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Boletín Mosquero 26

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Noticias y servicios

NUEVOS SOCIOS

Damos la bienvenida a los nuevos socios que se han incorporado a la AAPM en el último trimestre. Ellos son: Gustavo A. Peri, Miguel A. Arrigoni, Jorge C. Arocena, José L. Rodriguez Viollaz, Diego A. Colombo, Pablo Bizzozzero, Constantino D. Chamatropulo, Daniel H. Aveni, Guillermo C. Collado, Claudio O. Porcille, Gustavo A. Hay Chaia, Alejandro O. Kohner y Antonio A. Ruibal.

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COMIDA DE FIN DE TEMPORADA

El Jueves 24 de abril a las 20,30 hs. tendrá lugar la tradicional comida de fin de temporada, a la que quedan cordialmente invitados los socios y sus familiares. Como es ya habitual, se sortearán importantes premios. La cita es en la Asociación Criadores de Pura Sangre de Carrera, en Av. Quintana 191, Capital. Por razones de programación solicitamos confirmar su asistencia telefónicamente en Secretaría.

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CURSOS DE INICIACIÓN

El primer curso del año de Iniciación a la Pesca con Mosca comenzará al día 16 de abril, y continuará los siguentes miércoles, hasta el 7 de mayo, en el horario de 19 hs a 21,30 hs.
Como ya es habitual, las clases serán dictadas por instructores calificados, y la inscripción será gratuita para los socios y el arancel para los no socios es de $ 30. Se entregará material didáctico y certificados de asistencia. Informes e inscripción en Secretaría.
El siguiente curso de Iniciación a la Pesca con Mosca se dictará en los mismos horarios a partir del miércoles 23 de julio.

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CURSO DE ATADO

El 14 de mayo comenzará un curso de Atado de Moscas para principiantes, el que continuará los siguientes miércoles hasta el 18 de junio, en el horario de 19 a 21 hs. El curso está reservado a los socios y las vacantes son limitadas, por lo que recomendamos a los interesados inscribirse con suficiente anterioridad.

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CLINICA DE MEL KRIEGER EN BUENOS AIRES

De acuerdo a lo anunciado, el día sábado 1° de marzo se realizó la clínica de Mel Krieger en las instalaciones del Lago del Sol, en Benavidez. El evento congregó a 110 inscriptos, los que sumados a 23 instructores ayudantes, lO socios que colaboraron con la organización de la clínica y varios periodistas totalizaron una concurrencia de 150 personas. Podemos aflrmar, pues, que se trata de la clínica más numerosa que se haya realizado en la Argentina.
La clínica comenzó a las 9 de la mañana, y con una interrupción para un suculento asado, duró hasta las 19 horas. Aún después de finalizada la clínica muchos asistentes permanecieron en las instalaciones para proseguir su contacto con el maestro y sus ayudantes.
Para confirmar la trascendencia del encuentro basta señalar que muchos concurrentes vinieron desde muy lejos. Así, hubo quienes viajaron desde Neuquén, La Pampa, Mendoza, Río Negro, Mar del Plata y Córdoba.

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TALLER DE MEL KRIEGER PARA INSTRUCTORES

El domingo 2 de marzo se realizó en la sede de la Asociación un taller de un día para instructores de casting. Se trata del primer evento de esta naturaleza que se realiza en nuesvo país.
Durante su desarrollo nuestro Socio Honorario trasmitió los secretos de su comunicación con los alumnos principiantes y avanzados y las técnicas de enseñanza del casting. Asistieron al evento los instructores que el día anterior colaboraron en la clínica que tuvo lugar en Lago del Sol.

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Whirling disease

Hasta el momento no se han registrado casos de esta enfermedad en nuestro país.
Sin embargo, el peligro está latente y los daños que podría producir el contagio son de tal magnitud que debemos permanecer todos atentos.

Por nuestra parte, hemos enviado cartas a las principales publicaciones especializadas en pesca con mosca de los Estados Unidos, solicitando reproduzcan nuestro pedido a sus lectores de que antes de iniciar su viaje de pesca a la Argentina o Chile desinfecten sus equipos de vadeo. El número Marzo-Abril de American Angler publica nuestra carta, y esperamos que las demás revistas imiten este ejemplo.

En nuestro país la Provincia del Neuquén ha publicado un folleto que se distribuye entre quienes adquieren licencias de pesca cuyo contenido, además de resaltar los diferentes lugares de pesca del sur de Neuquén, incluye consejos destinados a impedir la propagación del whirling disease.

El número de Febrero-Marzo de American Angler publica un artículo sobre el tema cuyos párrafos principales reproducimos a continuación:
De acuerdo con algunos informes, el whirling disease ha devastado la población de truchas algunos de los ríos más apreciados de los Estados Unidos. Ciertos informes han estimado que nada menos que el noventa por ciento de las arco iris jóvenes del río Madison han sido eliminadas por la enfermedad.

