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Boletín Mosquero 15

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Noticias y servicios

COPA PESCADOR DEL AÑo

El día 28 de Julio se abrirá la urna que contiene las nominaciones para el Pescador del Año. Los socios podrán votar hasta las 20 Hs. de ese día.

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Escudos de la asociación

Hemos hecho confeccionar dos nuevas partidas de escudos de la Asociación.
Disponemos de escudos para saco, bordados a mano con hilos de oro y patches para chaleco de pesca, bordados a máquina sobre tela de material sintético. Sus precios son $ 20 y $ 5, respectivamente.

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HEMOS PRoBADO

Bolsos “Dry-Wet” Patagonia. En principio cualquier bolso sirve para nuestras excursiones de pesca. Pero cuando se trata de mandarlo a la bodega del avión y tratamos concentrar todo el equipaje en un sólo un bulto, la cosa se complica. Para ello buscamos un bolso resistente al trato (o maltrato) de los aeropuertos, al que podamos ponerle candados, y que nos permita aislar los waders y botas de vadeo mojados del resto de equipaje. Patagonia ofrece la respuesta con un bolso de generosas dimensiones con dos espacios separados con cierres independientes: uno casi hermético, construído en tela recubierta de PVC, para la ropa seca y otro con una tela tipo red de trama muy cerrada, para las cosas mojadas. Las manijas, hechas del material de los cinturones de seguridad, son muy fuertes y, cosa rara, abundantes: dos convencionales bolso con una mano, una para los hombros con una superficie acolchada bien generosa, y dos en los extremos para llevarlo entre dos personas.

Strike Indicators Mill Stream. Cosa pequeña, los strike indicators, pero a menudo nos facilitan -o dificultan la vida. Estos son, a nuestro juicio los mejores del mercado. Consisten en una plancha troquelada de material sintético autoadhesivo, de la que se desprende cada unidad, de forma de ocho, que se adhiere al leader doblándola sobre sí misma. Las ventajas consisten en que no es material pintado, sino que todo el strike indicator es de color llamativo indeleble, y sobre todo, la calidad del adhesivo.

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NUEVOS SOCIOS

Damos la bienvenida a los nuevos socios que se han incorporadoen el último trimestre. Ellos son:

Guillermo Suaya Laprida
Carlos A. Pampillo
Raúl Enrique Sommariva
Oavel R. Brodesky
Adolfo José Salmain
Oscar Nicolás Schwint
Pedro W. Collm
Florencia Donovan
Nestor Arévalo
Ricardo Bak
Marco Juan Czerwinski

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CURSO DE ATADO DE MOSCAS

Durante el mes de agosto dará comienzo el curso de atado, de moscas, Será dictado en nuestra sede por destacados atadores, Para más información comunicarse con secretaría telefónica o personalmente los martes, jueves y Sábados de 15 a 20 hs,

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CLASIFICADOS

VENDO: Caña Sage LLB 9 pies N2 5, $ 300. Luis, teléfono 774-0598
VENDO: Caña Mitchell serie Thymalus grafito, 8′ 6″ para línea N° 5/6, con funda y tubo, U$S 150. Ricardo, teléfonos 793-5814 /831-0560
VENDO: Rocky Mountan Western B y B 8´9″ para línea 8; Nueva con tubo. $ 270. Alejandro de 16 a 20Hs.

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Tradición mosquera 1900-1920

Por Jorge Calandra

Ya en el siglo XX, la relación Reino Unido-América es tan estrecha que no podemos separarla.

Nos estamos aproximando al final de nuestro camino. He decidido que nuestra caminata por la historia de la pesca con mosca termine en 1950. y no es porque de allí en adelante nuestro deporte no haya generado ocasiones que merezcan ser recordadas y preservadas dentro de la Tradición Mosquera. Lejos de ello.
En realidad, tengo dos razones de orden práctico para relevarlos de la obligación de acompañanne en este paseo a 10 largo del tiempo.
La primera es que a partir de 1950 se produjo una explosión de la teoría de la mosca. Muchos generaron nuevas ideas, originales enfoques y sutiles análisis.
Otros muchos “descubrieron ” verdades que tenían mucho tiempo de ser usadas, analizadas, discutidas y eventualmente abandonadas. Las impresiones de los libros de pesca pasaron de contarse en los cientos a los miles y luego a las decenas de miles.
Hurgar en semejante frondosidad es superior a mis fuerzas. Comenzar a elegir, ensalzar o criticar es aún más peligroso o presuntuoso.
La otra razón, un poco más práctica, es que precisamente esta avalancha de información permite a cualquiera que desee utilizarla o compartirla un fácil acceso a las fuentes.
Esta cantidad de datos, con su inevitable secuela, la clasificación, ha creado nichos especializados. Ya se escriben pocos libros generalistas, que nos muestren en una gran pantalla un amplio panorama. Dentro de poco veremos un libro clasificando las diferentes características de las señales luminosas dejadas en la superficie del agua por los insectos. A mí no me importaría leerlo, pero no creo le atraiga a muchos. Les prometo, cuando salga, hacerles un resumen.
De modo que hasta 1950. Como en los viajes, donde siempre un amigo nos dirá que 10 kilómetrQs más allá de donde llegamos nos esperaba la experiencia estética de nuestra vidas, me parece oir algunas voces: ¡Dejamos afuera el primer libro de Schwiebert! ¿y las ninfas de Sawyer?
Lamento, hasta 1950.
Ahora a trabajar.

La mejoría notable en las comunicaciones experimentada a partir de 1900 hizo que la polinización cruzada iniciada en 1890, cuando Theodore Gordon recibió las moscas secas enviadas por Frederic Halford, creciera notablemente. De aquí en adelante los hitos se alternan constantemente entre el Reino Unido, los Estados Unidos y el Canadá. Iremos recorriendo el siglo XX saltando constantemente el Atlántico. Para facilitar la lectura, las referencias a América las haremos en letra redonda, las del Reino Unido en cursiva.

1902:
-Dean Sage describe en “Salmon & Trout” la primera mitad del “double haul”.

