta realidad hace unos años decidí extremar los cuidados al caminar las orillas de los ríos.
Mi pesca pasó a ser mayoritariamente visual, es decir realizar una presentación sobre la posición de un pez al que previamente había visto.
Al actuar de esta manera noté que a pesar de la merma que muchos sectores muestran hoy en día los buenos peces todavía existen y por otro lado noté además que estos peces, en general, no son divisados por los pescadores.
Considero de extrema importancia que a la habilidad de detectar grandes peces y capturarlos se sume el hecho de pescar solo o acompañado por otro pescador de habilidades semejantes y fundamentalmente ejecutando un trabajo coordinado.
Si bien las estructuras de aguas que pueden contener peces grandes, son en muchos casos similares, es claro que no es lo mismo el Limay Medio que el Quillén arriba.
Particularmente he desarrollado un gusto por aquellas costas “cortadas”, barrancas o estructuras salientes ligadas a aguas relativamente lentas.
Grandes peces suelen ubicarse allí, mayormente en solitario y generalmente a nivel de la superficie.
La excelente visibilidad que brinda el tipo de agua pone al límite la habilidad para capturarlos.
Intentar pescar una trucha en estas condiciones no es igual a intentar “barrer” un sector del río en búsqueda de alguna respuesta.
La captura de peces grandes es ligada generalmente al uso de streamers y la técnica que utilizo en estas ocaciones no escapa a la regla.
La tremenda efectividad que he logrado con esta técnica me ha posibilitado capturar excelentes truchas en ríos como el Malleo, Chimehuín, Pulmarí y Quillén.
Una experiencia de pesca que tuve en un hermoso pozón con una hábil trucha arco iris que “tocó” un par de mis moscas sin que yo pudiera clavarla para finalmente lograrlo con un pequeño streamer dió origen a una técnica que buscaba, en principio, mejorar el ángulo de clavada.
La mosca, a la que denominé MAC Streamer, estaba montada sobre un anzuelo Dai-Riki 730 # 8 y la acción de presentarla a los ojos del pez me indujeron a perfeccionar el control sobre la mosca intentando una movilidad por demás realista.
Esta mosca, una marabou “desvestida”, está diseñada para ser usada con línea de flote, leader largo y lastres de plomo de acuerdo a las tensiones que toma la línea en la deriva de manera de permitir siempre una natación horizontal.
Desde ya hace muchos años atrás forma parte de mi arsenal de presentaciones el método denominado “Leisenring Lift” descripto por James Leisenring & Pete Hidy en The Art oF Tying the Wet Fly editado en 1941 para presentar algunos “wets-emergers” o “flymphs” frente a la posición de un pez.
Al ejecutar algo similar pero esta vez simulando un pez fué necesario desarrollar mucha más habilidad y control pero los resultados fueron de una extraordinaria efectividad.
Esta técnica resulta perfecta para capturar grandes arco iris y marrones ubicadas casi a nivel de la superficie en aguas lentas.
El trabajo comienza examinando lentamente orillas con barrancas o salientes, colas de pozones con cierta profundidad y en lo posible con obstáculos que sirvan de cobertura a los peces grandes tratando de percibir su presencia y determinar con exactitud su posición.
Cuando un pez toma posiciones cercanas a las mencionadas normalmente es difícil capturarlo ya que a su experiencia se suma el hecho de una mayor capacidad para percibir toda perturbación del medio. Normalmente estos peces huyen al ser asustados por los pasos de los poco atentos pescadores.
En general las marcas que producen en el agua los peces grandes son muy sutiles por lo que se debe observar con mucha atención.
No descarte permanecer varios minutos observando, recuerde que la idea es lanzar sobre la presencia de un pez y no “rastrear” aguas por lo que en general ejecutaremos muy pocos lanzamientos.
Una de las marcas clásicas en aguas lentas es la formación de una angosta línea en la superficie de agua producto del roce de una aleta con la superficie. En ocasiones puede percibirse la aleta dorsal y cola lo cual es en extremo excitante. Por lo general este movimiento es ejecutado para restablecer una posición dentro de la masa de agua.
