Las variables en la extensión

Fue mi tercera experiencia de pesca a fines de mayo en el Río Chimehuin, y buscando un denominador común para definir esta pesca para fines de la extensión y comparando estas temporadas entre si, considero que sin dudas se resume en las variables climáticas, que a veces son extremas y otras veces bastante benignas
Al describirlas resaltaría en primer lugar a las lluvias, algunas veces tempranas, otras tardías.
Son vitales para el ingreso de las marrones, y por consiguiente principal motivo de nuestra presencia, pero a la vez cuando estas se incrementan en demasía, se eleva altura de las aguas y por consiguiente su velocidad y presión.

El resultado directo es la limitación en el acceso al lugar adecuado de pesca y a la presentación de la mosca en el sector y profundidad requeridas, como así también genera uno de los factores de riesgo mas importante que corremos en esta época, la perdida del equilibrio y como consecuencia ser arrastrados por la corriente.
Otro factor es el viento muy fuerte y persistente, proveniente desde el valle del lago Huechulafquen, y que corre aguas abajo, hecho que también acentúa la vertiente de agua desde el lago, y por consiguiente el ingreso de las marrones migratorias.
Un viento tal que nos pone a prueba todas nuestras artes de casteo y evidencia en grado sumo, nuestras limitaciones, como así también lo poco que a veces sabemos aprovechar el roll cast con el viento a nuestras espaldas.

Junto a la presión de la corriente de agua, es un elemento mas que puede inducirnos en la perdida de estabilidad.
La temperatura baja, ese frío que entumece nuestras extremidades, nos hace torpes al caminar y una tarea ímproba la de rehacer un tipet o atar un anzuelo al mismo, los desbordes congelados con el barro endurecido y la escarcha permanente.

¿Cual es la fuerza que nos mueve a pescar en un ambiente tan riguroso?
Tal vez, solo tal vez sea simplemente la de pescar “la trucha de nuestra vida”
Probablemente el 80% de los piques provienen de estas marrones migratorias de ejemplares entre 50 a 60 cm de entre 1,8 a 2,5 Kg., y entreverada alguna de un porte mayor, el resto son de arco iris residentes chicas, algunas interesantes, y de vez en cuando algún salmón.
Volviendo al clima, hay algunos días apacibles y otros donde estas tres variables accionan juntas en su máxima expresión, y no piensen un instante que por ello, van a tener un mal dias de pesca, quizás solo dependa de contar con el equipo adecuado, y donde la indumentaria es tanto mas importante que la caña, la línea y la mosca.
Ahora no piensen que estas marcadas variaciones se dan de una temporada a otra, o en una semana, suelen darse de un dia al otro en unas pocas horas, lugares donde pudimos acceder aceptablemente por la mañana, a la tarde tiene 40 cm mas de agua, corrientes soportables se hacen imposibles.
Se limita mucho el espacio para el back cast, y poner nuestro streamer en la orilla de enfrente se convierte en un sueño.
Y justamente aquí notamos como aquellos que saben pescar en estas condiciones adversas, pescan y lo hacen tan bien como nosotros en los lagos de Palermo, en un dia sin viento. Aquí no quisiera dejar de mencionar a Cachin Roa y Jorge Bisso un fiel reflejo de lo antes mencionado y fuente constante en nuestro aprendizaje.
Y en el reino de los streamers, mientras debatimos sobre plumas vs. pelos, alas fijas vs. alas libres, rabbits blancas, o a ultima hora tal vez una wolly negra mas parecida a un deciver, son las alguna de las dudas imperantes en nuestra elección, pero quizás la mas importante para muchos de nosotros sea la de saber ¿que es lo que estamos pescando en mayo? ¿son residentes o migratorias, imitamos comida o tal vez las excitamos?

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¿Que es lo que pescamos a fines de mayo?

Son varios los interrogantes que nos planteamos, en la extensión de temporada en el rio Chimehuin, muchos de los mosqueros no residentes en este área.
Y para ello quizás nadie mas indicados que Ambrosio C. Espinos y Javier Urbanski, a cargo del Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN) CONSULTA
Tenemos entendido que el ingreso de las marrones migratorias se produce por lotes definidos en tamaño y genero, ingresando primero algunos machos de mayor tamaño, ¿ Desde que momento del año se produce? ¿Y esta siempre asociado al incremento de la vertiente de agua del lago al rio por las lluvias o el viento fuerte y en particular a la combinación de ambos como en el caso de un temporal?