1903:
-w. Earl Hodgson escribe el primero de sus dos volúmenes, “Trout Fishing”. Si bien este escritor no es muy recordado en las bibliografias, lo rescato por varias razones. En “Trout” muestra varias páginas con magníficas ilustraciones de 157 moscas ordenadas por mes, de marzo a setiembre. Tal como reza en el Prefacio, le aconsejaron que no intentara semejante hazaña, ya que “iba a encontrarse con un problema inmenso con los colores de las ilustraciones, tanto Halford como Marston se volvieron frenéticos para reproducir los colores”. Obviamente no escarmentó ya que en “Salmon Fishing”, su segundo libro hace lo mismo con ¡ 74 moscas salmoneras! y lo termina con una reproducción de una Nicho/son de 9,5 centímetros espectacular, ¿’De dónde sacarían las plumas para atar esas moscas?

-Herb Welch comienza a atar “streamers” imitando peces, utilizando anzuelos de pata larga hechos por él, ya que no se conseguían comercialmente.

1905:
-Ya la pesca de especies anádromas en el noroeste de Estados Unidos está firmemente establecida, habiendo comenzado a fines del siglo XIX con moscas trucheras grandes.
En este año se funda el “Angler’s Club” de New York, esencialmente como un club de almuerzos. Su ubicación en Wall Street hace que graviten hacia él muchos de los grandes nombres de la industria y el comercio.

1906:
-En este año, R. Frase’ utiliza moscas secas para pescar salmones en el rio Test. A pesar de su fama como pesqueros de truchas, en los ríos del sur de Inglaterra (incluido el Támesis) los salmones entraban a desovar. En esto puede leerse un claro mensaje del efecto de la polución y la presión indiscriminada de pesca.

1907:
-Con gran revuelo y oposición, el estado de Michigan limita el Brazo Norte del río Au Sable a mosca solamente. La restricción duró hasta 1913, cuando una coalición de intereses consiguió anularla. Pero ya comenzaba a notarse el peso político de los pescadores organizados, y también la frustración de los habitantes locales “que debían dejar las truchas para que se las llevaran los de afuera”.

1910:
-El ferrocarril había abierto un enorme territorio a los pescadores, y las compañías estaban muy concientes de este meFcado. El ferrocarril Denver & Rio Grande ofFece una pieza de OFO ,cle 20 dólares al pescador ‘que obtenga una trucha de más de cinco kilos a lo largo de su línea. Pagaban unas dos veces por año, generalmente por arco iris de Colorado.

-George E. M. Skues publica su famoso “Minor Tactics of the Chal k Stream “. A pesar que la mística de la mosca seca (Halford) reinaba en los ríos del sur de Inglaterra, Skues no podía ignorar lo que veía en esos mismos ríos. Su libro presenta una sólida defensa de la mosca ahogada. Es el primero en subrayar la necesidad de imitar las ninfas de las mayflies y es, además, el inicio de una serie de libros de este autor. Recordemos también que Skues mantuvo una activa correspondencia con 1beodore Gordon en el tema de ninfas.

-Leonard West publica privadamente “The Natural Trout Fly and its Imitation”, que oscurecido por el libro de Skues no alcanza mayor notoriedad. Sorprendentemente (para la época) el libro comienza con jejenes y mosquitos, y después de describir 102 insectos, tennina con arañas y cascarudos.
Las reproducciones en color son magníficas, aunque el libro está viciado por usar solamente nombres populares.

1912:
-Emlym Gill escribe “Practical Dry Fly Fishing”, considerado como el primer libro en codificar la pesca con mosca seca en Estados Unidos.

1914:
-George La Branche continúa la línea de Gill con su libro “The Dry Fly and Fast Water”, afirmando en Estados Unidos el sistema de “pescar el agua”, apartándose del estricto código inglés de lanzar la mosca solamente a truchas que se vieran subir a comer arriba. La Branche, acomodado corredor de la Bolsa de New York, dedicó mucho esfuerzo inteligente a la pesca descubriendo, ya mayor, las posibilidades de la pesca en el mar.

-Muere Halford a bordo de un buque en el que regresaba a Inglaterra. A esta altura, su actitud contra la ninfa se había convertido casi en una cruzada. Lo mismo le había sucedido a Skues. Si estas dos figuras no hubieran endurecido tanto sus posiciones, sus últimos libros hubieran sido mucho más importantes.

1915:
-Muere Theodore Gordon en Bradley, New York. Por entonces se hallaba trabajando en un libro de pesca; el único que hubiera escrito, ya que su legado literario es una gran cantidad de artículos y cartas. Sus parientes, por miedo a la tuberculosis, quemaron sus posesiones, entre ellas el manuscrito mencionado.

-John Cecil Mottram publica “Fly Fishing, Some New Arts and Mysteries”. Si bien en su primera edición ellibro no tuvo mucho éxito, alcanzó su merecida resonancia en 1921, al aparecer la segunda edición. Es uno de los casos en que una obra abre un panorama totalmente nuevo. Mottram menciona por primera vez en la literatura las estrategias para pescar midges y los otros pequeños insectos sobre los que escribió luego Marinaro. También antecede por casi 10 años a I.
Dunne en apreciar la importancia de la transparencia de los cuetpos de las mayflies y propone pescar a un pez “que se vea “, sin esperar a que suba a comer.

1916:
Louis Rhead publica ” American Trout Stream Insects”. Este inglés llegado a América en 1883, cobró renombre como ilustrador de libros. Publicó varios libros de pesca, pero es recordado por el título ya mencionado, donde intentó una codificación completa de los insectos acuáticos. Su mayor escollo es que eligió ignorar los antecedentes entomológicos de la época, haciendo que su libro tuviera dudosa practicidad.
De personalidad contenciosa, tuvo chispazos de genio, como escribir sobre pesca con ninfa antes de 1920, en Estados Unidos.
Edmonds & Lee publican su “Brook and River Trouting” para los ríos del Norte de Inglaterra. Si bien no es de los libros señeros, lo mencionamos por ser uno de los inspiradores de Sylvester Nemes y sus “Soft hackles”. El otro libro fue “North Country Flies” de T. Pritt, publicado en 1885.