Mientras los científicos trabajan para encontrar la cura o profilaxis del whirling disease, el pescador no está totalmente inerme. De hecho, depende de ese pescador una de las más importantes contribuciones para la guerra contra esa enfermedad: impedir la propagación.

La ignorancia es el verdadero enemigo cuando se trata de mantener confinado el whirling disease, y sorprendentemente, la mayoría de los pescadores parecen estar todavía en la ignorancia. Bill Bergen, encargado del Parque Estatal Connetquot River, estima que sólo alrededor de un cuarto de los pescadores con los que ha conversado están conscientes del peligro del whirling disease, a pesar de que para evitar esta enfermedad se ha prohibido el vadeo del río. Obviamente los pescadores deben ser educados.

¿Qué es lo que realmente funciona para limpiar el equipo de pesca y elementos de vadeo? ¿Es suficiente enjuagarlos o hay que adoptar otros procedimientos para eliminar las esporas del whirling disease?
“Me han hecho esas preguntas muchas veces,” dice Elisabeth MacConnell.

Ella es una bióloga ictícola que trabaja en el U.S. Fish and Wildlife Service en Bozeman, Montana, y una investigadora experta en whirling disease.

MacConnell dice que lavar todo el barro de las botas y equipo de vadeo “reduce el riesgo de contagio en casi un noventa y nueve por ciento.” En otras palabras, depende de usted el evitar que se propague la enfermedad de un río infectado a uno que está libre de la enfermedad.

Pero un simple enjuague puede no ser suficiente. El ciclo de vida del parásito del whirling disease incluye dos etapas de espora.

Una etapa de espora ocurre cuando el parásito madura dentro del ubicuo gusano tubifex, el que se encuentra comunmente en el sedimento de los cursos de agua. Las esporas abandonan el gusano y flotan en el agua, esperando un encuentro casual con una trucha.

La buena noticia es que esta etapa de espora no es resistente, y que muere si no encuentra un huésped en un par de días. La segunda etapa de espora deriva del parásito maduro alojado en la trucha. Estas esporas simplemente caen al lecho del río. La mala noticia es que esta etapa de espora es una de las más resistentes de la naturaleza, ya que dura diez años o más, mientras espera ser recogida por un gusano tubifex.

En vista de estas realidades unas pocas esporas pueden condenar un curso de agua, y las suelas de fieltro de sus botas de vadeo parecieran haber sido diseñadas para absorber y conservar las esporas resistentes del sedimento de los ríos. Usted puede vadear hoy un río infectado, no pescar durante cinco años y luego dispersar la enfermedad en un río no contaminado. ¿Qué debe hacer el pescador?

La lavandina de uso doméstico debe ser consideradada en ciertas situaciones, especialmente si uno sabe que ha pescado en aguas contaminadas. MacDonnell sugiere sumergir y agitar las botas de vadeo en una solución de diez partes de agua y una de lavandina durante diez minutos aproximadamente, y luego enjuagar con abundante agua limpia.

Esta pequeña tarea después de pescar dejará las botas desinfectadas sin dañarlas.

Hay que tomar dos precauciones: No deje las botas expuestas al sol mientras trabaja la lavandina, pues eso cambia la reacción química y podría causar decoloración o envejecimiento prematuro de superficie de las botas, y no use la lavandina cerca de ningún curso de agua, ya que incluso una pequeña cantidad de cloro puede ser letal para los peces. Respecto de sus moscas, si no tienen Iodo es remota la posibilidad de que puedan trasmitir la enfermedad.

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Nada nuevo bajo el sol

Ciertos conceptos relacionados con la pesca con mosca no son tan nuevos o revolucionarios como creíamos.

Por ejemplo, nosotros pensábamos que el “double haul”, que trajo a nuestro país el legendario Joe Brooks en los años cincuenta, era una novedad por ese entonces. Para probar nuestro error a continuación reproducimos tres dibujos de la revista “Forest & Stream”, de 1923, donde se muestran claramente los pasos del “double haul” (reproducidos de American Fly Fishing, de P. Schullery).

También creíamos que las moscas que imitan emergers, que están tan de moda, son un invento reciente. Sin embargo, una ilustración del catálogo de la firma William Mills de Nueva York, entre los años 20 y 30 anunciaba una “humpback nimph” que no tiene nada que envidiarle a los emergers actuales.

También nos parecía que la práctica consumista de los pescadores de mosca es cosa nueva. Veamos lo que escribió Arthur Ransome en 1929:
“Los placeres de la pesca con mosca se encuentran principalmente en los ríos, lagos y negocios de pesca. De los tres, el menos afectado por el mal tiempo son estos últimos.”

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El leader

RESPONDIENDO A NUMEROSOS PEDIDOS DE SOCIOS, PUBLICAMOS NUEVAMENTE ESTE ARTiCULO EDITADO EN EL BOLETÍN MOSQUERO DE PRIMAVERA DE 1991.

De un correcto diseño de ese tramo de nylon que nos permite presentarle adecuadamente la mosca al pez, puede depender el éxito de nuestra pesca.

