Boletín Mosquero Primavera 2000

MEMORIAS 
por Mecha Roselli
PESCA MAYA EN MEXICO  
por Antonio Lynch
PESCAR FLOTANDO EN NEUQUÉN  
por Alejandro del Valle
INDICADORES DE PIQUE  
por Fernando Uhía
10 ALIADOS DE LA PESCA CON MOSCA  
por Armando Mauré

MEMORIAS

Hablar sobre pesca con mosca, es un poco como adornarme con plumas ajenas.  
Es cierto que tengo waders, wadings shoes, y chaleco propios, pero cañas, moscas, reeles y los demás chiches, no son míos.  
Estar casada con un pescador fanático y acompañarlo con una beba de 2 meses, año tras año tuvo sus momentos inolvidables: meses, enteros de los soles de enero y febrero,/ Las primeras truchas sacadas casi por casualidad, //El llevar luego a nuestra hija sobre los hombros porque se cansaba, recorrer los ríos y sentir esa paz enorme que nos llena en medio de un ríos y sentir esa paz enorme que nos llena en medio de un río, (aunque solamente lo haya rastrillado como sí fuera asfalto pues no pescaba nada). Como soy pintora, llevo en mi retina más que los saltos de las arco iris enojadas, el color intenso del cielo, el rumor del agua y sobre todo anécdotas simples y divertidas de aquellos primeros años como compañera pescadora.: una vez me equivoque en el río Chimehuin y en vez de volver al grupo por el Chimehuin, que era por donde había venido, me fui por el Currue y fui a parar con mi hija clara sobre los hombros, la caña en ristre y un ancho sombrero al campamento del ejercito que “esperaba” la guerra con Chile. Nos llevaron de vuelta al lugar del campamento en un camión del ejercito muy amablemente, y tanto marido como los amigos terminaron por reírse. Truchas, pocas y chicas. Pero ríos sí. Recorrí varios: creo saber cada vuelta del Chimehuin, el Malleo, el Currue, el Quilquihue... Hasta hice una excursión a caballo siguiendo el Malleo abajo. Tengo una foto con toda una tribu Mapuche: Yo atrás pues era más alta que todos por supuesto. Y una vez la colgué y dije que era mi familia...
Ya voy poco a los lugares de antes... Los pools cambiaron un poco y gente de varias nacionalidades pueblan los lugares antes desolados... Pero a veces por algunas horas, siento otra vez el viento canalla que no me deja poner mi mosca donde yo quiero.

Mecha  Rosselli.