1918:
El Doctor Francis Ward publica “Animal Life under Water”, continuando su libro inicial “Marvels of Fish Life” (191 J). Un Profundo estudio de la vida submarina en los ríos y un sólido bagaje científico hace de estos libros un hito singularmente importante en el área de visión de los peces. Su influencia, a ambos lados del Atlántico, llega hasta Goddard y Marinaro.

1920:
Pescadores de la costa Oeste, refinando las técnicas comenzadas desde principios de siglo, comienzan a experimentar el empatillado de líneas con el objeto de alcanzar más distancia en los grandes ríos de la zona.
Comienzan también a aparecer las moscas específicamente diseñadas para “Steelhead”.
Nuestro próximo encuentro, que cubrirá el período 1921-1950, lo compartiremos con Lee Wulff, Vincent Marinaro y James Leisenring, entre otros; asistiremos a los alumbramientos de la Gray Ghost y de la Muddler Minnow; y, para asombrarnos, conoceremos las primeras referencias literarias de la pesca con mosca del dorado y pacú en aguas argentinas.

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Materiales naturales para cuerpos de moscas

Julio C Gilardi

GUIA DE MATERIALES PARA EL ATADO DE MOSCAS
PARTE VI

Se completa con la presente entrega la Guía de Materiales para el Atado de Moscas

Dubbings naturales: toda piel para dubbing tiene dos tipos de pelos: un subpelo (pelusa, felpa o en inglés underfur) y un pelo de guarda (de cobertura o en inglés guard hair: pelos que le dan el color del manto o capa del animal). La condición necesaria para que una piel sirva para dubbing es que posea una buena cantidad de subpelo, que es el que permite que el material pueda fijarse al hilo; si quisiéramos aplicar al hilo sólo pelos de guarda, notaríamos inmediatamente que es imposible ya que los mismos se caerían. De acuerdo a la mayor o menor abundancia de estos pelos en un material en particular, el mismo tendrá ¡un destino diferente: los dubbings para ninfas, sobre todo para las más grandes (imitaciones de stoneflies, por ejemplo) deben tener una buena cantidad de pelos de guarda, que silVen para simular patas, agallas y otras estructuras; los destinados a moscas secas, en cambio, deben ser de subpelo solamente, ya que de esta forma permiten obtener cuerpos netos y compactos. Cuando se preparan estos materiales, la que se hace es mezclar el subpelo con los pelos de guarda en los dubbings para ninfas (y moscas húmedas en general), y usar sólo el subpelo en los destinados a secas. A fin de facilitar esta tarea, se seleccionan para dubbings de secas a aquellas pieles que tienen pocos “guard hairs”, como el visón (mink) o la nutria criolla; y, para dubbings de ninfas, a las que abundan en ellos, como el conejo, liebre, comadreja, zorrino, zorro, etcétera.

Es de notar, últimamente, una tendencia hacia los subpelos más gruesos y rigidos en la selección de dubbings para ninfas, como los que se obtienen de las pieles de jabalí, mapache y coatí; la razón de esta preferencia por parte de los atadores avezados radica en que los pelos más duros se mantienen separados del cuerpo cuando la ninfa está en el agua, lo que la hace más atractiva, a diferencia de los dubbings comunes que se pegan al cuerpo del artificial y de esta forma la ninfa pierde en parte su silueta. El precio que debe pagarse, al momento de atar una mosca con un dubbing de estas caracteñsticas, es una mayor dificultad técnica ya que los pelos tienden a caerse del hilo cuando uno trata de fijarlos a él; la solución consiste en utilizar un hilo más encerado y recurrir, en caso necesario, a la técnica del lazo,

Para terminar con este importante apartado conviene aclarar un par de cosas: la primera hace a la terminología empleada (el argot del atado de moscas) y se refiere al término “dubbing”. Esta palabra define tanto al material que se usa como a la técnica para aplicarlo, y también al resultado final. Así, suele decirse y escucharse: “dubbing de conejo”, “técnica de dubbing” y “torax de dubbing”.
El segundo comentario es respecto a los dubbings que se comercializan como material de atado: son, desde ya, los mismos citados anteriormente, pero cabe la aclaración de que, en muchos casos, estos materiales don dubbings mezclados, es decir un “blend” de fibras naturales y artificiales.

Estas mezclas, y lo que es más común, las de pieles naturales entre sí, pueden hacerse fácil y entretenidamente en casa, utilizando para ello un molinillo de café eléctrico. Este resulta también útil para mezclar los pelos de guarda y subpelo de una misma piel en la proporción más adecuada a cada caso.

Quills: se llaman quill bodies a aquellos cuerpos (de moscas secas, ahogadas clásicas y ninfas) confeccionados con fibras naturales tomadas de:
a) el raquis de un hackle (backle quill),
b) una fibra de una pluma de la cola del pavo real, previamente pelada (ver más adelante) (peacock quill),
o c) un puñado de fibras provenientes de una pluma de la cola del faisán de collar (pheasant quill).

Estos materiales, que se aplican simplemente enrollándolos sobre el anzuelo, producen cuerpos segmentados y de aspecto muy natural. Conviene, sobre todo en los peacock y pheasant quills, anillarlos con un alambre muy fino para aumentar su duración, ya que son bastante frágiles.

En la sección Plumas, descrita anteriormente, nos ocupamos de los herls; sólo agregaremos aquí que el peacock quill rio es otra cosa que el peacock herl desprovisto de los “flues”: estos pueden quitarse fácilmente recurriendo a uno de los siguientes métodos:
a) frotar la fibra “a contrapelo” con una goma de borrar (para lápiz);
b) raspándola con la uña (lo que más de una vez termina rompiéndola);
c) atando la fibra a un anzuelo con dos o tres vueltas, no muy apretadas, de hilo 6-0 u 8-0, y luego tirando de su extremo;
y d) sumergiendo un manojo de fibras, previamente atadas, en un solución débil de lavandina en agua. (Luego es necesario enjuagar muy bien con agua).

