Símbolos de nuestra Asociación

Por Fernando Uhía

Hace poco se han cumplido treinta y tres años desde que se fundara nuestra AAPM, y bien vale recordar algunos hechos de esa época inicial cuyos efectos en nuestro beneficio perduran hasta el presente. Pocos quedan que puedan dar testimonio de lo realizado entonces, que fue mucho, y nos ha permitido desarrollarnos y crecer hasta hoy. La memoria de los primeros años se ha ido diluyendo con el paso del tiempo, y nadie se ha ocupado por ahora de organizar los recuerdos para que puedan llegar a quienes estamos hoy y a quienes vendrán de forma fidedigna.

Muchos de nuestros actuales asociados se unieron a la AAPM con posterioridad a 1995, cuando nuestra institución tenía ya más de veinte años de existencia, y muchos de los fundadores habían dejado de asistir a las reuniones semanales, por distintos motivos; así, muchas preguntas relativas a los primeros años de nuestra Asociación quedaban sin respuesta sencillamente porque no había a quién hacérselas.

Yo no he sido parte del grupo original de pescadores que participó de la fundación, pero mi curiosidad me ha llevado a averiguar y conocer algunos detalles de esa época y creo es mi obligación transmitirlos en honor y recuerdo de ellos, muchos de los cuales ya se han alejado de nuestra Asociación, temporal o definitivamente.

Algunas preguntas que me ha tocado escuchar, provenientes de socios de nuestra institución y también de otras, nos llevan a las primeras épocas de la AAPM y hacen también a la historia de los primeros años de la pesca con mosca en la Argentina. Por ejemplo: ¿Por qué la AAPM tiene ese nombre y no otro? ¿Quiénes eligieron esa denominación? ¿Cómo y cuando se creó nuestro logotipo? ¿Quien lo diseñó?
Hoy puedo contestar lo que antes no sabía. Hasta puedo contar quienes fueron los “Maestros de la Asociación”, o como algunos los llamaban, los “Doble Círculo”. Pero después.

Nuestro nombre

El nombre es algo de gran importancia, para empezar. En algunas culturas los individuos ocultan su nombre a los extraños, en la creencia de que su conocimiento otorgará al otro poder sobre su alma (no se ha demostrado que esto sea falso). En la segunda línea de “El Golem”, poema que refiere a un relato de la tradición judía en el que un rabí anima a un muñeco grabándole el secreto nombre de Dios en la frente, Borges dice: “El nombre es arquetipo de la cosa”. Es harto elocuente.

¿Por qué nos llamamos así? Cuando en el viejo Hotel Castelar se fundó la AAPM el 19 de julio de 1974, la asamblea que se había reunido a ese fin se ocupó entre otras cosas de darle nombre a la institución. Como hace tiempo me contó Quique Schiavone, uno de los socios fundadores (a quien conozco desde antes que la AAPM se formara), se ofrecieron algunos nombres en inglés, lo que no debe sorprendernos dado que el desarrollo de la pesca con mosca, como hoy la conocemos, tuvo lugar en el siglo pasado en USA y en el Reino Unido, en donde algunos de los allí presentes la habían conocido. Sin embargo, la mayoría de quienes allí se encontraban prefirió finalmente el nombre que el mismo Quique propuso y que es el que hoy llevamos con orgullo: Asociación Argentina de Pesca con Mosca. Se obtuvo así una denominación nacional lo suficientemente amplia y abarcadora como para dar lugar y participación a todos quienes practicaban la pesca con mosca en nuestro país. Recordemos que en ese entonces la AAPM recién fundada y comenzando a tomar forma era la primera y única organización referida exclusivamente a la pesca con mosca en la Argentina, situación que se mantuvo por doce años más hasta la fundación en 1986 de la Asociación Rosarina de Pesca con Mosca, y que recién aún veintidós años más tarde de la fundación de la AAPM comenzaron a florecer las distintas asociaciones y clubes que hoy existen en nuestro país.

Nuestra Asociación estuvo desde su inicio abierta a la participación de socios de todo el país y del extranjero, y recientemente esto se ha facilitado aún más a través de la incorporación de la categoría “socio adherente” a la que pueden acceder quienes residen a más de cien km. de Buenos Aires, aportando una cuota diferencial.

Nuestro símbolo gráfico

Quienes hemos tenido alguna participación profesional en publicidad conocemos la importancia y el valor de un logotipo, o isologo como hoy se denomina a este símbolo, que es la síntesis gráfica del mensaje esencial de una marca. Como referencia, el valor comercial de la marca “Coca Cola”, incluyendo a su isologo supera el de los activos físicos de la misma compañía en el mundo, tal es su importancia comunicacional. Las grandes compañías transnacionales gastan (¡invierten!) muchos millones de dólares en contratar consultoras de imagen expertas en la actualización de estos símbolos, lo que por el paso del tiempo suele ser necesario. Un cambio en el isologo representa una decisión mayor, y un riesgo en la estrategia comunicacional que es evaluado con extremo cuidado, sin mencionar el enorme presupuesto necesario para comunicarlo a través de los medios.