Pesca Maya en México
Antonio Lynch

Pesca Maya Fly Fishing Lodge en México, un lugar excelente donde experimentar la pesca en los bajos, un lugar que combina dos cosas para mí fundamentales, naturaleza desbordante y pesca con mosca. 
Tras el vuelo Bs As - Cancún donde llegamos a las 9 AM hora local,  nos esperaba una van para trasladarnos a Pesca Maya, el cual se encuentra a 3 1/2 hs del aeropuerto, primero pasando por las ruinas Mayas de Tulum  las que visitamos por  espacio de una hora, siguiendo camino por la península de Yucatán dentro de Parque Nacional, donde comienzan a preponderar distintos tipos de palmas, y una fauna y costade mar increible.
 Lo primero que nos da una pauta de lo que nos espera al pasarun puente que cruza una conexión al mar con  una bahía, es la variedad de especiesque vemos en el agua trasparente, permit, un Baby tarpon y otros peces que desdeel puente no podíamos identificar. Seguimos camino y llegamos (Daniel,Edmundo y Yo) al Lodge, con un suelo cubierto de arena blanca de coral, dela que no quema al caminar descalzos, palmeras y las cabañas con techo depalmas y paredes pintadas de amarillo y verde.
Nos recibió Brian, un Inglés encargado del Lodge quien nos instaló ennuestras cabañas y nos mostró la Casa Central en la que están el bar,el comedor,  la mesa de atado y los cañeros. Nos dieron un almuerzo previa piña colada, y armamos nuestros equipos. Llevamos 3  cada uno, uno destinado para elbonefish, el segundo para  permit y el tercero para los tarpones, en mi caso 2 cañas 8 y una 10, con sus respectivas líneas saltwater, y moscas para las 3 variedades que íbamos a intentar pescar.
El horario de pesca es de 8 de la mañana a 4 de la tarde, sirven el desayuno a las 7 y la comida a las 19, siempre estabamos llegando de vuelta de la pesca alas 17 - 17:30, molidos.
La primer mañana nos levantamos a las 6, me di un baño en el mar frente a la cabañas, el agua que tiene una  temperatura perfecta para quedarse adentro todo el tiempo que uno quiera; luego de una  ducha de agua  dulce preparamos nuestras cosas para el día de pesca: pantalones jet dry, camisa marquesas, chancletas y sombrero,  y mucho protector solar. Desayunamos, preparamos nuestros sandwiches para el mediodía, tomamos nuestros equipos y nos encaminamos hacia el muelle de donde salen las lanchas, que son muy marineras.  Nos presentaron a nuestro guía mexicano Ruben el que resulto buenísimo, ya que no solo por  su conocimiento de los lugares, sino para poder ver los bonefish en el agua, a mí costo mas de 2 días poder  adaptarme a verlos.
Ya en el muelle se ven diferentes clases de pequeños peces, partimos con nuestro guía hacia el otro lado de bahía Ascensión, que es donde se desarrolla toda la pesca, toda la bahía tan gigantesca que desde un lado no se ve el otro, es de poca profundidad, las aguas cambian de colores del ocre, y turquesa a esmeralda. 
La primer parada la hicimos entre unos manglares donde desemboca un caño, afluente de agua donde suelen alimentarse los tarpones, los primeros tiros fueron para Daniel, ya que vimos rolar un Baby Tarpon, y de primera  Daniel lo prendió con un buen cañazo ya que tienen la boca muy dura, batalló una dura pelea y después de foto  volvió al agua. Seguimos nuestra pesca en los flats, yo tratando de pescar mi primer bonefish, imaginándome como era la sensación de pique de este famoso pez, caminé con mi guía, quien fue mis ojos durante los dos  primeros días, ya que personalmente me era casi imposible detectarlos en los flats. Los primeros tiros fueron bastantes buenos, pero como tiraba al tanteo, bajo indicaciones, ya que no los podía ver pasé con la línea sobre ellos lo cual provocó una explosión y corrida de los bone. Volví a caminar hasta ver un segundo grupo, que no estaba de paso sino comiendo (plumeando como dicen allí) ya que se ven las puntas de la cola sobre superficie, ahí sí puse la mosca en el centro del grupo y se pelearon para tomarla, picó el primero y salió despedido sacando unas 50 yardas de backing, hay que dejarlos correr hasta que quieran, ya que cualquier diferencia de tensión  produce corte, de ahí en mas se los puede traer, se producen otras corridas mas cortas hasta finalmente poder sacarlo. 
La sensación de pique de este pez es para mí espectacular, por lo largo y la velocidad de la corrida, y eso que hasta entonces no superaban el kilo o kilo y medio, más adelante tomó uno de 2 1/2 a 3 kilos, e hizo una corrida  de más  de 100 yardas de backing; impresionante.
Les aseguro que la primer noche es imposible no soñar con las corridas de los Bone (Macabí).
A las 5 de la tarde llegamos al lodge en donde no pudimos negarnos a  Margaritas y Piñas coladas. Después de lavar con agua dulce nuestros equipos, nos dimos un baño en el mar y comimos a las 7 , después de esto y ya oscuro nos sentamos a comentar nuestras nuevas experiencias en la playa, bajo un cielo totalmente estrellado.
Al día siguiente después  del desayuno,  partimos, esta vez el primer turno para el Baby Tarpon fué mío, el guía  nos llevó a la salida de un caño,  donde vimos rolear los tarpones, al segundo tiro me picó uno y se me escapó, al cuarto tiro prendí mi primer Baby Tarpon (sábalo le dicen) ya prevenido le dí 2 buenos cañazos para asegurarlo  y empezó una dificil pelea, con buenos saltos y corridas, frenándolo para que no se metiera entre las raíces de los manglares, resultado: foto y un tarponcito de unos 7 kilos, divertidísimo.
De ahí en adelante dedicábamos la mañanas hasta el mediodía a la pesca de bonefish hasta sacarnos las ganas, ya que como caminábamos los flats pescábamos los dos, y después nos íbamos a probar suerte con los tarpones y los permits, tarpones agarramos varios y permits tuvimos tres oportunidades de tirarles, en las cuales tuve solo un pique en el que se desprendió la mosca (imitación cangrejo); es muy entretenido este tipo de pesca.
También hay que tener en cuenta la pesca variada de barracudas y cazones con  poppers o streamers, pargos con  cangrejos (compiten con los permits), needlefish y otros, y tomaron varias barracudas con moscas de bonefish y Daniel con un popper prendió una enorme, de por lo menos un metro de largo la que finalmente se soltó.
En cuanto a equipos que usamos, teníamos armadas dos cañas #8 y una 10 cada uno, ya que cuando se presenta una oportunidad de una especie u otra, no hay tiempo de cambiar mosca y/o líder, es importante tener buenos reels de capacidad para 200 Yds de backing de 30 a 35 lbs, con frenos fuertes y parejos, en cuanto a líneas obviamente tienen que ser saltwater,  con leader para bonefish ya que tiene tippet un poco mas largo para mejor presentación, y otras preparados para tirar las moscas pesadas de Tarpon y cangrejos lastrados para permit.
En cuanto a lideres, 10 a 12 pies para bonefish, de 10 a 12 libras de resistencia (1x - 0x), para permits líderes de 9 pies de largo de 16 a 20 libras de resistencia, y para tarpones recomiendo los bimini twist de 16 a 20 lbs hechos con  Mason que son de casi el doble de diámetro en relación a la resistencia que los estándares, con un shock tippet de 1 mm, andan bárbaro y dan vuelta muy bien las moscas de tarpon. 
Es importantísimo el  buen filo en los anzuelos sobre todo para tarpones y permits.
Moscas que usamos y que se recomiendan para esta pesca:
Bonefish: Crazy Charly,(en sus distintos tipos), Honey Shrimp, Gold-brown
Snapping Shrimp, Woodstock white, imitaciones de camarones de todo tipo, todo en anzuelos 6 y 8.
Permit: Imitaciones de cangrejos, tipo Merkin, Del Brown Permit Fly, etc.
Tarpon: Stu Apte, Apte 2, Baby Tarpon, DB Baby Tarpon fly, Greg Dunn
TarponFly, etc.
Barracudas: Poppers varios.
Ropa para el Caribe: Gorras o sombreros con aireación de buen ala, camisas livianas tipo Marquesas, pantalones de secado ultra rápido o bermudas (ojo con las quemaduras del sol), botas de neoprene para caminar los flats.
Mini chestpack para transportar forceps, alicate, lideres, tippets etc, los chalecos dan mucho calor, salvo los de malla.
Es un programón más que recomendable.

Antonio Lynch


PESCAR FLOTANDO EN NEUQUÉN

Por Alejandro del Valle

PRIMERO LO PRIMERO

  A modo de entrar en cuestión y para que todos hablemos de un mismo tema, creo interesante resumir las más importantes novedades del reglamento neuquino en cuanto a la flotación y la pesca desde embarcaciones:

  §         Se elimina la restricción impuesta a la navegación en los ríos que figuraba en el reglamento de las últimas 
           temporadas.

§         Se autoriza la pesca desde embarcaciones en los ríos o tramos de éstos que sean de liberación obligatoria de todos los salmónidos, en el resto de los ríos las embarcaciones solamente pueden utilizarse para el traslado.