Si bien es cierto que los primeros en ingresar suelen ser los machos, no necesariamente son los más grandes los primeros en remontar o bajar por un río con el objeto de buscar sus sitios de desove. Este comportamiento estaría asociado a una estrategia en la que los machos alcanzan primero los mejores lugares de desove y allí esperan por las hembras, teniendo que competir con otros machos por la permanencia en ese lugar. La hembra elegirá no sólo al mejor macho si no también el mejor sitio.En algunos ríos en los que hemos estado capturando reproductores con ayuda de trampas, tal es el caso del Arroyo Pocahullo en San Martín de los Andes y los Arroyos San Pedro y Pino Guacho en Huechulafquen, no se ha podido establecer una relación entre la fecha de remonta y el tamaño de los reproductores.La fecha de inicio de las migraciones reproductivas es altamente variable, dependiendo del ambiente, el clima y probablemente las características genéticas de la población. Sin duda que las lluvias tempranas (fines de abril) permitirán un ingreso de la cabeza del lote de reproductores antes del mes de mayo. Es importante tener en cuenta en el caso del Río Chimehuín que los ingresos se producen tanto del lago Huechulafquen como del embalse de Piedra del Aguila. En el caso de la boca del Chimehuín y los afluentes del lago, se ha observado que en los días ventosos, la generación de olas de buen tamaño aumenta el número de ingresos a los desovaderos.Por otro lado se ha comprobado que los ingresos no se registran durante una fuerte lluvia (temporal) sino unos días después, cuando el caudal es aún fuerte, el agua turbia, pero cuando el arrastre de material pesado ya cesó.Otras observaciones: En el caso de las marrones que ingresan al río Chimehuin a partir del mes de abril, hemos notado una correlación (no probada) entre la cantidad y la calidad de los peces que se capturan con equipos convencionales de pesca deportiva (fly casting) y los caudales que presenta el río.

Desde que se inició esta experiencia hemos tenido condiciones hidrológicas totalmente distintas. El primer año (1996): mucha agua, pero con caudales próximos a los valores medios históricos = muy buena pesca.Segundo año (1997): Caudales extremadamente alto en abril = pesca regular y cercanos a la media, durante parte del mes de mayo = pesca excelente.

Tercer año (1998): Caudales extremadamente bajos durante los dos meses = pesca pobre, tanto en el tamaño de las capturas como en cantidad.A partir del cuarto año hasta la fecha se han registrado condiciones más parecidas a los años 1997 y 98 y la calidad de la pesca se ha mantenido con los altos y bajos típicos de estas temporadas. No se han repetido las condiciones del año 1996. Esta situación no implica que los peces no estén presentes en el río. De hecho es una de las cuestiones que tenemos que investigar en el futuro. Respecto a su desplazamiento, por ejemplo entre la boca y la curva del manzano, tenemos como reconocidos un sinnúmero de pozones y correderas importantes donde por lo general tendemos a concentrar nuestra presencia y esfuerzo de pesca, resultando premiados en la generalidad por la cantidad y calidad de capturas.
Es aquí donde observamos que el rendimiento varia en algunos casos ostensiblemente de un dia al otro. ¿Se debe al continuo movimiento de las mismas y en particular en horario nocturno ?
Algunos estudios han registrado hasta unos 10 Km. diarios de recorrido de una trucha con un microtransmisor implantado en la cavidad del cuerpo. Si bien estos datos corresponden a otra especie en otro río, sirven para tener una idea de los desplazamientos que una de nuestras truchas pueden realizar. Sin duda que estos desplazamientos afectan la dispersión de los peces dentro del río, incluso de un día para otro, por lo tanto la efectividad de pesca pude variar de un lugar a otro en distintos momentos.Existen numerosos registros de que los movimientos de ingreso y dentro del río se intensifican durante la noche. No recuerdo haber visto en lo personal o mencionado por algún mosquero amigo, la perdida de huevas en las capturas, como si nos sucede a veces en el inicio de la temporada con las A.I. ¿A fines de mayo a cuanto estamos del desove?