Cuerpos de pelo de ciervo (”Hollow bodies”): se construyen de igual modo y con los mismos materiales que las cabezas muddlers. Se usan casi exclusivamente en algunos modelos de moscas secas, como las Irresistibles, Buck bugs y Goddard Caddis, en las que, gracias a su condición de pelo hueco, aumentan considerablemente su flotabilidad. También se emplea esta técnica en las moscas para tararira, como Poppers y Divers. Para las moscas secas el pelo más adecuado es el de caribou.

Lanas: se refiere a la lana natural, lavada, hilada y teñida industrialmente. Quizás por la facilidad con que se consigue este material, es que lo usamos muy poco; sin embargo, algunas lanas comerciales son realmente muy útiles para cuerpos de ninfas medianas y grandes, sobre todo para stoneflies. Una de las mejores es la de cabra, conocida como “Mohair”, que abunda en fibras brillantes, translúcidas y más o menos rígidas; este material se puede aplicar tanto enrollándolo como cortándolo en pequeños mechones y trabajándolo como dubbing.

La lana de oveja Merino o Corriedale, es decir de fibras extrafinas, luego de hilada pero antes de su retorcido, o sea lo que industrialmente se llama “top”, es un excelente dubbing para ninfas y, a condición de que se lo impermeabilice muy bien, también para moscas secas. (El famoso “Dry Fly Dubbing de Harrop” es exactamente este material).

MISCELANEA
Materiales para lastrar: tradicionalmente siempre hemos usado, bajo distintas formas físicas, al plomo como medio de aumentar el peso específico de las moscas húmedas y así facilitar su hundimiento.
Pero este metal es tóxico y envenena las aguas (¡no tanto el que proviene de nuestras moscas como el de las municiones de los cazadores¡). Por esta razón, principalmente en los Estados Unidos (Parque Nacional Yellowstone, por ejemplo) se está restringiendo cada vez más su uso y pregonando el de otros materiales menos tóxicos (aunque también más livianos y, en consecuencia, menos aptos para ellastrado). Así y todo, como en nuestro país aún continuamos “emplomando” las moscas -y el agua- citaremos a continuación los elementos comúnmente utilizados.

Hilo o alambre de plomo (”lead wire”): viene en pequeñas bobinas y en diferentes diámetros: como regla general se acepta que un diámetro apropiado es el que equivale aproximadamente al del alambre con que está hecho el anzuelo, lo que más o menos da alambre de .010 para azzuelos del 22 al 18; del .015 para 16 al 12; del .020 para 10 y 8; y del .025 para 6 al 2. Hay diferentes formas de aplicarlos, las que dependen de cómo uno desea que navegue la mosca y también de la forma que se pretende lograr, ya que es posible hacer buenos bajo-cuerpos con este material.

Generalmente se lo enrolla sobre el anzuelo a la altura del tórax de la ninfa, luego se lo cubre con el hilo y se lo impermeabiliza con laca.
Cuando se desea un cuerpo achatado, como en las ninfas de stoneflies o los “crawlers” de mayflies, se puede asegurar un hilo de plomo a cada lado de la pata del anzuelo. También es posible lograr este efecto enrollando el plomo y luego achatándolo con una pinza.

Plomo laminado: para, obtenerlo hay dos alternativas: mandar a laminar plomo en una laminadora de metales o recurrir al plomo que guarnece el pico de algunos vinos finos.
Para utilizarlo simplemente hay que cortarlo en tiritas de uno o dos milímetros de ancho y se lo asegura al anzuela de igual forma que el lead wire.

Lead eyes: son ojitos de plomo fundido que se fijan en la cabeza de la mosca atando el hilo en forma de ocho sobre el eje que une ambos ojitos. Vienen en varios tamaños y se usan casi exclusivamente en streamers:

Sustitutos ecológicos: nos referiremos aquí a las formas de lastrar sin recurrir al plomo. En primer lugar tenemos alambre de cobre preferentemente de bobinados ya que al estar barnizados no se oxida; su menor peso específico hace que para lograr la misma tasa de hundimiento que con plomo debamos disponer más material con lo cual la mosca puede resultar algo más “gorda” que lo esperado. Pero de todos modos resulta útil. El mismo inconveniente, aunque en menor medida, se presenta con el hilo para fusibles, que es una aleación de estaño, plata y cobre. Una alternativa diferente la constituyen las “beads” bolitas de acero cobre o bronce perforadas, que se colocan enhebrándolas por la punta del anzuelo y trabándolas contra el ojo, luego ata la mosca de una manera convencional. Se usan para larvas y pupas de caddis, para cabezas de streamers (sobre todo Wolly buggers) y también como tórax de ninfas, cubriéndolas con un wing case y disponiendo las patas de la artificial por delante.

No obstante lo expuesto, cabe señalar que la tendencia actual es lastrar los leaders y no las ninfas, con lo que se consigue mayor versatilidad al poder pescar la misma ninfa, variando la densidad delleader, a distintas profundidades. También para el lastrado del leader han aparecido sustitutos ecológicos del plomo.

Látex: se lo usa para cuerpos de laIVas de caddis, cajas de ninfas de stoneflies, etcétera. La fuente son los guantes comunes Dara lavar vajilla; se corta el látex en tiras de dos o tres milímetros de ancho, tarea que se simplifica bastante si se dispone la plancha de látex entre dos láminas de papel lo cual evita que el material se desplace al ser mordido por la tijera. Se recomienda que los guantes sean de color claro para usarlos tal cual o tenidos con marcador indeleble.

Living rubber legs: son las “gomitas” que se usan para colas y antenas de ninfas, como las Bitch creek o la Rubber legs, y que también se agregan en los artificiales para tararira con la finalidad de aumentar su atractivo. Vienen en cintas troqueladas de las que es sencillo separar cada “gomita” para su uso. Hasta hace unos años los colores disponibles eran sólo el negro y el blanco (que, por otra parte, son los más útiles), pero actualmente se fabrican en todos los colores imaginables.