Otra marca apreciable, producto de un movimiento mayor, es un “abultamiento” de la superfie del agua lo que además puede estar indicando que el pez ha realizado el movimiento al interesarse por alimento. Los peces de mayor tamaño generan movimientos más elegantes y con un menor consumo energético que los más pequeños.
Una observación en detalle puede indicarnos el nivel de “actividad” del pez y, si su experiencia se lo permite, el “nivel de aceptación” a una eventual posibilidad de alimento si es que no notamos mayor actividad.
Un pez activo es generalmente más facil de capturar que uno que muestra poco interés. Determinar esta sutil diferencia a la que denomino “nivel de aceptación” es fundamental ya que una presentación en el momento inadecuado puede causar la alarma del pez y su posterior retirada.
Medir el “nivel de aceptación” de un pez que no privilegia su alimentación es algo que se aprende en el río.
Mayoritariamente, lo cual no debe sorprerder, me he encontrado con peces en idéntica actitud: no activos pero con aceptable nivel de aceptación ante un eventual bocado.
En general los períodos de actividad en las truchas se reducen a unos minutos a lo largo de un día completo, permaneciendo la mayor parte del tiempo restante en una actitud “oportunista”.
El uso del streamer esta justificado ya que explotaremos este “oportunismo” del pez para tomar algo de comida.
Pescar truchas activas que intentan alimentarse de peces menores es una tarea mucho más sencilla pero emocionante por la agresividad de las tomadas. Esta situación es más común de observar donde peces de mayor tamaño comparten sectores con pequeñas truchas.
Un marcado nivel de actividad originado por otro tipo de alimento nos obligaría a imitar lo que el pez está tomando.
Una vez detectada la posición del pez el mejor sitio para tomar postura es dentro del río, ligeramente aguas arriba del pez, buscando lanzar hacia la posición de este sobre la orilla.
Es de fundamental importancia determinar la línea de corriente donde se encuentra el pez, determinar las líneas de corriente entre éste y la orilla y también la velocidad de la corriente en estas líneas y en las que separan al pez de nuestra posición. En estas últimas es donde se apoyará nuestra línea de flote.
La cantidad de peso a agregar a nuestro leader contra el nudo de la mosca está en directa relación a estas velocidades.
La mosca debe trabajar a escasos centímetros de la superficie siempre en una trayectoria horizontal.
El MAC Streamer deberá simular los movimientos “despreocupados” de un pequeño pez que baja las aguas en una trayectoria principalmente corriente abajo y ligeramente hacia el centro de la corriente pasando en forma oblicua frente a los ojos del pez.
Nuestro lance debe ser dirigido aguas arriba de la posición del pez y la mosca debe caer en las líneas de corriente situadas entre el pez y la orilla, es decir donde normalmente se ubicarían los pequeños peces.
La punta de la línea no debe invadir este sector o por lo menos deberemos tener cuidado de que en ningún momento le sea visible al pez.
En general utilizo un leader de 3,60 metros y ejecuto un lance recto, aunque esto depende de las velocidades de los flujos de agua. Si los considero “algo” veloces entonces busco un tiro con “cierta línea floja”, generalmente un ligero “reach” corriente arriba, impidiendo así que el streamer tome excesiva velocidad al inicio pero siempre intentando estirar por completo el leader. Al estirar el leader evito que este gane rápidamente profundidad.
En lo inmediato permito que las líneas de corriente entre el pez y mi posición tensen la línea corriente abajo haciendo nadar al streamer en un ángulo cercano a los 45° con respecto a la corriente y siguiendo una trayectoria oblicua con dirección a un punto ubicado al frente y ligeramente río adentro de la posición del pez. Este punto bien puede pertenecer al límite entre dos líneas de corriente si es que este límite no está muy alejado de la posición del pez. Un “arreglo” corriente abajo puede ser ejecutado para favorecer al streamer nadar corriente abajo.
La idea es lograr que el streamer cruce corriente abajo desplazándose sobre una misma línea de corriente para detenerse ligeramente en el punto indicado frente al pez y luego pasar a otra, la cual, al buscar una trayectoria hacia el centro del río suele ser más rápida y exige otros cuidados.
Los movimientos del streamer son controlados con enmiendos o correcciones sobre la línea, nunca con la mano de la línea.
El trabajo del streamer comienza ni bien toma contacto con el agua.