Nuestro isologo es realmente extraordinario. Transmite con claridad el mensaje “Pesca con Mosca” en todos los idiomas y en cualquier parte del mundo en que esta modalidad sea conocida. Ha resistido la erosión del tiempo y hoy es tan vigente como cuando fue creado en 1974. Debemos estar orgullosos de lucirlo en las distintas formas (pins, escudos, gorras, remeras, stickers) en que la AAPM lo pone a disposición de los socios, y apreciar que aún quienes no son asociados lo requieren y valoran porque lo identifican con la pesca con mosca en un sentido amplio, como lo hemos podido comprobar en nuestra concurrencia a exposiciones.

Pero cuándo y cómo fue que llegamos a disponer de tan importante pieza de comunicación? Estando hace un par de años pescando en Junín de los Andes visité como siempre lo hago a Aníbal Sacconi. Aníbal es socio vitalicio de la AAPM, tuvo una muy activa participación en los primeros años de vida de nuestra institución y es muy generoso con sus recuerdos, por lo que siempre lo consulto cuando tengo alguna duda sobre lo sucedido en la AAPM en los inicios. Vive en Junín adonde llegó en los 80 como parte de la sociedad que estableció la fábrica de reels STH, y hoy es dueño del lodge Río Dorado y también de un fly shop. Recientemente y con otros pescadores de Junín han formado la Sociedad de Caballeros de la Mosca, un grupo de interesante accionar. Con los años nos hemos hecho amigos.

Desde mi curiosa ignorancia le pregunté si tenía alguna idea de cómo se había adoptado el símbolo que nos representa tan bien. Sorpresa! Aníbal conocía en detalle el proceso por el cual se creó nuestro actual isologo. Nuestra recién fundada Asociación, en pleno frenesí inicial y alentada por el entusiasmo de quienes la estaban estrenando, encontró que necesitaba un símbolo gráfico que la representara. Y se tomó una muy elogiable decisión: lanzar un concurso de ideas entre los asociados, favoreciendo así la participación de todos en el diseño de un elemento que representara e identificara el espíritu de la nueva asociación. Así, se presentaron numerosas propuestas de entre las cuales se eligió la que actualmente es nuestro símbolo.

También me contó como se había organizado el concurso. Y mucho más: me informó que el diseño que él mismo había presentado era el seleccionado como ganador!
Así que es a Anibal Sacconi a quien debemos agradecer todos la creación de nuestro emblema. Haciendo ejercicio de la generosidad que ya he mencionado, también me entregó todo el material que había guardado durante estos treinta y tres años, gracias al cual podemos hoy conocer el nombre de algunos de los participantes y los diseños presentados al concurso, y a la distancia que da el tiempo agradecer su esfuerzo. Quienes quieran apreciarlos pueden encontrarlos en nuestra página web, como complemento de esta nota.

Los Maestros de la Asociación
El Doble Círculo

Aníbal además me habló de los “Maestros de la Asociación”, de cuya existencia no tenía yo idea, y les cuento. En esos primeros años en los cuales un número relativamente importante e indistinto de pescadores con mosca se había asociado a un mismo tiempo, a quienes dirigían la AAPM les pareció oportuno destacar de entre ellos a algunos notables pescadores que todos reconocían por su conocimiento, experiencia y vocación de enseñanza como los Maestros de la Asociación. Y para ello se determinó entregarles un distintivo especialmente confeccionado: es el mismo símbolo que todos tenemos, pero con dos círculos exteriores en vez de uno. Se entregaron solamente cinco. Los Doble Círculo.
Cinco acreedores hubo a esta distinción, Maestros de la Asociación, formidables pescadores y singulares personajes de por sí: Jorge Donovan, nuestro primer presidente y hombre de desbordante e incontenible voluntad; Bebe Anchorena, quien también presidió la AAPM y tuvo prestigio internacional como fino pescador con mosca; Charles Radziwill, príncipe polaco e ingeniero refugiado en nuestro país en ocasión de la segunda guerra (muy popular entre las damas de su época); Eliseo Fernández, incansable y exitoso pescador del Chimehuín, y Tito Hosmann, de quien poco conozco a mi pesar.

Todos ellos hoy ya han fallecido, valga esta mención como respetuoso y agradecido recuerdo por lo mucho que en su momento aportaron a la Asociación que hoy disfrutamos. Que nos sirvan de ejemplo.
Si quieren apreciar como era un patch de Doble Círculo pueden encontrarlo en una foto de Jorge Donovan en una pared de nuestra sede donde lo tiene cosido a su chaleco, o en nuestra pág. web antes mencionada.

Es interesante conocer cómo se crearon los símbolos de nuestra Asociación, sabiendo que esto también hace a la historia de la pesca con mosca en la Argentina.

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