Solemos gastar mucho dinero para pescar con las mejores cañas, líneas y reels, nos esforzamos en la confección de las más sutiles moscas, practicamos casting durante el receso y luego viajamos hasta lejanos lugares para dedicamos a nuestro pasatiempo favorito. Muchas veces, sin embargo, no prestamos la debida atención a esa vital conexión entre la trucha y nuestra línea; distracción que a menudo se traduce en presentaciones inadecuadas, lanzamientos poco eficaces y, en definitiva, en menores posibilidades de éxito.

Si tenemos presentes las funciones del leader, no resulta exagerado afirmar que es uno de los componentes más importantes del equipo. Representa la continuidad de la línea, la unión -de otro modo imposible- entre ésta y la mosca, permite una correcta presentación del artificial y, algo que frecuentemente se olvida, es el fusible del sistema, es decir, el punto donde debe producirse la rotura en caso de sobreesfuerzo.

Para poder cumplir su cometido, un leader de tener un buen turn over. Aclaremos qué es ésto: cuando el loop formado por la línea se extiende en el aire, tanto en el forward como en el backcast, como también durante el “acuatizaje” de la mosca, este movimiento continúa en el leader, el que debe extenderse completamente. Para ello, el leader debe transmitir eficientemente la energía de la línea hasta la mosca, de modo que ésta de vuelta al final de cada lanzamiento. Como veremos más adelante, un buen turn over es el resultado de un adecuado balance entre las distintas partes y materiales que componen un leader y depende, además, del tamaño de la mosca atada en su punta.

Todo leader tiene tres partes bien definidas: butt, progresión (o taper) y tippet. El butt es el tramo más largo y grueso, el que se une a la línea; de él depende, fundamentalmente, una correcta transmisión de energía. Si es demasiado corto o de poco diámetro, se producirá durante el cast el .’efecto bisagra”: una flexión excesiva que dificultará la llegada del impulso de la línea al tramo final delleader y, por lo tanto, la mosca ‘.no dará vuelta”. Si es muy grueso, en cambio, ocasionará un loop demasiado abierto, de pobre aerodinamia y poco eficaz, en consecuencia, para penetrar el viento.

La progresión es el único tramo cónico, conformado en los leaders clásicos por secciones de nylon de diámetro decreciente. El tippet, finalmente, es la parte más fina y de diámetro uniforme en la que se ata la mosca.

Para todos los gustos
Existen actualmente tres tipos de leaders: sin nudos (knotless), comunes (knotted o tradicionales) y trenzados (braided). Cada tipo presenta ventajas y desventajas y cuenta, por supuesto, con defensores y detractores.

Knotless:
Se trata de un grueso monofilamento al que se ha dado conicidad mediante una máquina especial. No es, sin embargo, cónico de extremo a extremo sino que tiene las tres partes perfectamente definidas.

La mayoría de los pescadores coincide en que la mayor ventaja de los knotless es que al no tener nudos, presentan pocos puntos débiles que puedan fallar. Además, resultan ideales para pescar en sitios donde abundan algas, plantas acuáticas o partículas flotando o en suspensión, ya que no hay nudos en los que éstas puedan adherirse. Para muchos, una ventaja extra es que no hay que confeccionarlos y su calidad, a diferencia de los anudados que se venden, es muy pareja. En cuanto a desventajas, estos leaders no son pasibles de modificación alguna, sobre todo “onstream”; por otra parte, al estar construidos con un solo tipo de nylon no tienen, como es ideal a fin de lograr un buen tum over, una reducción de dureza desde el butt hacia el tippet.

Comunes:
Son los leaders clásicos. hechos a mano anudando distintas secciones de nylon.
Tienen en su contra todo aquello que es ventajoso en los knotless, es decir, puntos débiles, levantan verdín y hay que confeccionarlos (a pesar de que es posible adquirirlos, su calidad no siempre es uniforme). Pero permiten que uno los haga a la medida de cada necesidad y, muy importante, es posible seleccionar monofilamentos de diferente dureza (no resistencia a la abrasión o al corte, sino a la flexión) para utilizarlos en cada parte. A tal fin es ideal un nylon duro para el butt y la progresión, y blando -flexible-para el tippet. Cuando hablemos de formulación de leaders nos seguiremos ocupando de ellos.

Braided:
Tienen el butt y la progresión hechos con filamentos de nylon trenzados que forman un tubo hueco y cónico, rematado en un pequeño loop al que se fija -loop to loop mediante- un tippet de monofilamento. Vienen en tres largos diferentes: siete, nueve y medio y doce pies (incluyendo el tippet); se diferencian además, en floating y sinking.