Los enmiendos nos permitirán controlar la trayectoria y velocidad de desplazamientos además de otorgar movimientos naturales.
Cada enmiendo puede significar un movimiento “corto” del streamer lo cual también logramos con un “toque” de la puntera de la caña.
Cuando el streamer llega al punto indicado frente al pez debemos provocar una pausa en sus movimientos, es aquí donde comienza el desenlace.
Para lograr la pausa ejecutamos una pequeña corrección corriente arriba sobre la línea tensa, tras la cual, con algo de habilidad y generalmente pequeños y sucesivos “toques” con la puntera de la caña podemos colocar al streamer por un breve instante a 90° con respecto a la corriente o a veces “casi mirando” corriente arriba, lo cual resultaría perfecto.
El traspaso de una línea de corriente a otra se realiza permitiendo que la línea se tense rápidamente con la corriente o con pequeños arreglos “corriente abajo”.
Se debe tener particular cuidado en esta segunda etapa del desplazamiento que el streamer no siga una trayectoria que lo aleje “transversalmente” en demasía de la posición del pez.
El pez no saldrá a buscar una mosca a una posición tan alejada, por lo que en general la trayectoria del streamer en esta segunda etapa sigue una línea con una inclinación ahora menor a los 45 grados.
Variaciones en la velocidad de desplazamiento del streamer pueden lograrse no sólo con la ejecución de arreglos de línea sino que al producir “puntos flojos” en la línea tensa logramos un efecto igualmente natural.
Estos “puntos flojos” pueden provocar una disminución en la velocidad de la natación cuando ésta se ve incrementada por la excesiva tensión en la línea o pueden generar un mayor desplazamiento corriente abajo, lo cual es beneficioso si la trayectoria oblicua del streamer en la segunda etapa comienza a alejarse en demasía de la posición del pez.
Estos puntos flojos pueden generarse mediante un mecanismo similar al utilizado generalmente para “alimentar línea”, el que tiene por finalidad prolongar una deriva cuando pescamos con ninfas o secas.
Para lograr esto debemos mantener cierta cantidad de línea floja entre la mano de la línea y el primer pasahilo de la caña para luego ejecutar un movimiento de vaivén de abajo hacia arriba y viceversa buscando que la línea salga por la puntera. La mano de la caña se mantiene en una posición baja y la vara llega a generar en el momento de realizar el movimiento un ángulo de aproximadamente 30° o más con respecto a la horizontal.
Los punto flojos pueden ser ubicados en distinta posición a lo largo de la línea; normalmente son ubicados sobre la porción más tensa de la línea.
La clave del movimiento del streamer es usar la corriente para regular su natación la cual es controlada con las correcciones sobre la línea. Es posible así lograr una gran naturalidad en todos los movimientos.
Es importante destacar que no estamos imitando un pez herido o con dificultades, sino todo lo contrario, un pequeño pez que nada normalmente y no ha advertido la presencia de un posible depredador. Los movimientos descriptos son más propios de un juvenil que de un alevino.
Todos nuestros arreglos o correcciones deben realizarse sin dudar y en el momento preciso.
Es evidente que un pescador avanzado con ninfas o secas tiene ventajas para lograr estas manipulaciones de línea que quien practica el clásico “lanzamiento y recuperación”.
Las tomadas de peces de menor tamaño son agresivas, demostrando una marcada menor precaución, mientras que por el contrario los peces grandes se muestran en extremo más cautos.
Esto lo adjudico a que los peces de menor tamaño tienen la tendencia a quemar más energía frente a una presa veloz. En varias ocasiones he visto reiterados intentos fallidos de arco iris sobre parientes menores.
Los peces grandes realmente se interesan al notar el movimiento despreocupado del streamer pero acuden sin grandes derroches de energía producto de su conocimiento de la dificultad que resulta ganarle en velocidad a un pez más pequeño.
Ver salir a un pez grande de su posición tras nuestra mosca con cierta displicencia es extremadamente excitante.
El interés del pez se acrecienta en la medida que reduce la distancia a la mosca.
Por esta razón no es conveniente permitir demasiada velocidad al streamer ni tampoco que la trayectoria lo aleje demasiado, sobre todo cuando se encuentra a la misma altura en la corriente que el pez.