Ojitos: no es este el lugar apropiado para discutir acerca de la eficacia o conveniencia de estos aditamentos en las moscas, simplemente citaremos las distintas posibilidades de agregar “órganos visuales” a nuestras artificiales.

Ojos pintados: con pinturas para maquetas, tipo “Humbrol”, es posible hacer ojos muy reales y prolijos; simplemente hay que lacar previamente la cabeza de la mosca y luego pintar un “iris” de color blanco, rojo o amarillo y finalmente la “pupila” de negro. La forma más fácil de aplicar la pintura no es con un pincel, sino con un lápiz de punta bien afinada. Una alternativa más rápida (al secado del esmalte sintético que demanda horas) es hacer el iris con un marcador corrector para escritura a máquina y sustituir la pintura negra con un marcador indeleble.

0jos de plumas: si bien el jungle cock (gallo silvestre gris de la selva) hoy está nuevamente disponible gracias a su crianza artificial, resulta muy caro para emplearlo en moscas para pescar, razón por la que la reservamos para moscas de salmón del Atlántico que atamos sólo para exhibición. Las plumas de gallina de Guinea (”Guinea fowl), que son negras con manchas circulares blancas, una vez teñidas de amarillo o naranja pueden resultar sustitutos aceptables en moscas para pescar. Otra posibilidad, especialmente útil para moscas muy grandes, es atar a cada lado de la cabeza una pluma, de flanco de pato por ejemplo, lacarla bien y pintar sobre ella los ojos con esmalte Humbrol.

Lead eyes: ver el apartado “Materiales para lastrar”.

0jos de cuentas: en algunas ninfas de aguas lentas, como las dragon (ninfas de los alguaciles) los ojos representan un gatillo importante, un elemento capaz de desencadenar el instinto de caza de las truchas; lo que tienen de particular estos ojos es, fundamentalmente, su gran tamaño, y secundariamente su iridiscencia. Ambas cualidades pueden imitarse muy bien aplicando a estas ninfas ojos hechos con mostacillas de vidrio, preferentemente de color perlado. Para ello se debe atar en la cabeza, perpendicular al eje del anzuelo, un pequeño trozo de monofilamento de nylon del 0.30, enhebrar de cada lado una mostacilla y quemar el nylon con un encendedor, formándose así una borla fundida que asegura las cuentas en su lugar. Con el mismo sistema pueden aplicarse ojos de cuentas plásticas perladas o de imitación de hematite a las moscas de dorado; están disponibles, por otra parte, unos ojos del mismo material pero enhebrados y asegurados a un hilo, lo cual facilita la tarea porque simplemente hay que cortar un par y atarlos a la cabeza de la mosca.

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Con la casa a cuestas

PESCA y CAMPING

por Lucas Figueroa

Salir de pesca con la “casa” y todo el equipo sobre nuestras espaldas nos permite la mayor autonomía posible. Sin embargo, para que nuestra salida resulte placentera conviene tener presentes los siguientes consejos…

La primera vez que se sale en solitario para recorrer alguna zona de nuestra inmensa geografía, se suele cometer el error más común: una mochila enorme con una cantidad de artículos no imprescindibles que nos obliga a quedamos instalados en un solo lugar toda nuestra estadía.

Para evitar traslados complicados y penosos, es recomendable no llevar más de 20 kilos de equipo en una mochila cómoda y bien equilibrada. Las hay muy buenas en el mercado nacional, cuyos costos oscilan entre los 100 y 220 pesos de acuerdo a su capacidad y practicidad. Son ideales aquellas de armazón interno, livianas y de cordura impermeable. La Outside, de fabricación nacional, es muy adecuada a nuestros propósitos: en sus laterales hay un espacio óptimo para transportar dos tubos de cañas sujetos con correas y un bolsillo que asegura la base de los mismos y evita así que se deslicen al primer tropezón; además cuenta con tres compartimientos separados, lo cual permite no desempacar todo el equipo si pensamos quedamos una sola noche en un lugar; una ventaja extra es el bolsillo superior desmontable, provisto de correas, para utilizar de mochila de ataque cuando nos alejamos de nuestro campamento base por unas pocas horas, En mi opinión: excelente.

De las importadas, lamentablemente las mejores casi no se consiguen en nuestro país. La empresa inglesa Karrimor perfeccionó el sistema de armazón en base a estudios controlados por kinesiólogos, traumatólogos y alpinistas, logrando el mejor armazón anatómico que se haya fabricado.

HOGAR DULCE HOGAR

La elección de la carpa es un tema trascendente para cualquiera que vaya a vivir en ella ya transportarla.
Es prioritario considerar el clima y el ambiente en que se va a utilizar (viento, nieve, lluvia y temperatura a resistir) por un lado, y la relación peso-habitabilidad por el otro.

Si donde acampamos no hay vientos demasiado intensos, las carpas tipo canadiense, sean nacionales o importadas (Duve, Cacique, Eureka, etcétera), son una alternativa más económica que las geodésicas extranjeras. Las canadienses de lona, que tantas satisfacciones nos dieron hasta la década pasada, son demasiado pesadas y de difícil transporte en comparación con las actuales de nylon.

Bajo condiciones de alta temperatura, es fundamental que se forme una cámara de aire entre el sobretecho y la carpa para prevenir que el interior se caliente excesivamente. Esta cualidad, que los fabricantes denominan “isotérrnica”, se cumple sólo si el sobretecho envuelve completamente la tienda; es importante, además, que esta estructura sea aluminizada para evitar el calentamiento por radiación solar.

Pero es en zonas lluviosas donde la carpa demuestra su confiabilidad y nosotros nuestra pericia en la elección del lugar de acampe. Es ideal que la carpa disponga de un sobretecho absolutamente impermeable (no así la tela del interior, para prevenir la condensación) y de un alero o vestíbulo donde cocinar y sacarnos los trajes de agua antes de ingresar al interior. Las costuras deben ser dobles, con los paños superiores sobre los inferiores. El piso, a diferencia de la que cree la mayoría, no tiene que ser de un material distinto al del sobretecho: las peores carpas tienen, casi invariablemente, pisos de PVC o de rafia, muy impermeables por cierto, pero fácilmente perforables y en consecuencia de escasa duración, además de pesados. Contrariamente, en las de mejor calidad el piso es de nylon similar al sobretecho.