Oigamos a sus creadores -Orvis- señalar sus ventajas:
“son cuatro veces más flexibles que el monofilamento, lo que facilita una mejor presentación de la mosca y previene el molesto drag (estela); trasmiten más eficientemente que el nylon la energía de la línea; permitiendo extender tippets más largos: se estiran cuatro veces más que el monofilamento; amortiguando así el impacto de la tomada y permitiendo la utilización de tippets más finos; y no tienen la memoria propia del monofilamento. Además, son cómodos de usar y facilitan un rápido cambio de leaders y tippets”. En cuanto a desventajas, reconocidos autores aseveran que estos leaders no castean bien con viento. Un inconveniente observado es que se llenan de agua; si bien esto puede prevenirse impermeabilizándolos con algún dressing de siliconas, sólo resulta útil cuando deseamos que floten.
Pescando en ríos con grandes rocas en la costa, si eventualmente el braided roza con ellas se desgasta y, no bien se rompe un filamento se desarma completamente.

Elección y formulación
Interesa defmir, a fin de seleccionar o construir el leader más adecuado a una necesidad en particular, los siguientes parámetros: largo total, largo de las distintas partes y diámetros del butt y del tippet.

Largo total:
Esta variable se define, en principio, por el tipo de línea en la que se va a utilizar el leader. Así, para líneas floating se usan leaders largos, tradicionalmente de un pie más que la longitud de la caña; sin embargo en los últimos años, quizá gracias a mejora en la calidad de los monofilamentos y en el diseño de los leaders, para líneas floating se utilizan frecuentemente leaders bastante más largos que la caña, de entre 9 y 12 pies (e incluso más). Y esto es independiente de que dicho conjunto línea-leader se use para pescar con moscas secas o con ninfas.

Con líneas sinking o sinking tip, para facilitar el hundimiento de la mosca, y atendiendo a que la presentación en general es menos crítica, los leaders comunmente empleados tienen 4 o 5 pies, más o menos un largo equivalente al de la mitad de la caña.

Otros factores que condicionan el largo son: transparencia y profundidad del agua, ausencia o presencia de viento, tamaño y comportamiento de los peces, etcétera. En general, habrá que alargar el leader cuando se pesque en aguas muy transparentes y bajas, y con peces escarmentados o asustadizos; y acortarlo cuando sea necesario lanzar con viento y con moscas muy grandes.

Largo de las distintas partes:
Si bien es posible trabajar empíricamente y determinarlo en base a la experiencia, es más racional recurrir a fórmulas. De éstas, la más célebre es la del francés Charles Ritz, conocida comunmente como 60/20/20.
Estos valores son porcentajes del largo total y corresponden al butt, progresión y tippet respectivamente; o sea: 60% de butt, 20%
de progresión y 20% de tippet. Otra, menos famosa aunque no menos eficaz es la de George Anderson: 65/25/10.

Respecto de la metodología de trabajo de Charles Ritz, detallamos en recuadro aparte la aplicación de sus fórmulas.

Diámetro del butt:
Como vimos anteriormente, es de importancia capital en la performance del leader, sobre todo en lo que hace a su tum over. No está de más recordar que no es la resistencia del monofilamento que se usa lo que da vuelta la mosca sino su diámetro (y, por supuesto su dureza, entendiéndose por ésta a la resistencia a la flexión).

Los diámetros de nylon para butts recomendados por Scientific Anglers son: para líneas 3 y 4: 017′ (0,43 mm); línea 5: 0.19′ (0,48 mm); líneas 6 y 7: 0.21′ (0.53 mm) y líneas 8 y 9: 0.23′ (0,58 mm). Los valores en décimas de milímetro deben aproximarse a los de los monofilamentos disponibles.

Diámetro del tippet:
Debe ser acorde a tamaño de la mosca con que se va a usar.
Cuanto más chica sea la misma, más fino deberá ser el tippet, de este modo la mosca trabajará con naturalidad. Es un error, sin embargo, considerar que el tippet ideal es el de menor diámetro posible: si la mosca se ata a una punta muy fina el leader no se extenderá bien, caerá sobre sí mismo y, durante el cast, pegará en la línea ocasionando nudos (”wind knots”).

Contrariamente, un tippet demasiado grueso hará que la mosca se pose de modo poco natural, incluso de costado o invertida si es una seca.

Si bien hay tablas que relacionan el tamaño de la mosca con el diámetro del tippet correspondiente -y de las cuales reproducimos una-, es más práctico valerse de una sencilla fórmula. Simplemente hay que dividir el número del anzuelo por 4 y adicionar I.

Por ejemplo: para una mosca #16 será: (16/4)+1=5. Este valor obtenido se denomina 5X y corresponde a la nomenclatura empleada para definir el diámetro de un tippet. Si deseamos expresarlo en décimas de milímetro -como estamos acostumbrados en nuestro país- todo lo que debemos hacer es restar el valor del número “X” (5 en este caso) a II, y multiplicar el resultado por 2,54. Ejemplo (11-5)x2,54=15,24 décimas de milímetro o sea que un 5X equivale a un 0,15.

