Aventura en Alaska (Parte 2). Por Luis Kurz.

Aventura en Alaska (Parte 2). Por Luis Kurz.
La segunda parte de este increíble viaje comenzó con un vuelo de una hora desde Anchorage a King Salmon. Al descender sentimos que aquí comenzaba la Alaska que habíamos soñado, nos esperaban dos camionetas para trasladarnos a nuestro lodge distante unos 30 kilómetros del aeropuerto, sobre el río Nak Nek. Nos acomodamos en 4 cómodas cabañas totalmente de madera a escasos metros del río, con un amplio muelle donde se encontraban amarradas las embarcaciones de aluminio que nos llevarían a pescar, todas ellas con motor fuera de borda a turbina, aquí no se usan hélices.      (MAS IMÁGENES AL FINAL DEL TEXTO)

Los guías hablan sólo inglés, aunque tienen buena predisposición para escuchar y hacerse entender; ya en el primer encuentro el jefe de guías nos dio precisas instrucciones como movernos en el río. En los alrededores habitan osos que pueden acercarse a las cabañas cuando olfatean alimento, en caso de ver alguno merodeando debemos hacer sonar unas bocinas náuticas que hay en cada cabaña, a partir de ese momento se liberan los perros y los guías buscan armas largas de grueso calibre por si están agresivos. Varias veces los vimos caminando por la costa de enfrente o desplazándose por el medio del río a escasos metros del muelle, en todos los casos se alejaron rápidamente al escuchar el ladridos de los canes. Ante nuestra pregunta si alguna vez hubo necesidad de dispararles, la respuesta fue que en todos los casos el empleo del gas pimienta fue suficiente para alejarlos, aunque en una ocasión les sucedió que el oso se alejo inmediatamente luego de recibir el chorro en plena cara, unos minutos más tarde cuando los pescadores se encontraban en la embarcación y navegando lentamente hacia el medio del río vieron al oso furioso que a toda carrera se dirigía hacia la lancha. La jornada es larga, tengamos en cuenta que en verano el sol sale 4:30 y se pone 23:30; el desayuno lo tomamos a las 7,00 y a las 8,00 estábamos muy ansiosos embarcando para salir a pescar. El primer día salimos con Tom, me sorprendió ver que no llevaba armas de fuego a la vista, pero embarcó su labrador Golden, al llegar a la costa el primero que baja es el perro, éste se aleja unos metros olfateando los alrededores, en caso que no ladre podemos bajar y pescar tranquilos sin alejarnos mucho de la embarcación, la estricta indicación de Tom es que en caso de oír ladridos debemos subir inmediatamente a bordo.
Durante nuestra estadía en ningún momento tuvimos que interrumpir la pesca por la cercanía de un oso. La pesca la realizamos con caña 8, línea de flote, mosca lastrada en colores estridentes (rosa o verde fluo), y en muchos casos el guía nos colocaba una cinta de plomo alrededor del leader, como a unos 50 ctms. de la mosca, para que profundice aún más y acentuara el movimiento de jigging, en este caso el casteo resultaba bastante complicado y nos salvó llevar unas líneas floating con el torpedo muy concentrado adelante; el primer día cobramos unos 6/8 salmones silver entre los 3 y los 5 kilos. Después de la cena el jefe de guías nos reunió muy profesionalmente para darnos una charla acerca de lo que él había observado mientras pescábamos el primer día.
Lo primero que nos dijo fue que en la historia del lodge era la primera vez que tenia pescadores que casteaban tan bien y lograban tanta distancia, pero que notaba que tendríamos que haber pescado mucho más y eso se debía a que estábamos obsesionados con pescar la costa de enfrente desatendiendo la orilla cercana; otra observación fue que entrabamos mucho y muy rápido al río espantando la pesca cercana, y nos explicó que el Silver Salmon al venir remontando contracorriente lo hace muy próxima a la orilla.
Katmai National Park Pero no sólo nos limitamos a pescar el Nak Nek, sino que tuvimos otros destinos inolvidables. El Katmai National Park fue el primero en hidroavión y vale la pena detenerse unos minutos a observar esta maravilla mecánica, marca De Havilland de origen canadiense modelo Beaver, es increíble la prestación y la utilidad que tiene en la zona, la gente se mueve tanto en hidroavión como en lanchas o camionetas. Al lado de cada casa en el río hay un hidroavión amarrado. Es impresionante la sensación de subir a una avioneta 4 pescadores más el guía, todos con los wader puestos, tomar carrera por el medio del río y elevarse suavemente para disfrutar de un paisaje único. Al bajar en el Parque nos dirigimos a un centro de información donde nos dieron una charla informativa y también vimos un video sobre cómo actuar en caso de cruzarnos con osos; aconsejaban no llevar alimento alguno, caramelos etc., debido al extraordinario olfato de los osos, tanto nos hablaron de ellos que pensamos por un momento que nos estaban vendiendo un producto y que no sería para tanto.