En definitiva, las carpas más adecuadas a las condiciones de nuestro país son las geodésicas e iglú de nylon, con sobretecho entero y que no sobrepasan los dos kilos de peso por persona que la habita, sobre todo si se va solo. Las mejores son fabricadas por las compañías North Pace, Sierra Design y Quest en el hemisferio norte y cuestan entre 400 y 600 dólares.
Hay también de menor precio (entre 150 y 200), imitaciones de las anteriores, no tan buenas pero igualmente aptas para las zonas que recorremos los mosqueros.

De estas, en nuestro país se comercializan Eureka y Buffalo. Todas tienen una relación óptima entre peso y habitabilidad, y un coeficiente aerodinámico ideal para enfrentar los fuertes vientos patagónicos. En términos generales, las nacionales tipo iglú no son tan buenas, sobre todo por su excesivo peso.

LA HORA DEL CHEFF

En cuanto al equipo de cocina, siempre es conveniente utilizar calentadoresque no nos ocasionen problemas a la hora de aprovisionarnos de combustible y que tampoco nos inunden la mochila del mismo. Para ello resultan ideales aquellos que trabajan con alcohol sólido (Duvé Sport), o también los que vienen con una botella especial para cualquier combustible liquido, como los M SR MK II Stove y M SR International Stove. El primero viene con un set de ollas, sartenes y platos muy práctico para la mochila; sus únicos inconvenientes son la poca maniobrabilidad de las ollas con las manijas provistas, salvo que se disponga de pinzas para ollas de aluminio que se compran aparte (Coghlan’s), y la falta de un recipiente para llevar el combustible liquido si se desea emplear alcohol de quemar. Es uno de los más livianos del mercado ya que está construido en duraluminio.

El precio de los calentadores M SR oscila entre 90 y 150 pesos, y las diferencias están en el combustible que pueden utilizar. Mientras el más económico trabaja sólo con solvente o bencina, el más caro puede quemar cualquier combustible desde alcohol, pasando PQr el diesel oil hasta nafta común y solvente. Vienen con botellitas para combustible de 320, 650 y 970 centímetros cúbicos, lo que permite comprar la que mejor nos venga.

En cuanto al rendimiento, con cualquiera de estos calentadores podemos hervir un litro de agua a 1000 metros de altura en tres a cuatro minutos; utilizados racional e intensivamente, 650 centímetros cúbicos pueden durar unos cuatro o cinco días.

MSR provee además un juego de ollas de acero inoxidable de muy buena calidad, aunque lógicamente un poco pesadas. Academy Broadwayofrece un equipo completo de ollas para doS personas muy económico y realmente liviano.
La comida, ítem fundamental de nuestra excursiÓn, debe ser adecuada en cantidad y calidad. Proveernos de alimentos capaces de servir como viandas y como comidas calientes es un reto a la imaginación.

Para aligerar peso, no se recomienda llevar latas, sobre todo aquellas que tienen un gran contenido acuoso. Una excelente alternativa la constituyen los deshidratados. Dentro de ellos tenemos una buena variedad de vegetales (incluyendo las buenisimas papas deshidratadas en cubos Caterplan) además de fideos y rissottos con salsa (Maggi, Massa & Molho, Knorr Gourmet, ectétera) que se cocinan en solo 10 minutos y con muy poco combustible. Los guisos precocidos deshidratados, como el Arrox lentejas con lomitoy panceta, son ideales para variar un poco el menú.

Las comidas desecadas por congelación, tipo Mountain House americana, revolucionaron el confort de los campamentos: bife a la Strogonoff, a la pimienta negra, pavo a la Tetrazzini, sofisticados omelettes, además de hamburguesas, hortalizas y frutas son algunas de las increibles ofertas de esta tecnologia alimentaria.

Claro, resultan caras si se las compara con la comida tradicional, además de la dificultad para obtenerlas.
(Sólo una de las casas consultadas en la capital federal las ofrece).
Otras opciones, algo más pesadas (200 a 250 gramos por porción versus 100 de las anteriores), son las comidas nacidas en la era del horno a microondas.
Entre ellas encontramos ravioles, Gulash y lomo a la Strogonoff (Só Servir); para su consumo simplemente hay que calentarlas a baño de María, sin necesidad de llevarse el microondas de paseo.

Para los muy cansados del arroz, la polenta y los granos (porotos de soja, maiz pisado para locro, etcétera), se consigue un mondongo deshidratado marca Rural, que una vez remojado no tiene diferencias con el mondongo fresco y es ideal para preparar un buen guiso con algo consistente para masticar.

Los vegetarianos o los que no la encuentren pueden reemplazarlo con un paquete de “milanesas de soja”, que aparte de cocinarse como las de carne permiten, cortándolas en trocitos, hacer una buena “buseca vegetariana”. Los más vagos las pueden comprar precortadas.

La soja texturizada (Granix, por ejemplo), que se consigue en cualquier casa de naturismo, es un buen sustituto de la carne para preparar hamburguesas o albóndigas para acompañar una sabrosa salsa, e incluso milanesas.

El huevo liofilizado en polvo, no muy fácil de obtener, es útil para preparar omelettes, y si le agregamos verduras deshidratadas podremos gratificarnos con una exquisita tortilla de acelga, espinaca o papas.
Pero yo prefiero llevar huevos frescos, los que acomodo en un maple de cartón que aseguro dentro de un envase de plástico tipo “tupper”; esto me permite zarandearlos hasta un limite inimaginable sin romperlos y tener así una opción más para los almuerzos a la vera del río cocinándolos hasta hacerlos “duros”.

De viandas y meriendas nos vamos a tener que conformar con fiambres secos salados Cbondiolas, salamines, jamón crudo, charqui, etcétera), y de postres con chocolates, turrones, frutas secas y, en general, todos aquellos alimentos con alto contenido calórico que no nos traigan problemas de conservación y transporte.