Un par de ejemplos
Leader para línea floating #4 y moscas del 16 (promedio)
Largo total: 10 pies (3 metros)
Largo de cada sección, según fórmula 60/20/20: butt 1,8 metros, progresión (en total) 0,6 metros, y tippet 0,6 metros.
Diámetro del butt: 0,45 m m
Diámetro del tippet: 5X, o sea 0.15 m m
Tramos de nylon: butt: 1,8 metros del 0,45 progresión: 12 cm cada uno de los siguientes: 0.40,0.35,0.30, 0.25 y 0.20 (total 0,6 metros) tippet: 0,6 metros del 0.15

Hay quienes utilizan para la progresión, en lugar de tramos de igual longitud, una suerte de fórmula 60/20/20, de modo que el primer tramo de esta sección resulta considerablemente más largo que los demás. En la práctica esto no presenta ventajas significativas.
Leader para línea sinking (o sinking tip) #6 y moscas del 8 (promedio)
Largo total: 4 pies (1,2 metros)
Largo de cada sección según fórmula 60/20/20: butt de O, 72 metros; progresión (en total) de 0,24 metros y tippet de 0,24 metros.
Diámetro del butt: 0.55 mm.
Diámetro del tippet: 3X o sea 0.20 m m
Tramos de nylon: butt: 0,7 metros del 0.55 progresión: 4 centímetros de cada uno de los siguientes: 0.50, 0.45, 0.40, 0.35, 0.30 y 0.25 (total 0,24 metros) tippet: 0,24 metros del 0.20.

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Secas muy grandes

Por Carlos Becerra

La intención de este artículo es simplemente contar algunas experiencias que a través del tiempo me proporcionaron buenos resultados, sin pretender con esto mostrar teoría alguna respecto a la pesca con moscas secas.

Muchas veces, cansado de las burlas de que fuí objeto por parte de las energúmenas selectivas, me propuse olvidar los concienzudos preceptos del “tío Emie” y probé pescarlas con moscas secas muy grandes y que en ningún caso representaban la eclosión.
Así, mientras las muy ladinas rechazaban spinners, ants y caddies primorosamente atados en anzuelos microscópicos, me atreví a presentarles una variant Blue Dunn en anzuelo #12 con un hackle de 3 1/2 cm de diámetro y Bingo!.

Aún en los casos en que pescaba acertadamente la eclosión, me animaba con una Trude negra en anzuelo #8, por ejemplo, y obtenía un nuevo éxito, que casi siempre correspondía a una trucha de mayor tamaño.

Nadie puede usar con éxito, pongamos por caso, una Adams #16 si no hay una trucha subiendo a una efímera de ese tamaño, pero sí puede tentar a una trucha en aguas rápidas con una Royal Wulff #8, aún si la misma no está subiendo, lo cual no es otra cosa que pescar el agua con moscas secas y que tiene para mí algunas ventajas adicionales: burlar la selectividad y hacer subir la trucha al engaño en un momento en que no lo está haciendo.

Cuando elegí una de estas moscas, tuve en cuenta sus características
de flotabilidad, para adaptarlas al lugar donde las pescaría.

A las aguas lentas de los pozones profundos se adapta bien la Skating Spider, una mosca sin cola y sin alas que se ata sobre un anzuelo liviano más corto que el standard (Mustad 94838 ó 9523), con abundante hackle (6 u 8 plumas) y de super medida (por ejemplo, para un anzuelo #12, hackle #6 o más), en colores negro, blue dunn, ginger y badger. El hackle se ata bien apretado y la mosca no tiene cuerpo (fig 1).

Es necesario que el tippet sea grueso (2X 6 3X), ya que de lo contrario el vuelo de la mosca hará retorcer el leader, terminando en un enredo que impedirá que la mosca trabaje bien. Hay que hacerla patinar, rayando el agua, con tirones largos de la mano izquierda, y hacer que cambie de dirección con la puntera de la caña.

La Trude marrón es buena para las correderas no muy rápidas y la negra es ideal para la última hora. Se ata con anzuelo 2X Long #8 (Mustad I9672). La negra tiene cola de elk teñido negro, cuerpo de lana negra con listado de tinsel plateado, el ala de cola de ardilla gris y el hackle abundante de gallo dos medidas más corto, para lograr una mejor flotabilidad (como en las caddies). La marrón tiene cola de elk oscuro, cuerpo de lana roja con listado de tinsel dorado chato, ala de cola de ardilla roja y hackle marrón (Fig. 3). Se pesca combinando la deriva muerta con patinadas cortas.

La Variant, mosca de pluma atada en anzueio para secas standard, y con hacke y cola supermedidas (anzuelo #12, hackle #8), no tiene alas. La cola es poco abundante y está en proporción con el tamaño del hackle. El cuerpo se ata con un raquis con muy pocas vueltas (Fig. 2). En cuanto al tippet, debe ser grueso, como en el caso anterior, y se pesca combinando la deriva muerta con patinadas cortas.