El streamer pesca desde el momento que se presenta frente al pez y continúa su natación cruzando y bajando despreocupadamente la corriente.
Si bien el pez podría salir a interceptar al streamer en cualquier momento dentro de la presentación en una notable mayoría de ocasiones los peces grandes lo hacen principalmente a partir del momento en que detenemos al streamer. Unos pocos de ellos salen a su búsqueda en una posición casi a la misma altura en que se encuentran, mientras que casi todos los hacen aguas abajo de la posición que ocupaban.
Los primeros muestran un mayor nivel de aceptación de la “presa veloz”, los segundos una extrema cautela.
Si el pez no sale de su posición o no toma la mosca aguas abajo no tiene mayor sentido continuar con la deriva en búsqueda de la tomada pero sí prolongarla un poco para “sacar” la mosca del campo de trabajo y no alertar al pez antes de ejecutar otro lanzamiento.
Esta pesca, en ese sentido, es corta.
Los peces grandes en corrientes suaves generalmente no dan chances a lanzar una y otra vez.
La mejor oportunidad de pesca está en las dos primeras aproximaciones.
Si tiene dudas acerca de las líneas de corriente y cómo sus distintas velocidades afectarán su línea, realice un primer y único lanzamiento “más” corto y ligeramente “más arriba” trabajando sobre las líneas de corriente que están frente al pez y las que lo separan de su posición.
“Mida” la corriente y luego ejecute un tiro de pesca, pero ahora sí frente a los ojos del pez.
En general no tendrá muchas más chances de repetir con éxito otras presentaciones.
Ante la presencia de un pez grande, descarte lanzar sobre los más pequeños y si una tomada de un pez chico lo sorprende “quítelo” de la zona de trabajo lo más rápido posible.
La altura de la caña puede regular la cantidad de línea apoyada en el agua, lo cual incide en la habilidad para ejecutar los arreglos o generar mayor o menor velocidad en los desplazamentos del streamer. Es necesario recordar que no buscamos profundizar en ningún momento, los desplazamientos de la mosca son ejecutados a un mismo nivel de profundidad o plano horizontal en la columna de agua.
La posición de la caña es para mi usualmente baja buscando la puntera de la misma seguir la trayectoria de la línea lo que me permite un mejor control sobre las correcciones a ejecutar sobre la línea. Cuando el pez sale tras la mosca debemos estar preparados para clavar llevando la caña en un plano horizontal y hacia la orilla del pescador.
Generar una extrema habilidad sobre la puntera de la caña es crucial para dominar los movimientos del streamer en todo momento. Mis preferidas para este trabajo son las Loomis GLX y las Vector de Thomas & Thomas, las que uso en #5. Ambas poseen una extrema precisión, sensibilidad y realzan notablemente la habilidades para el control de línea.
Los movimientos del streamer son realizados casi permanentemente a la vista del pez, razón por la cual, no hay chances para el error.

Notas sobre el gráfico que acompaña la nota:

1) La línea curva que está al pie de la(s) línea(s) de pesca indica el sentido de desplazamiento de la punta de la caña.
2) Las líneas onduladas que corren “casi horizontalmente” son los límites entre las líneas de corriente ( masa de agua que sigue un recorrido “cuasi” igual con velocidad semejante: esto en el plano horizontal y a nivel de la superficie). Estas líneas en las correderas son estrechas y en este ejemplo de aguas “lentas” son anchas. La líneas de corriente difieren en velocidad y dirección.
3) X: punto donde debe caer la mosca luego del lanzamiento.
4) Línea de puntos. Demuestran los instantes previos a que el streamer comience a trabajar al tensarse la línea con la corriente.
5) Símbolo: onda con dos barritas paralelas, acción de crear un “punto flojo”.
6) Símbolo: flecha con el cuerpo quebrado (para la izq. o derecha), acción de ejecutar un arreglo o enmiendo.
7) Peces pequeños: siguen la trayectoria que debe seguir el MAC Streamer la que está duplicada con una línea contínua. Importante: muestra el punto de la “pausa”.
8) Flechas que parten del pez: muestran los movimientos clásicos de ataque. La flecha más grande muestra el mayor % de ataques.

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