§         Las embarcaciones autorizadas únicamente son balsas y gomones sin motor.

§         Las embarcaciones deben estar autorizadas por la Prefectura Naval Argentina.

§         En caso de ser flotadas comerciales deben estar inscriptas en Recursos Hídricos de la Provincia.

§         Todas las balsas y gomones deben inscribirse, además, en la Dirección de Recursos Faunísticos para poder pescar desde las mismas.

§         Solamente puede practicarse la pesca con mosca con equipo específico y anzuelo sin rebaba.

§         Está expresamente prohibida la pesca pasiva o de arrastre.

§         Solamente hasta tres personas podrán ocupar las embarcaciones para practicar este tipo de pesca.

§         Independientemente de la causa de muerte, el transporte en las embarcaciones de salmónidos muertos es una infracción y, además de la multa, se revoca la autorización para pescar de la embarcación.

§         No pueden anclarse las embarcaciones en el lecho de los ríos.

§         Se estableció, además, un código de ética para el respeto a otros pescadores.

 

 

LA FALACIA DEL ESTUDIO PREVIO

 

La flotación o navegación de los ríos neuquinos nunca estuvo prohibida a excepción de casos especiales como algunos tramos por seguridad algunos metros aguas abajo de las represas y en algunos ríos durante la temporada de pesca. Con esas excepciones cualquier ciudadano puede flotar o navegar los ríos de la Provincia en cualquier época del año, con las únicas restricciones establecidas en las reglamentaciones sobre las embarcaciones a utilizar, en general vinculadas con la seguridad de las personas.

 

Quienes dicen que “para permitir la flotación debe hacerse un estudio previo” están utilizando una frase, en realidad, también, una idea falsa ya que se basa o presupone que la flotación está prohibida como norma general. Esto es falso. Bien es sabido que es imposible llegar a una conclusión verdadera partiendo de una premisa falsa.

 

La situación es exactamente lo contrario: Para suprimir el derecho de flotar cualquier cuerpo de agua debe existir necesariamente una razón fundada. La flotación es la norma, la prohibición de flotar es la excepción (ahora sí, previo estudio).

 

 

FLOTAR VERSUS PESCAR FLOTANDO

 

Muchos consideran a la flotación de los ríos como el tema central de la polémica instaurada últimamente en la comunidad vinculada directa o indirectamente con la pesca deportiva de salmónidos por el reglamento de la temporada 2000/2001. En realidad ese no debe ser el tema central ya que la flotación nunca estuvo prohibida, a excepción de los casos ya indicados. El tema central, para la mayoría, es la pesca flotando o pesca desde una embarcación.

 

Durante la temporada de pesca, si uno quería, podía flotar (no pescar flotando) el Caleufú, el Catán Lil, el Nahueve y todos los demás ríos en los que no estuviera prohibido en el reglamento de pesca y cumpliera con las exigencias sobre las embarcaciones. Durante el resto del año se podía flotar todos los ríos. Incluido el Chimehuín. Sí, en todos los años anteriores se podía flotar el Chimehuín desde junio hasta mediados de noviembre ya que la restricción estaba establecida en el reglamento de pesca y éste, obviamente, tiene vigencia durante la temporada. El hecho de que nadie lo hiciera puede deberse a varios motivos pero principalmente dos: Desinformación por pensar que siempre estaba prohibido flotar o desinterés en hacerlo.

 

 

LA FALACIA ECOLÓGICA. SI NO PUEDES CONVENCERLOS, CONFÚNDELOS.

 

Un gran amigo de Montana me regaló un cuadro sobre la Ley de Murphy y sus corolarios. Lo tengo colgado en mi oficina y cada vez que lo miro pienso que es casi infalible, debe ser la única una de las leyes que menos falla. Una de sus derivaciones puede resumirse así: “Si no puedes convencerlos, confúndelos”. Esto parece ser lo que algunos están intentando. Hay quienes real y sinceramente piensan que la pesca desde embarcaciones sin motor produce alteraciones al ambiente, a ellos no está dirigido lo dicho en este párrafo y les propongo razonar juntos.

 

El ambiente esta compuesto por dos partes: El componente biótico, formado por todos los seres vivos, y el componente abiótico, los factores físicos y químicos (el aire, el agua, la parte no viva del suelo). Invito a que, antes de seguir leyendo, se tomen el tiempo suficiente para pensar profundamente en cómo tres personas en una balsa pueden provocar daños a estos componentes del ambiente y después comparen con tres personas que pescan a pie (por supuesto que estamos hablando de personas que cumplen las reglamentaciones, de lo contrario cualquier razonamiento  o comparación sería imposible).

 

Después de pensar en lo anterior, se me ocurre que algunos temas considerados por los lectores han sido los que paso a tratar a continuación:

 

1.             Eventual alteración de las poblaciones de peces, en especial por llegar a lugares protegidos e inaccesibles para los pescadores a pie.

 

Aunque hay cientos de ejemplos foráneos, echemos mano a un importante ejemplo local para tratar de clarificar este tema, el del río Collón Curá. Este ambiente se pesca flotando sin motor desde hace años, sin embargo, es, sin dudas, el mejor pesquero de la zona de Junín de los Andes. Lo estamos estudiando desde hace tiempo y encontramos que la calidad de pesca es excelente.

 

Otro ejemplo: El río Aluminé se pesca flotando desde hace años, sin embargo, en la zona que se flota la pesca es también excelente. A propósito, el caudal medio de este río no es muy diferente del que registra el río Chimehuín.

 

Otro más: El río Limay medio. Fue tierra de nadie. Se pesca flotando desde siempre, aún con pesca de arrastre. El furtivismo fue rey en este ambiente. Ahora gracias a un convenio entre la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) y las Provincias de Río Negro y Neuquén hay un Guardafauna exclusivo para este tramo del Limay. A pesar de toda la depredación, sigue siendo uno de los pesqueros de truchas de agua dulce más importantes de la Patagonia. Lo estamos estudiando detalladamente. No hay indicios que la pesca flotando sin motor esté alterando su calidad de pesca.