Para las aguas más rápidas elijo las inventadas por Lee Wulff: Grizzly Wulff (fig. 4), Royal Wulff, y Adams Irresitible. De éstas, por ser más conocidas, sólo diré que el anzuelo para atarlas es lX Long (Mustad 9671) #8 y #10. La deriva muerta de alguna de estas moscas por una corredera de aguas blancas con fondo de piedras grandes (Traful) puede hacer subir una de las grandes.

Por ahora sólo les propongo que hagan un ensayo con una de estas moscas secas grandes. Tal vez se sorprendan mucho.

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Vadear por lo seguro

Por Fernando Uhía

“VADEAR ES EL MEDIO MÁS COMÚN DE CONVERTIR UN PESCADOR DE MOSCA SECA EN UN PESCADOR DE MOSCA MOJADO.” HENRY BEARD Y ROY Mc KIE.

Vadear es cruzar un río a pie y por extensión, para nosotros los pescadores, es también caminar por su lecho.

La práctica del vadeo nos permite desplazarnos por el río y elegir nuestra ubicación para que sea la mas favorable respecto del pez u orilla que intentamos pescar.

Es importante conocer cual es la manera mas segura de vadear, para poder llegar a donde queremos, evitando dificultades innecesarias.

La seguridad comienza por el equipo adecuado: waders, botines de vadeo, cinturón y bastón. y además, prudencia y sentido común, que no están a la venta en los comercios, sino que se adquieren a través de la experiencia propia o transmitida por otros, que es lo que estoy procurando hacer con esta nota.

EL EQUIPO: el wader nos permite vadear sin mojarnos.
Si hace calor y no le importa mojarse, no lo use. Sin embargo, siempre use botines.

El wader debe ser del tamaño que nos calce correctamente y no nos restrinja movimientos amplios, que pueden ser necesarios en medio de un cruce. Si no podemos acucliliarnos con comodidad o levantar una pierna sobre una roca, no tenemos la libertad de movimientos que nos hace falta. Los waders hechos de neoprene son ajustados pero elásticos, aíslan del frío y tienen flotabilidad positiva.
Tómelos en cuenta en el momento de comprar un par extra o reemplazar los que actualmente tiene en uso.

Un cinturón impedirá que los waders se le llenen de agua en caso de una caída. Un chaleco inflable es un buena medida de seguridad aún para los buenos nadadores, ya que el shock por inmersión en agua muy fría puede ser paralizante y el chaleco nos mantendrá a flote.

Lo más importante es usar un buen par de botines de vadeo con suela de fieltro.

Esto es una necesidad en los ríos en que pescamos truchas, que en su casi totalidad tienen en su lecho piedras redondeadas sueltas (a estos ríos o tramo de río se los llama freestone) y con algunas algas adheridas. El plástico, la goma o el cuero que se usan como suela en el calzado común patinan sobre estas piedras mojadas, mientras que el fieltro se afirma y nos permite caminar con seguridad. En caso de necesidad también pueden usarse suela de cáñamo o alfombra (tapizmel) pegados con cemento de contacto, pero son mucho menos durables. El mejor fieltro es el sintético, con los que vienen equipados los botines que compramos en los negocios especializados y que también se vende como repuesto. Este fieltro tiene una vida útil determinada por el desgaste y también porque se compacta con el polvo adquirido por el uso sobre terreno seco y el peso del usuario, perdiendo así parte de su característica principal de afIrmarse sobre
la piedra mojada. Conviene cambiarlo cada dos o tres temporadas, dependiendo del tamaño del pescador y de cuánto camine.
Si las piedras sobre las que caminamos son muy pulidas, o si la población de algas es muy abundante, puede ser necesario el uso de suelas de fieltro con clavos o sandalias con perfiles de aluminio, pero esto se da en muy escasas situaciones en nuestro país. Es importante tomar en cuenta que los botines correctamente ajustados nos protegen pies y tobillos de golpes y torceduras, es decir que nos dan seguridad y comodidad. Por esta razón descartamos los waders con bota, que son cómodos para breves caminatas y para fondos de arena como los que hay en los lagos, pero no son adecuados para caminar entre las piedras de los ríos.
El bastón de vadeo es un artículo de gran valor que no es utilizado en la medida que se merece. El bastón de vadeo nos permite contar con tercer punto de apoyo: es como tener una pierna extra.
Coloque el bastón aguas arriba y afírmese en él al avanzar; esto ofrece dos puntos de sustento aún con un pie buscando ubicación entre las piedras del fondo.
Si la fuerza de la corriente lo hiciera resbalar, podrá rápidamente ganar un nuevo punto de apoyo con el bastón y recuperar la estabilidad; pero si ha colocado el bastón aguas abajo, su cuerpo pivotará sobre el bastón, y Ud. perderá el equilibrio…y ganará una mojadura.
Encontrará útil contar con un bastón cuando el río que intenta pescar tiene piedras grandes en su lecho, o muchas algas, o mucha pendiente con corrientes fuertes,vo pozos que hay que ir tanteando al avanzar, o vados dificultosos. O sea casi siempre.
En los negocios hay pocos bastones que valgan la pena.
Un bastón debe ser fuerte y suficientemente alto, ya que en medio de un cruce, metido en el agua hasta la cintura y tratando de conservar el equilibrio uno no puede agacharse para buscar apoyo.