La fecha de maduración de las primeras hembras también varía de un ambiente a otro, pero por lo general unas pocas hembras se encuentran maduras hacia la tercer semana de mayo. El pico máximo de desove de marrones se ha registrado en las primeras semanas de julio. Cabe destacar que los machos se encuentran maduros con anterioridad a las hembras y es
común capturar machos maduros desde la primer semana de mayo.
En general tenemos el concepto que en la faces del ingreso, apareamiento y desove estas marrones no comen y que toman nuestras moscas por distintas cuestiones que van desde un reflejo condicionado, excitación, irritación o fastidio, también escuchamos mencionar el temor atávico. Aquí quisiera comentar una experiencia personal de este cierre al devolver una marrón de 2 kg. vimos como regurgitaba un juvenil de A.I. de 12 cm también recuerdo haber visto con asiduidad bocas muy grandes tomar subimagos, eclosiones de mayflies (blue dun), y también recuerdo que esta es la pesca preferida de Don Ginés.
¿En realidad que estamos pescando, migratorias o residentes, o si las residentes se aletargan y ceden su lugar de privilegio en los pozones, adonde se van? Es importante destacar que tanto migratorias como residentes en época de desove, presentan comportamiento similares en cuanto a su alimentación y comportamiento frente a una presa/señuelo. El ataque a una mosca durante la época de desove, puede ser atribuible a todas las razones que Ud. destaca y realmente no hay certeza al respecto.

Prueba de esto son algunos estudios de análisis del contenido estomacal de estos peces, en los que se han observado estómagos vacíos o en el mejor de los casos, muy pocas presas o algunas ovas .Se debe tener en cuenta que los peces “residentes” también se desplazan para desovar, si son adultos. Es decir que los sitios habituales de residencia de uno de estos peces, varía en las distintas épocas del año si es que ese pez ha alcanzado su madurez sexual. De tal manera que la competencia por los sitios de desove con los peces migratorios es importante ya que utilizarían los mismos sitios. Es posible que muchos de estos residentes sean desplazados por los migratorios, debido al mayor tamaño de estos últimos. Sin embargo existen estrategias de reproducción que permiten, por ejemplo, que en ocasiones un macho residente pequeño, veloz y “oportunista” fecunde las ovas de una hembra migratoria mientras que el macho migratorio intenta hacer lo propio. También solemos mencionar que una marrón plateada es una recién ingresada, y otra muy oscura hace tiempo que se halla en el rio.

Sin embargo tenemos capturas de machos muy oscuros y el pico de la mandíbula inferior con el gancho muy prominente a metros de la boca. ¿Cuando y como se produce el cambio de coloración y como hacemos para reconocer a las marrones residentes? Es cierto que la coloración es indicativa del estado de madurez. Pero también es cierta la gran variabilidad existente de un individuo a otro en esta variable. Es así que podemos encontrar en marzo algunos machos bien coloreados en el lago y probablemente lejos de su sitio de desove. No sólo la coloración fuera de época de desove permite la identificación de un pez residente. La proporción entre la cabeza, aletas y cuerpo es distintiva, resultando e peces de cabeza y aletas grandes en comparación con un cuerpo chico y generalmente más oscuro. Aquí también es importante destacar que el carácter residente o migratorio no se manifiesta o no es discernible hasta el momento de la madurez sexual, momento en el que los movimientos migratorios asociados a la reproducción comienzan. Entonces es posible capturar peces de buen tamaño (40 cm) en mayo que no han alcanzado la madurez sexual y que podrían ser residentes o migratorios. Este hecho esparticularmente llamativo en la boca del Chimehuín, en donde individuos pre adultos, de gran tamaño y de coloración plateada alternan entre el río y el lago en distintas épocas del año y por razones ajenas a la reproducción.
Otro tema de importancia: Estamos preparando un programa (probablemente necesitemos la contribución de muchos interesados) que nos permitirá caracterizar genéticamente a las poblaciones de salmónidos de los diferentes ambientes pesqueros de la provincia e incluso poder determinar probables problemas de pérdida de variabilidad genética; separar, con altas probabilidades de éxito, lotes de truchas residentes; etc.

Estas determinaciones, hoy por hoy, son fundamentales para recuperar la calidad de la pesca que alguna vez tuvimos en nuestros ríos.
Javier Urbanski – Ambrosio C. Espinós

Quiero expresar mi profundo agradecimiento tanto a Javier como a Pocho por todo el trabajo que se tomaron en desentrañar estas preguntas que siempre nos hacemos cuando queremos evaluar nuestra pesca en la extensión de temporada del Rio Chimehuin.

Saludos a Todos,
Esteban Kutsch

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