 

Un ejemplo extra: El río Caleufú se flota intensamente desde hace muchos años, aunque no se permite la pesca desde las embarcaciones. Es un río de los denominados “chicos” y prueba que la flotación sin pescar tampoco afecta a las poblaciones de truchas, su calidad de pesca es también excelente.

 

Ahora comparemos. Las truchas no se alteran significativamente cuando un bote pasa flotando por la superficie, al menos no más que lo que se alteran cuando un pescador se acerca o pasa caminando dentro del agua. De lo contrario el trolling sería muy ineficiente, en realidad, cualquier tipo de pesca desde una embarcación sería ineficiente y no es así. Además, conviene recordar que todas las truchas que tomen las moscas deben ser liberadas.

 

Las embarcaciones en condiciones normales no tocan el fondo de los ríos, además, no se permitirá anclar en sus lechos. Los pescadores a pie constantemente alteran más o menos el lecho por donde pasan, muchas veces remueven las piedras del fondo alterando el hábitat de los invertebrados (insectos, crustáceos, etc.) que son alimento de las truchas. A principios de la temporada, en áreas de desove pueden pisotear los nidos de las truchas arco iris que han desovado más tarde y cuyos alevinos, aún no emergidos, se encuentran entre la grava.

 

2.             Eventual alteración de otros animales silvestres, especialmente aves acuáticas.

 

Una embarcación sin motor que pasa flotando puede provocar que las aves acuáticas se ahuyenten y se retiren momentáneamente nadando o volando, de la misma forma que lo hacen cuando los pescadores a pie se acercan a la orilla, con la diferencia que éstos suelen quedarse más tiempo en las inmediaciones de su territorio. Estas aves nidifican en zonas con juncos, donde no entran las embarcaciones, o directamente en la costa,  donde suelen estar más cerca los pescadores a pie.

 

3.             Eventual alteración de la vegetación.

 

Flotando no se produce fuego con excepción de los pescadores que fuman. Los fumadores inconscientes que arrojan sus colillas encendidas son de variado tipo y, si son pescadores, pueden flotar o no, pero, como hay más pescadores a pie también hay más riesgo de que estos causen un incendio.

 

El resto de los potenciales pescadores productores de incendios es obvio que deben estar en tierra. La pesca desde embarcaciones, entonces, no tiene relación directa con los incendios. Eventualmente podrán producirlos los pescadores cuando bajan de las embarcaciones, pero esto no puede ser atribuído a la pesca flotando.

 

Por las dudas comento que en la nueva reglamentación se prohíbe hacer fuego dentro de la línea de máxima creciente media de los ríos, es decir, en la zona pública, con excepción de áreas previamente delimitadas.

 

Otro daño a la vegetación consiste en cortar y destruir las plantas de las riberas. Ningún tipo de pesca, obviamente, tiene relación directa con este daño. La mayor causa de la destrucción de la vegetación ribereña y de la costa, y por lo tanto del deterioro de la calidad de hábitat para las truchas, suele ser el sobrepastoreo y el acceso indiscriminado del ganado doméstico a los ríos... pero ese es tema para tratar en otra oportunidad.

 

4.             Eventual contaminación del agua, el aire y el suelo.

 

La pesca flotando está autorizada únicamente sin motor. Cualquier otro tipo de contaminación es semejante a la que, eventualmente, pueden producir los pescadores a pie, aunque la magnitud provocada por éstos puede ser mayor debido a que, como se dijo antes, su número es muy superior.

 

 

Por el lado desde que se mire no se encuentran razones de alteración del ambiente por causa de la pesca flotando que sean significativamente mayores a las producidas por la pesca a pie, es más, en varios casos su impacto suele ser menor. Invito a efectuar un razonamiento comparativo como el anterior para cualquier posible efecto de ambos tipos de pesca.

 

Esto, por supuesto, no significa un ataque contra la pesca a pie, nada más alejado de la realidad. Simplemente es algo para tener cuidado, comparar los efectos y tener en cuenta que inocentemente se pueden provocar alteraciones. Razonando por el absurdo algún descolgado podría exigir un estudio para permitir la pesca a pie...

 

 

OTRAS RAZONES PARA OPONERSE A LA PESCA FLOTANDO

 

Sin dudas existen otras razones para oponerse a la pesca desde embarcaciones. Por ejemplo, la molestia a los pescadores a pie. Para ello se ha establecido el código de ética mediante el cual las balsas deben respetar de varias formas a los pescadores que se encuentren pescando en el río.

 

Algunos auguran una situación caótica de balsas y gomones por doquier atropellándose y compitiendo por los mejores sitios de pesca de los ríos debido a la autorización de la pesca flotando. Pensemos que los ríos Aluminé y Collón Curá tienen una excelente pesca, se pescan flotando desde hace años, sin embargo, no hay una multitud de balsas que justifiquen pensar que en el futuro inmediato haya problemas de sobrepoblación de embarcaciones. Debe recordarse, además, que la reglamentación de pesca se establece anualmente y, llegado eventualmente el momento, podrá sin inconvenientes restringirse el número de balsas. Pero, si ese momento llegara, todos tendrán la misma oportunidad de flotar, sin discriminación, por ejemplo, por orden de inscripción.