Mido 1,76 m. y uso un bastón de 1,40 m. hecho de caña coligüe y con regatón de bronce cargado con plomo para que llegue al fondo más rápidamente. Algunos encuentran que un viejo bastón de ski también resulta útil.

En caso de necesidad cualquier bastón es mejor que nada: una caña cortada al paso sirve como bastón de emergencia; recuerde sin embargo que no deben cortarse cañas dentro de los Parques Nacionales.

El bastón debe tener un trozo de cuerda que permita sujetarlo al chaleco y dejarlo derivando aguas abajo mientras Ud. pesca, ya que necesitará usar de ambas manos para este menester.

Ya sea comprado, hecho por Ud. mismo, prestado, o cortado de un cañaveral al lado del río, pruébelo antes de usarlo para vadear, cargándole todo el peso del cuerpo, porque puede necesitar hacerlo mas tarde a mitad de un cruce en un momento en que de él dependa su estabilidad, y es mejor enterarse antes si puede o no confiar en ese bastón.

Algo más sobre el bastón: hay que recordar que el sonido se trasmite por el agua con una eficiencia cuatro veces mayor que por el aire, por lo que cada vez que bastón golpea el fondo estamos alertando a los peces de nuestra presencia. Avancemos con cuidado y sigilo y tendremos mejor éxito.

ELEGIR EL LUGAR. Lo primero es observar el río para decidir por donde intentar el vadeo. El cauce del río no es homogéneo como lo sería una canaleta de desagüe. Por el contrario. es una sucesión despareja de desniveles que el tiempo y las crecidas han ido trasformando en correderas y pozones a través de la acumulación de material. El río nos ofrece permanentemente variaciones de ancho y profundidad, así como cambios en la textura y conformación del fondo y la velocidad de la corriente. Esto hace que debamos elegir con atención el lugar por donde vadear, planificando el cruce con anticipación y cuidado. Mi costumbre es caminar aguas arriba y luego volver pescando. Así puedo apreciar previamente el río y planificar los cruces en los lugares que me parecen mas convenientes y seguros. Siempre prefiero retroceder quinientos metros o pasar por alto algún lugar interesante antes que vadear por un sitio riesgoso.

Es recomendable cruzar por vados conocidos y tomar buena nota de la altura del agua y la velocidad de la corriente, que pueden alterar la vadeabilidad (se dirá así?) en ese lugar en particular.

Cuando uno pesca ríos que no conoce íntimamente, es conviene contar con el auxilio de un guía o un conocedor que podrá enseñarnos cruces o lugares nuevos para nosotros.

Sea prudente. Recuerdo una escena de la película “Nada es para Siempre”, cuyo argumento está referido a la pesca con mosca, que seguramente muchos han disfrutado y los que no, pueden encontrarla en nuestra videoteca. Uno de los protagonistas -Brad Pitt, El Muchachito habiendo clavado una gran trucha no vacila en seguirla aguas abajo, dejándose llevar por la corriente caña en mano a través de los rápidos,
agua blanca y grandes rocas del Blackfoot, de donde luego emerge sin haber perdido la sonrisa ni el sombrero, para finalmente sacar la trucha que, repito, es grande y ojalá me tocara a mí sacar una como ésa cada temporada.

Pasa esto ante la vista de su hermano y su padre, este último ministro protestante y supuestamente una persona de buen juicio, quienes lo felicitan arrobados y lo reconocen como gran pescador, en vez de reprocharle esta demostración de imprudencia, temeridad y desconsideración por la propia vida. La que poco después va a perder por tener actitudes similares en una mesa de juego donde los que están sentados son tiburones de verdad. Pero bueno, estas cosas sólo pasan en las películas y me sirven como ejemplo para mostrar lo que no hay que hacer en la realidad.

Prefiera vadear donde el río es más ancho, lo que indica que la corriente es menos intensa y la profundidad menor. Esta situación suele encontrarse aguas abajo de un pozón y antes de una corredera, que indica un desnivel.

Observe la superficie del agua. En ella se marcará cualquier obstáculo sumergido como piedras grandes o troncos hundidos. Una superficie lisa indica fondo parejo y corriente constante.

Imagine que podrá tener algún inconveniente durante el cruce y busque una “salida de emergencia”. Esta debe estar aguas abajo, para no tener que esforzarse avanzando contra la fuerza de la corriente. Si el cruce se pone difícil por encontrar corrientes veloces o mayor profundidad que la prevista, no dude en retroceder e intentar cruzar por un vado mejor.

LA TÉCNICA. Cruce la corriente en forma perpendicular o algo aguas abajo. Comience despacio, moviendo primero el pie que está aguas arriba, avanzándolo como medio paso. Es su pie de avance, mientras que el queda aguas abajo es su pie de anclaje. El pie de avance apunta en la dirección de avance y algo aguas arriba, mientras el de anclaje se apoya, formando con el primero un ángulo de 45 grados. De esta manera se obtiene una buena sustentación.