Pero por las dudas todas las vituallas, hasta las galletitas, y todo nuestro almuerzo quedo en el campamento resguardado hasta el momento de volver, en unas sólidas gavetas de madera reforzadas.
Lo que nos quedó bien en claro fue que no existen casos registrados de ataques cuando hay más de tres personas juntas.
A continuación nos dirigimos a la famosa cascada sobre el río Brooks, por pasarelas de madera en un estado impecable, y luego descendimos a sendas donde caminamos, que son las mismas que emplean los osos para dirigirse al río, en algunos casos pudimos ver las camas donde estuvieron echados, grande fue nuestra sorpresa al tocar el pasto y comprobar que aun se encontraban calientes. Al llegar a la cascada pudimos observar gran cantidad de osos pescando y alimentándose con salmones, luego de este maravilloso espectáculo nos dedicamos a pescar sin separarnos del guía, que en este caso estaba armado con un revolver 44 Magnum más el aerosol de gas pimienta. Pescamos abajo de los saltos con excelentes resultados, luego continuamos pescando aguas abajo sobre el río Brooks, y en un momento, el guía dejo apoyado en un árbol una mochila con un abrigo más su caña de pescar. Mientras disfrutamos de una excelente pesca de truchas arco iris y salmones vimos una osa con dos oseznos caminando hacia nosotros por la ribera, muy próxima, por precaución nos alejamos hacia el centro del río para no interferir en su camino y nos amontonamos observándola; cuando pasaron frente al árbol un osezno olfateo la vestimenta y mochila, y jugando no dudo en destruir completamente la caña, luego con curiosidad abrir la mochila y morder con furia el contenido. Los avistajes de osos en el lugar fueron muchos, y los guardaparques permanentemente atentos para evitar un mal encuentro, a punto tal que cerraban los puentes sobre el río hasta el momento en que fuera seguro intentar el cruce. Fueron sensaciones inolvidables, el Katmai Park está plagado de osos, y estar con uno de ellos a la vista, a escasos 40 metros, te produce una sensación de vulnerabilidad muy difícil de olvidar.
Ugasich Lake
También tuvimos otro fly out, esta vez volamos por unos 40 minutos hasta el Ugashik Lakes o Lagunas de Ugashik, que forman un sistema lacustre; los dos lagos, el Lago de Ugashik Superior e Inferior, se encuentran unos 120 km al suroeste de King Salmon y entre ellos se forma un corto y estrecho canal de unos 500 mts. que los une, entera y cómodamente vadeable.
Luego de descender del hidroavión, bajar nuestras vituallas para el día y verlo partir, caminamos por la orilla del canal un par de cientos de metros, y rápidamente entramos al canal empleando una técnica tipo ninfa, línea floating, caña Nª:6, deriva libre, con un huevito de plástico color rosado, que se pasa por el leader y se lo traba con una fibra de silicona transparente, y a unos 2 o 3 ctms. del huevito se ata el anzuelo, todo con una munición de plomo, que se traba a unos a unos 20 . del anzuelo, para que el huevito derive libre sobre el fondo de grava del río.
Esta curiosa forma de colocar el huevito alejado del anzuelo es con el objeto de preservar al pez que se clava sin tragarlo, facilitando su devolución obligatoria.
La pesca fue sencillamente tremenda todo el día y para todos los pescadores, obteniendo todas las especies disponibles, así tomaron con fiereza tanto las truchas Arco Iris como Silver Salmon; Artic Char; Dolly Varden; Greyling, Sockeye, todos estos peces devoraban las ovas de los salmones y entre ellos nuestros engaños; el día fue demasiado breve y en un instante ya estaba descendiendo el hidroavión en nuestra búsqueda, fue un triste embarque de regreso, este lugar es el sueño del pescador, tal es la cantidad y variedad de especies posibles de lograr.
Luego de un par de días más en el Nak Nek tuvimos que regresar, Argentina y nuestros indeseables compromisos nos aguardaban, pero todo el grupo interiormente se ha hecho la promesa de regresar, de esto estoy seguro.-
Luis Kurz

 

Publicado en: General salidas de pesca

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