 

Varios dicen que los últimos reductos de buena pesca son los ríos que son cuidados por los propietarios ribereños y la pesca desde embarcaciones hará que esa calidad disminuya. Esto es falso ya que no podrán matarse truchas en los ríos en los que esté habilitada esa actividad. El control se está haciendo más eficiente y eficaz:

 

§         Se han estrechado vínculos con las Asociaciones de Pescadores Deportivos para lograr el mejor manejo posible del recurso;

§         Se ha iniciado un programa de concientización y capacitación de Guardafaunas;

§         Se está desarrollando un programa de concientización de la comunidad sobre la importancia de la protección del recurso, en especial dirigido a los docentes y niños;

§         Se ha instrumentado un sistema de Unidades de Control con Guardafaunas responsables de cada unidad;

§         Se está implementando un sistema de Guardafaunas Municipales para potenciar al Cuerpo Provincial;

§         Se ha implementado un sistema totalmente nuevo de Guardafaunas Honorarios (con exigencias escritas y compromiso firmado de los postulantes);

§         Se ha implementado un sistema de denuncias de atención obligatoria a través del número telefónico celular *FAUNA;

§         Se están adquiriendo radios VHF para los vehículos de los Guardafaunas;

§         Se está impulsando una nueva ley de fauna silvestre que permitirá un mejor manejo del recurso;

§         Se está estudiando un nuevo sistema de aplicación ágil de las multas por infracciones;

§         Se está contemplando la vía legal para que los infractores indigentes realicen trabajos en favor del recurso;

§         Se han determinado acciones tendientes a una mejor capacitación técnica y reglamentaria de los integrantes del Cuerpo de  Guardafaunas;

§         Se ha firmado un convenio para que los Guardafaunas y Guardapescas puedan actuar indistintamente en Río Negro y en Neuquén;

§         Se ha firmado un convenio con Gendarmería Nacional para colaboración en el control de fauna y se está impulsando un convenio similar con Prefectura Naval Argentina;

§         Se está impulsando un convenio para el control conjunto con Parques Nacionales;

§         Se han establecido puestos de control de fauna en rutas clave;

§         Se ha gestionado un puesto fijo de venta de permisos de pesca en el Aeropuerto Chapelco;

§         Varias otras importantes acciones... Ah! En esta temporada, en los ríos clave, los Guardafaunas van a controlar desde balsas especialmente adquiridas para tal fin...

 

Sé perfectamente que algunos no quedaran conformes  con todo o parte de lo que he expuesto aquí, pero debemos recordar que el Estado debe asegurar que se respete la Constitución, el Código Civil y las leyes vigentes, esto significa manejar y administrar un recurso público en forma sustentable para el público, sin privilegios. La enorme mayoría se beneficiará con esto. Estoy seguro que en la íntima soledad de nuestra conciencia todos sabemos que será así.

Alejandro del Valle nació en la ciudad de Buenos Aires y hace 26 años que está radicado en Junín de los Andes, Provincia del Neuquén.

Es biólogo y ha recibido capacitación a través de cursos y pasantías relacionados con la cría, manejo y pesca deportiva de salmónidos en España, Japón y Estados Unidos.

Ha sido Profesor de Biología y otras asignaturas de la Universidad Nacional del Comahue durante 17 años. Ha sido asesor de empresas dedicadas a la salmonicultura y consultor en la evaluación y el manejo de poblaciones de salmónidos en varias provincias.

Ha dictado numerosas conferencias y cursos y escrito múltiples informes y publicaciones relativos a los salmónidos. Ha participado como expositor en múltiples congresos y reuniones de pesca deportiva y manejo de salmónidos.

Es miembro de la Comisión Consultiva de Pesca Continental Patagónica desde su creación.

Es miembro del Compañerismo Montana-Patagonia desde su creación en 1988. Es socio honorario de la Asociación de Pesca con Mosca del Neuquén. Es miembro de la American Fisheries Society. Es miembro de la Fundación Challhuaco, capítulo Junín de los Andes. Es miembro de la Comisión Asesora del Parque Nacional Lanín.

Además, ha desarrollado y desarrolla muchas otras actividades biológicas, no relacionadas con la pesca y los salmónidos, y no biológicas, en asociaciones y comisiones públicas y privadas. Ha sido Convencional para la redacción de la Carta Orgánica Municipal de Junín de los Andes.

Fue Director de Ecología Animal de la Provincia del Neuquén durante el período 1977-1986, Director del Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN) desde su creación en 1986,  y en la actualidad es Director Provincial de Recursos Faunísticos y Áreas Naturales Protegidas de la Provincia. En estos cargos fue y es responsable de los programas de manejo de la fauna acuática y terrestre desarrollados en la Provincia del Neuquén.

 


INDICADORES DE PIQUE (Strike  Indicators)
Por Fernando Uhía

 

                    Uno de los métodos más efectivos para pescar truchas cuando no hay eclosiones es utilizar imitaciones de ninfas. Las ninfas de los insectos, que transcurren la mayor parte de su vida en el medio acuático, son parte muy importante de la dieta de las truchas, ya que equilibran lo pequeño de su tamaño con la abundancia  de su número, y con el hecho de que siempre están disponibles. Además, a la trucha le cuesta poco esfuerzo y consiguientemente poco gasto de energía mantenerse alerta en su puesto y esperar a que la corriente le acerque su comida. Muchas veces las observamos desde una barranca o un punto elevado, ubicadas  muy cerca del fondo y nadando apenas para mantener su posición; de repente se mueven hacia un lado no más de veinte o treinta centímetros y luego vuelven a la ubicación anterior. Si están de frente a menudo dejan ver por un instante el blanco del interior de su boca, hemos presenciado una transferencia de energía, hay una ninfa menos y algunas proteínas más para el pez que le ayudarán a cumplir su misión en el ecosistema. De hecho esta es la conducta habitual de las truchas, salvo en los breves períodos en los que se producen las eclosiones en los que los peces se ubican en otras posiciones y se dedican a comer en el tope de la columna de agua.

 

Una táctica sencilla y fácil de aprender para pescar con ninfas consiste en usar un indicador de pique. No es necesario ser un caster experto para poder aplicar esta técnica con éxito, cualquiera puede hacerlo eficientemente y pescar algunas truchas. Los expertos pescarán algunas más. La idea consiste en hacer derivar libremente una mosca lastrada atada a un tippet fino, suspendida desde la superficie  por un indicador de pique visible y flotante, a la manera de una boya, imitando la deriva natural de las ninfas que se produce en la proximidad del fondo, donde la corriente es más moderada.