Cuando el pie de avance encuentre un buen apoyo, transfiera el peso de cuerpo y avance el pie de anclaje la misma distancia de medio paso. El de anclaje no debe superar al de avance o se perderá la estabilidad. De esta forma ambos pies brindan sustento, y estamos cortando la corriente con la pierna de avance. Si en algún momento debe darse vuelta, por ejemplo para retroceder, hágalo de cara a la corriente.

Es la mejor posición para recuperar el equilibrio en caso de perderlo. Todo esto se hace mas fácil usando un bastón, que al damos un tercer punto de apoyo nos amplía mucho la base de sustentación, por lo que lo recomiendo nuevamente.

CRUZAR DE A DOS. Vadear en equipo es una manera muy segura de cruzar un río. Tal vez dos cabezas piensen mejor que una, pero segurarnente cuatro piernas son mejores que dos. Si tiene a mano un compañero de pesca propóngale la formación de una sociedad cuadrúpeda transitoria, para encarar cruces difíciles.

El más fuerte, pesado o experimentado irá aguas arriba, cortando la corriente y dirigiendo el cruce. Si hay un bastón debe ser éste quien lo use. El segundo, quien hará de anclaje, deberá coordinar su avance con el primero, manteniendo siempre tres pies apoyados entre ambos.

Los vadeadores se sujetarán y apoyarán firmemente por el brazo, hasta terminar el cruce. A este equipo puede sumarse un tercer pescador pero la coordinación se vuelve más difícil y requerirá mayor atención. Es bueno tener en cuenta esta técnica porque es la más adecuada para ayudar a cruzar a mujeres o niños.

No es siempre necesario vadear. Es más, a veces es desaconsejable o sencillamente no es posible, cuando el río es grande y viene crecido.

Cuando no podemos vadear debemos pensar que el río tiene dos orillas y que algo así como la mitad de las veces ya estamos de hecho ubicados en la orilla favorable.

Sólo deberemos pasar por alto algunos tramos y caminar más, sacando provecho de las oportunidades que vamos encontrando. A principio de temporada, con aguas altas, el vadeo se dificulta y además puede ser inconveniente, ya que los peces de ubican cerca de las orillas y lo aconsejable es pescar la propia orilla y no intentar un cruce improductivo.

Camine los ríos con cuidado y respeto, evitando golpear las piedras del fondo y dando así aviso a las truchas de la presencia de predadores (nosotros, gordo) en la proximidad. Recordemos también que removiendo el fondo estamos produciendo lo que los biólogos llaman “deriva catastrófica”, es decir desprendiendo ninfas por causas no naturales. A propósito, en algunos ríos de Inglaterra no esta permitido vadear ni pisar el lecho por el eventual daño que esto produce a la población de insectos residentes.

SI SE CAE. Al vadear está siempre la posibilidad de perder pie y caer al agua. Si esto le ocurre, una vez recuperado el equilibrio y completado el cruce, deberá cambiarse la ropa mojada o secar la que tiene puesta.

Quítesela, retuérzala y séquela al sol. Esto es importante para no enfriarse y pescarse una gripe. Si ese día llueve y hace frío, bueno, Ud. no ha elegido el mejor momento para irse al agua. Deje de pescar y busque rápidamente abrigo y ropa seca.

Si a pesar de todas las precauciones Ud. cae y además es llevado por la corriente, trate de no entrar en pánico. Si los waders se le llenan de agua, recuerde que el agua dentro de los waders pesa lo mismo que la que está afuera, mientras Ud. este dentro del agua.

Además, la creencia de que el aire atrapado en los waders hará que los pies queden fuera del agua forzando su cabeza hacia abajo y ahogándolo es falsa e irrazonable.

Si está en agua profunda y con corriente suave, trate de impulsarse con los brazos hacia la orilla (Ud. sabe dónde dirigirse por que ya lo ha previsto antes de iniciar el cruce). Poco es lo que podrá ayudarse con las piernas porque los waders le dificultarán la patada. No pierda energía tratando de mantener una posición vertical buscando hacer pie, esto es muy difícil y extenuante con los waders puestos; póngase de costado y nade con los brazos el estilo pecho, over o “perrito” hasta llegar a una profundidad menor.

Si se lo lleva una corriente mas rápida, póngase de espalda, doble las rodillas y apunte los pies aguas abajo, para que sean ellos y no su cabeza lo que se encuentre primero con las rocas, si las hubiera. Con los brazos también, diríjase hacia la zona baja mas próxima.

Concéntrese en salir del agua lo antes posible y no en salvar la caña. Después podrá buscarla o comprarse una nueva.

La seguridad en el vadeo incluye no vadear de noche, ya que la dificultad aumenta con la oscuridad. No vadee de noche salvo en caso de emergencia.

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