En cuanto a los condimentos, hay que llevar hasta 250 gramos entre sal, pimienta, pimentón, nuez moscada, hongos secos, morrón y cebolla deshidratada, queso de rallar, condimento para pescado (ácido cítrico desecado), etcétera.

Se usan para variar y enriquecer los sabores, y pueden almacenarse en los tubos de los rollos fotográficos.
El aceite, imprescindible para cocinar, puede llevarse en una de esas botellitas de agua mineral de 250 centímetros cúbicos, con tapa a rosca, o también en una botella especial fabricada por Cogblan ’s. (Una alternativa es emplear la botella más chica del calentador M SR).

DURMIENDO AFUERA

Para hacer un vivac (sin carpa), en los lugares no autorizados para acampar, es conveniente llevar, además de una buena bolsa de duvé o de relleno sintético, de tela impermeable y que no pese más de dos kilos, una manta térmica aislante que nos proteja de la lluvia y del rocío (de esas plateadas cuyo peso oscila en los 200 gramos) y una colchoneta liviana de foam para el piso. En caso de lluvia, la manta térmica nos servirá de improvisado sobretecho.

Es de muy buena práctica llevar en el chaleco una bolsa de vivac de aluminio, encendedor, botiquín mínimo, linterna, sobres químicos generadores de calor y algo de abrigo por si nos perdemos o accidentamos y tenemos que pasar la noche a la intemperie. Las bolsas de vivac (que pesan menos de 30 gramos y cuestan menos de cinco pesos) conservan el 90 % de la energía perdida por radiación y más del 80 % de la perdida por convección; suficiente para prevenir la tan peligrosa hipotermia. Si además disponemos dentro de la bolsa un par de sobres generadores de calor, tipo “hand warmer” o “body warmer”, una situación potencialmente peligrosa se convertirá en una aventura para contársela a nuestros amigos.

Lo FUNDAMENTAL

Los equipos de pesca, desde ya elementos prioritarios de nuestra salida, deben ser adecuados a la zona que vamos a recorrer.

Piense en todo el equipo que lleva temporada tras temporada y que no usa, y con todo el dolor del corazón déjelo en casa.
Dos cañas de cuatro tramos, una número cuatro y la otra seis, resultan apropiadas para casi todas las condiciones de pesca en nuestro sur. Es ideal usar el mismo reel con las dos cañas; uno tamaño cinco, con freno de discos y un par de carretes extra resulta perfecto.

Los waders deben ser livianos, tipo Red Hall, y pueden usarse con un pantalón de algodón frisado, que nos será útil afuera del agua en condiciones de frío. Los zapatos de vadeo no deben pesar, secos, más de un kilo, como los Red Ball Bantham Weight, Orvis Ultralight Wading Shoe o Hodgman de tela; una alternativa son las alpargatas con suela de yute que se calzan con medias de neopreno, aunque tropezar con una piedra en el río con este calzado no es una experiencia agradable.

Un buen chaleco de pesca es imprescindible para llevar todos los accesorios livianos y útiles: flotamoscas, leaders, alicates, pinzas quirúrgicas saca-anzuelos, cajas de moscas (de las más livianas), traje de agua, equipo de vivac, la vianda y, si usamos, el copo.

Con respecto a la ropa, valen las recomendaciones generales: no llevar más de la que se puede usar. Un solo buzo térmico sintético de “polar” es suficiente para todos los usos, y una buena campera para bajas temperaturas, impermeable y con capucha, nos alcanza y nos sobra.

Para dar una idea de la que puede hacerse con un poco de imaginación y sin renunciar al confort, podemos lograr, con una buena mochila, más todo el equipo de pesca (dos cañas), elementos de campamento y vivac completos, comida para 10 días, ollas y adicionales, un equipaje de 18 kilos. y si vamos con un acompañante con quien repartir el peso de la carpa, calentador, ollas y demás enseres de uso común, reducimos unos dos kilos; lo que se dice una mochila cómoda para llevar al hombro durante 10 o 20 kilómetros diarios.

Con este tipo de equipo y un poco de esfuerzo, uno puede hacer realidad el sueño de todo pescador: tener la libertad de recorrer los lugares más lejanos e inaccesibles y por lo tanto con menor presión de pesca, disfrutando de la naturaleza al máximo.
Algunas recomendaciones importantes: de los alimentos elija aquellos que dejen menos desechos no biodegradables y tengan mejor relación valor calórico/peso, y que permitan preparar la mayor variedad de comidas posible. Deje en casa todo el packaging que no sea imprescindible.

Recuerde que adentrarse solo y sin mucha experiencia en lugares desconocidos es un riesgo que no se debe correr. No haga fuego en lugares no autorizados, y donde esté permitido tenga siempre a mano una provisión de agua suficiente para apagarlo a tiempo. Entierre todos los desechos biodegradables y trate de transportar los que no lo son (sobre todo los plásticos y las pilas). Ante cualquier duda consulte al guardaparques o guardafauna de la zona, o a guías experimentados.

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La conservación de los recursos naturales es tarea de todos

OPINION

Por Mariano Calvi

Reflexiones del guarda parques del Parque Nacional Lanín acerca de la responsabilidad que a todos nos compete en la conservación de nuestro patrimonio natural