 

De esta manera la ninfa y el tippet están suspendidos desde la superficie por el indicador , del mismo modo que una boya sostiene a un anzuelo con un cebo. Mientras el indicador deriva en la corriente, cualquier pausa, cambio de velocidad o movimiento errático debe ser interpretado como un ataque a la ninfa, por lo que hay que clavar, afirmando el anzuelo. El método en realidad es sencillo, aunque ejecutarlo con propiedad requiere mucha concentración del pescador, ya que la trucha sólo mantendrá en sus fauces nuestra imitación por un instante antes de identificarlo como “no comida” y expulsarlo. Es una cuestión de timing: la clavada debe ser inmediata y precisa, ya que se está usando una mosca pequeña y un tippet fino a corta distancia. Para esto son una ayuda las cañas relativamente largas, de 81/2 ó 9 pies, y de acción progresiva o media, que permiten un buen control de línea, manteniendo contacto permanente con el cebo. Cañas de distinto poder  pueden usarse para esta pesca, y entre las más adecuadas podemos elegir las 4, 5 y 6.

 

Cualquier línea de flote  DT o WF servirá  ya que esta es una pesca de corta distancia. Por esta misma razón tal vez  convenga  emplear una línea uno o dos números más pesados que el indicado para la caña , haciendo así que se cargue con menos de 30 pies de línea afuera. Lo mejor es probar y ver con cuál se encuentra más cómodo cada uno. El número que las cañas traen impreso indica la opinión del fabricante respecto de con cuál línea el caster promedio obtiene un rendimiento más eficiente, pero es sabido que el rango de líneas (pesos) que cualquier caña puede castear es bastante amplio, alcanzando a una o dos líneas en más o en menos, dependiendo de pequeñas alteraciones en el timing del cast.

 

Hay una buena variedad de indicadores de pique, sólo hay que preguntar en los negocios especializados; algunos de ellos anuncian en este Boletín Mosquero y hacen que nos sea posible hacerlo llegar a sus manos en forma gratuita. Afortunadamente los indicadores son baratos, así que cada uno puede probar varios hasta encontrar el que mejor se adecua a su estilo y a su casting: los hay de madera balsa, poliestireno, fibra acrílica siliconada, espuma de polietileno y otros materiales flotantes. Lo importante es que sean pequeños para no estorbar  mucho el casting, bien visibles (los mejores colores parecen ser el amarillo limón, el naranja, el rojo brillante y el blanco),que puedan desplazarse por el leader para regular la profundidad a la que derivará la ninfa y que sea posible ponerlos y sacarlos con facilidad..

 

Como indicador de pique puede usarse también una mosca seca voluminosa, de las atadas en estilo western o full dress para aguas rápidas, como las  Humpy, Wulff o Irresistibles o las de foam como la Chernobyl Ant. En este caso se ata la seca al tippet del leader, y a la curva del anzuelo de la seca se ata otro tippet largo y a éste la ninfa. Los piques se dan en cualquiera de las dos moscas. Este es un método antiguo, tal vez derivado de la pesca con tríos en la vieja  Inglaterra, en la que se pesca a un tiempo con una seca, una wet y una ninfa como anclaje, la última atada al tippet y las otras dos pendientes de droppers. Sin embargo, esta modalidad no es aplicable en nuestra Patagonia, donde no está permitido por el reglamento pescar con más de un anzuelo y/o mosca. Pero vale conocerla y tenerla en cuenta.

 

El leader a usar puede ser uno de diseño standard de 9 pies, terminándolo con un tippet largo ( más largo que la profundidad del lugar a pescar) en 5 ó 6X; unos veinte o treinta centímetros antes de la  mosca se coloca  una pequeña munición partida. La combinación de un tippet fino y el peso de la munición de plomo harán que la mosca llegue rápidamente a la profundidad indicada.

 

Puede emplearse cualquier modelo de ninfa en el extremo del leader, aunque es razonable elegir alguno que imite aproximadamente a las ninfas que están presentes en el tramo de río que estamos pescando, las que encontraremos dando vuelta algunas piedras. Esta técnica de pesca se aplica habitualmente en tramos de fondos de piedra con buena corriente, profundidad entre 0.60 y 1.20m. y superficie quebrada, lo que permite acercarse a las truchas sin espantarlas. Es prudente comenzar con alguna de las imitaciones genéricas clásicas como Hare’s Ear, Pheasant Tail , Prince o A.P. Black en tamaños 16 o 18, que seguramente coincidirán en tamaño con las que hallamos bajo las piedras. Para que la mosca derive con mayor naturalidad conviene atarla suelta, usando un nudo corredizo  Duncan; por la misma razón es mejor usar moscas sin lastre y poner más plomo en el leader si es necesario. Además, en anzuelos pequeños es poca la cantidad de lastre que se puede agregar  respetando la silueta delgada que tienen estas ninfas y como ya se ha dicho es necesario llegar lo más rápido posible a la profundidad deseada.

 

 El lanzamiento es a corta distancia y para evitar enredos es mejor prescindir en lo posible del falso cast y procurar abrir el loop, ya que estaremos lanzando un leader con plomo y con un indicador de pique que si bien es muy liviano contribuye a desequilibrar el conjunto. Hay que procurar simplemente levantar la línea del agua, hacer un amplio y lento back cast y depositar la mosca aguas arriba en lo que será el principio de su deriva. Para esto es útil aplicar el cast belga, o cast en redondo, que es por todos conocido a través de los videos de Mel Krieger, y que cualquier instructor puede fácilmente enseñar durante las prácticas de la Asociación los domingos por la mañana. Si se utilizara un loop cerrado, como el que es preferible para pescar con mosca seca, se corre el riesgo de enredar el leader y a veces golpear contra la caña con la (las) munición de plomo o la mosca, lo que es recomendable evitar dada la fragilidad de las cañas de mosca en la actualidad.

 

Para practicar esta técnica primero se debe encontrar el agua más adecuada, usualmente los tramos de agua rápida a la altura de las rodillas o hasta la mitad del muslo,  y el primer tramo de los pools son los lugares indicados. Ingrese al río con sumo cuidado y precaución evitando hacer ruidos que puedan alertar a los peces. Muchas veces he visto pescadores descuidados  que malgastan su tiempo en pescar en buenos lugares que están temporariamente vacíos de truchas...porque ellos se han ocupado de ahuyentarlas al entrar al agua.

 

 El indicador de pique deberá estar colocado unos treinta centímetros por encima del nivel  que se intenta pescar, y debe ser regulable para poder adecuarlo a las variaciones de profundidad y velocidad de la corriente conforme se vaya desplazando el pescador. Es necesario mantener a la mosca derivando muy cerca del fondo para que imite eficientemente la conducta de las ninfas que la trucha está esperando comerse. La mosca se enganchará ocasionalmente en el fondo y esto indicará que la profundidad es la correcta; si no se engancha nunca hay que subir el indicador o agregar peso al leader. También es importante revisarla frecuentemente porque a menudo se le enganchan trozos de vegetación que le hacen perder todo atractivo.

 

Con el agua a las rodillas, saque unos tres o cuatro metros de línea más el leader, y bloquee la línea contra el grip para poder clavar con facilidad. Dando el costado a la corriente con un simple movimiento lance corriente arriba. El leader y la línea se hundirán inmediatamente y el indicador de pique bajará con la corriente delante de su posición. Siga al indicador con la caña en lo alto, tratando que poca línea esté en contacto con el agua, previniendo de esta manera el drag. La mosca debe desplazarse libremente, pero manteniendo poca línea suelta y un buen control. Esto es importante. Esté atento a cualquier movimiento que marque el indicador, y clave suavemente de inmediato. Algunas  veces este movimiento responderá a que la mosca ha encontrado una piedra o una planta acuática en su camino, pero en muchas otras encontrará una trucha en la punta del leader.

 

Cuando el indicador haya llegado al punto máximo de su recorrido comenzará a hacer drag, por lo que habrá que levantar la línea y volverla a su punto inicial, recomenzando la deriva. Después de repetir esto varias veces y, ojalá, sacar algunas truchas, corresponde cambiar de posición moviéndose aguas arriba o abajo. Con la práctica podrá incrementar un poco el largo de línea, pero no saque más de lo que pueda manejar con comodidad. Esta es una pesca de corta distancia y mucho control.

 

La pesca con indicador de pique es una técnica muy efectiva, y es de desarrollo relativamente reciente, aunque sus orígenes se encuentran en textos antiguos. Si bien se adapta maravillosamente a los ríos chicos y medianos, también puede usarse con buenos resultados en los ríos más grandes buscando los lugares adecuados. Es bueno recordar que si se sienten seguras y las condiciones de temperatura son las adecuadas las truchas comen cada vez que tienen alimento disponible, y que su naturaleza predatoria y glotona las lleva a no perdonarle la vida a ninguna ninfa que pase en proximidad de su hocico.

 

Aplaste la rebaba del anzuelo, le facilitará devolver las truchas sin causarles daño. Y si logra dominar esta técnica, serán muchísimas las que devolverá.

 

 

Bibliografia:  The Masters on the Nymph; vs autores

                      Nymphing – Gary Borger

      Tactics for Trout – Dave Hughes

      Field & Stream

      Fly  Fisherman


 

DIEZ ALIADOS DE LA PESCA CON MOSCA  
Por Armando Maubré

Existen ciertos elementos que nos rodean en toda jornada de pesca y que, sin notarlo a veces, son los que hacen más fácil el uso de la mosca para capturar un pez. A los que se me ha ocurrido llamar: nuestros "aliados" en la pesca de la trucha.

  He listado a continuación una decena de estos "aliados" cuya presencia debe ser reconocida y aprovechada pero jamás ignorada por el pescador, ya que todos ellos tienen una directa influencia sobre el pez y su comportamiento, por ende en el resultado final del día de pesca.

El agua  

Las aves

La junta 

La fricción

Las plantas

El viento 

Los invertebrados

Las piedras

La velocidad

Las nubes   

EL AGUA

¡Cómo podíamos dejar de nombrarla! siendo que es el hábitat de nuestra codiciada presa, pero solo si reúne ciertas condiciones.

Es importante tener en cuenta -siempre con el objetivo de mejorar, y dis-frutar más de la pesca- alguna de sus características químicas y físicas. De entre las propiedades químicas, que hacen del agua un sitio confortable para las truchas, haremos hincapié en dos, el contenido de oxigeno y de sales en disolución.

El primero es importante porque interviene activamente en el metabolismo de los peces y en todo proceso de combustión (oxidación con  desprendimiento de calor).

El pez capta el oxígeno del agua por las agallas y la cantidad absorbida está directamente ligada a su apetito. El agua debe contener, entonces, una cierta cantidad de oxígeno disuelto para hacer feliz y mantener activo al pez. Existen ciertos umbrales que no se pueden cruzar a riesgo de que esta criatura deje de comer o muera: el agua debe contener entre cuatro y doce partes por millón de oxígeno disuelto.

¿Cómo se relaciona ésto con nosotros los pescadores? Es una buena pregunta, ya que no podemos medirlo con los equipos que normalmente acarreamos, pero, lo que si podemos hacer es ...  

Pescar en aguas turbulentas o burbujeantes que tengan buen intercambio de oxígeno con el aire, especialmente en la temporada calurosa, debido a que su capacidad de absorber gases del  aire está en un mínimo.

  He ahí nuestro "aliado" que nos permite hacer uso de su conocimiento para mejorar nuestra rendimiento.