Como pescador seguramente habrá visitado en numerosas oportunidades diversidad de ambientes naturales, en diferentes estadíos de conservación y protección, y también es muy probable que al hacerlo haya encontrado un sinnúmero de actitudes por parte de otros pescadores, público en general, empresas y hasta incluso miembros de organismos nacionales o provinciales que atentan contra la conservación de nuestros recursos o el medio ambiente en general.
Cuántas veces usted fue testigo de este tipo de situaciones, tanto por las malas acciones de unos como por la falta de acciones de otros.
Mi actividad laboral, como guardaparques de la Administración Nacional de Parques Nacionales, me permite escuchar frecuentemente comentarios como: “En el lago XX unos pescadores llenaron el freezer de truchas”, o “Estaba mosqueando en la boca del río y pasó una lancha haciendo trolling enfrente nuestro “. Podría enumerar un sinfín de frases parecidas, tanto en lo referido a la pesca como con muchos otros temas: “Fulano tiene en su casa una piel de puma y todos los fines de semana sale a cazar por el parque”.
Aunque a muchos les parezca increíble, al preguntarle a esa gente, supuestamente indignada, sobre las acciones que tomaron para evitar esas transgresiones, la mayoría responde: “No, qué me iba a meter si yo estoy de vacaciones”, o “Si le avisaba quedaba como un botón”.
Pues bien, déjeme decirle algo: los recursos naturales son de todos: suyos, míos y de sus hijos; si usted permite que le roben éso, pues entonces ¿qué le queda?
¿Acaso no actuaría si le robaran el estéreo de su auto? ¿y alguien la llamarla botón por hacer la denuncia? Seguramente no. ¿Por qué entonces no hacer nada cuando nos roban nuestros recursos? Algo que difícilmente podamos reponer.
Lo invito a participar, a defender la que es suyo. Mi obligación es de tiempo completo, no le pido la mismo, pero no se quede sentado esperando que siempre sean otros los que den la cara. Si están depredando las truchas, sus truchas, haga algo; si en un comercio están vendiendo animales autóctonos, son sus animales los que venden, y si alguien deja un fuego encendido, es su bosque el que se quemará. Si usted es capaz de seguir sentado ante todo esto, cuando no le queden truchas para pescar ni bosques que disfrutar, al menos no se queje. Será también su responsabilidad.

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Concurso de Atado de Moscas 1994

Como todos los años se realizará el concurso de atado de la AAPM. Podrán concursar todos los socios. No es necesario presentar todas las moscas. Se considerarán dos categorías de atadores: amateur y profesionales. Las moscas se recibirán hasta el 29 de septiembre en secretaría.

MOSCA SECA DE PLUMAS

Adams
Anzuelo: Mustad 94840 o similar, Nº 14
Alas: puntas de plumas grizzly, paradas y divididas
Cola: fibras mezcladas de plumas grizzly y marrón
Cuerpo: fibras mezcladas de plumas grizzly y marrón
Cuerpo: dubbing de muskrat o material sintético gris
Hackle: marrón y grizzly mezclado

MOSCA SECA DE PELO

Humpy
Anzuelo: Mustad 94840 o similiar Nº 14
Cola: pelo de ciervo natural marrón
Bajovuerpo: floss rojo
Cuerpo: pelo de ciervo natural marrón llevado adelante para formar la joroba
Alas: formadas con las puntas del pelo de ciervo de la joroba llevado adelante
Hackle: marrón y grizzly mezclado

MOSCA HUMEDA DE PLUMAS

Connemara Black
Anzuelo: mustad 3906B o similar Nº 8
Cola: fibras de tippets de faisán dorado
Listado: tinsel ovalado fino plateado
Cuerpo: dubbing sintético o natural negro
Barba: hackle negro y de gallina de Guinea teñida azul
Ala: plumas del costado de pato mallard bronce

MOSCA HUMEDA DE PELO

Picket Pin
Anzuelo: mustad 3906B o similar Nº 8
Cola: hackle marrón
Listado: hackle marrón atado “palmer” a lo largo del cuerpo
Cuerpo: herl de pavo real
Ala: cola de ardilla gris
Cabeza: herl de pavo real

NINFA

March Brown
Anzuelo: mustad 3906B o similar Nº 10
Cola: fibras de moose *alce) oscuro
Listado: herl de pavo real pelado
Cuerpo: floss marrón
Wing case: segmento de pluma de pato mallard
Patas: hackle marrón atado “palmer” a lo largo del torax
Torax: dos o tres hebras de herl de pavo real

STREAMER DE ALA DE PLUMAS

Gray Ghost
Anzuelo: mustad 38941 o similar Nº 4
Tag: tinsel plateado chato
Cuerpo: floss naranja
Listado: tinsel plateado chato angosto (cinco vueltas)
Garganta: (bajo el anzuelo) cuatro hebras de herl de pavo real bajo el cual se extiende una pequeña cantidad de bucktail blanco, ambos hasta el extremo del anzuelo, y bajo todo ello una cresta de faisán dorado tan larga como los flancos, curvándose hacia arriba
Ala: cresta de faisán dorado curvado hacia abajo, y sobre el mismo cuatro plumas de saddle dun mediano, que se extienden más allá del fin del anzuelo el equivalente de medio largo del anzuelo
Flancos: a cada lado, pluma de cuerpo de faisán plateado, un tercio del largo de las alas
Mejillas: ojos de gallo de la selva (jungle cock o sustituto)

STREAMER DE ALA DE PELO

Muddler Minnow
Anzuelo: mustad 38941 o similar Nº 6
Cola: par de segmentos emparejados de plumas de pavo marrón claro moteadas
Cuerpo: tinsel chato dorado
Bajoala: pelos de cola de ternera marrón
Ala: par de segmentos emparejados de plumas de pavo marrón claro moteado
Hackle y cabeza: pelo de ciervo marrón recortado

MOSCA DE SALMON DE PLUMA

Thunder an lightning
Anzuelo: salmonero de ojo hacia arriba Nº 2
Tag: tinsel fino obal dorado
Cola: cresta de faisán dorado y vuervo de la India o sustituto
Butt: fibras de pluma de avestruz negra
Cuerpo: floss negro
Listado: tinsel ovalado dorado
Hackle del cuerpo: naranja desde la segunda vuelta del lisdado
Garganta: gallina de guinea teñida azul
Ala: secciones de pluma del cuerpo de pato mallard marrón
Mejillas: gallo de la selva (jungle cock o sistituto)
Topping: cresta de faisán dorado

MOSCA DE SALMON DE PELO

Garry
Anzuelo: salmonero de ojo hacia arriba Nº 2
Tag: tinsel fino oval plateado
Tip: floss amarillo
Cola: cresta de faisán dorado y pluma roja
Listado: tinsel ovalado plateado
Cuerpo: floss negro
Garganta: gallina de Guinea teñida azul
Ala: bucktail amarillo sobre bucktail rojo

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