La cantidad de sales disueltas en el agua, la segunda de las cualidades a tener en cuenta, son las que la convierten en dura o blanda. Todos conocemos esos términos especialmente relacionados con el jabón y la espuma, ahora que si esas sales son particularmente carbonatos de calcio y/o de magnesio tienen la virtud de convertir a un río en fértil o estéril según los contengan o no. ¿En qué nos afecta esto otro?     

Nuestro "aliado" los carbonatos hacen que en ese río o en ese tramo haya truchas más gordas y en mayor cantidad, ya que su presencia favorece -junto con la luz solar- el desarrollo de algas y plantas.

  Las rocas calcáreas (calcita, caliza y dolomita) que contienen esos carbo-natos son fáciles de reconocer, ya que son parcial o totalmente blanquecinas y porosas, y si están ubicadas en o cerca del río, el agua y las lluvias lavarán las sales haciendo de aquél un mejor lugar para pescar.

Un frasquito con vinagre blanco podría ayudarnos a localizar a nuestro "a-liado", ya que unas gotas derramadas sobre la roca sospechada, si burbujean en su contacto... ¡ Eureka !

De las características físicas del agua, hemos elegido como más representativa a la temperatura y nuestro "aliado" es fácil de reconocer, el termómetro.

La vida y el comportamiento de las truchas gira alrededor de la temperatura de su medio, ya que son animales de sangre fría. Si son muy bajas las aletargan y reducen su apetito y las muy altas lo liquidan, tanto a él como a ellas.

Este fenómeno es el resultado de que el agua pierde capacidad de disolver el oxígeno del aire a medida que crece su temperatura, y acabamos de ver que hay límites que no se pueden sobrepasar.  

Pescar donde y cuando las aguas estén más frescas es lo que nos aconseja este nuevo "aliado".

  La temperatura ideal de la superficie del agua, para las especies conocidas en nuestro país oscila entre los 12 y 14 ºC para las truchas de arroyo y los 15 y 18 ºC para la marrón y arco iris.

LOS INVERTEBRADOS

Es evidente que además de los peces, en el agua vive su comida: los in-vertebrados acuáticos. Los científicos los han llamado BENTOS y la mayor variedad la componen los insectos aunque, encontraremos lombrices, caracoles, cangrejos, camarones y babosas, entre otros, formando parte de la biomasa de la que se alimenta el pez.

Los propios bentos se nutren de muchas formas ya que los hay ficófagos, fitófagos, coprófagos e “insectófagos”; pero todos los bentos están ahí no por que se cayeron al agua sino porque cumplen con una misión dentro de la naturaleza: mantener limpio de material orgánico el cuerpo de agua que habitan.  

Son importantes para nosotros porque su cantidad por metro cuadrado de lecho, hará de ese lugar uno muy concurrido para pescar o uno de aquellos que todos pasamos por alto.

Como para tener una idea de ese número diremos que tanto para el río Malleo como para el Chimehuín su promedio anda en alrededor de mil doscientos macrozoobentos por metro cuadrado, pero varia mucho con la época del año y el lugar elegido desde unos 750 a los 2500, aunque, los ríos verdaderamente fértiles del mundo duplican o triplican ésta cifra.

De manera que la mejor herramienta para recoger e identificar a nuestro nuevo "aliado" es una pequeña red y de ese modo usar la imitación correcta para pescar.

Una cosa es cierta y concreta sin embargo, de no ser por ellos no existi-rían las moscas artificiales ni el deporte que nos apasiona.

LA VELOCIDAD

  La velocidad con que el agua se desplaza por un río o arroyo, frente al sitio que decidimos pescar, debería ayudarnos a decidir entre el uso de una mosca seca o una mojada.

Recordemos que un pez no puede gastar más energía (en nadar contra la corriente para obtener un bocado) que lo que le brinda lo que atrapa o moriría por inanición. El lo tiene siempre presente, y en aguas que se mueven a más de 1,2 metros por segundo no va a subir a tomar una mosca por más grande y jugosa que sea.  

Nuestro "aliado" está tratando de advertirnos que si “la velocidad” superficial del agua es mayor que la nuestra al caminar por la orilla a paso normal, no usemos una mosca seca; una ninfa o un streamer son los apropiados ya que fondo es siempre un lugar más reparado para el pez.

 LA FRICCIÓN

  Toda vez que dos objetos, que están o entran en contacto, se muevan a dis-tinta velocidad hay fricción, y su efecto es el de oponerse al movimiento, a frenarlo.

Veamos, si arrastro una silla contra el piso, tengo dos cuerpos en contacto que se mueven a distinta velocidad, uno quieto y otro que es arrastrado, hay por ende fricción y no podré mover a la silla tan fácilmente como si el piso no existiera.

Los cuerpos que rozan o friccionan entre sí pueden ser de igual o distinta naturaleza, para ponerlo en términos que nos son familiares: agua contra agua, o agua contra roca, tierra, plantas o cualquier cosa que se interponga en su camino, incluyendo al pescador y si no fíjense en las trazas o marcas que deja el agua al rozar en nuestras piernas y que se continúan, un tanto, río abajo; éstas marcas en el agua definitivamente no existían antes de estar ahí parados. También se produce fricción cuando el aire (viento) roza contra la superficie del agua.

 Todo lo que acabamos de mencionar no es más que un fenómeno natural y en su entorno se produce siempre una disminución de la velocidad del fluido en movimiento, es decir pierde velocidad el agua o el viento o ambos.  

He ahí a nuestro "aliado", porque si la fricción produce una reducción en la rapidez con que se mueve el agua en el río... busquemos esos lugares puesto que allí habrá peces.

LAS PIEDRAS

Las piedras son los principales componentes del cauce de un río de montaña, y estamos acostumbrados a verlas como una "molestia" causante de resbalones, torceduras de pié y por sobretodo de la torpeza y el esfuerzo que requiere despla-zarmos en los lugares que las hay, ya sea dentro o fuera del río.

A pesar de ello, las piedras del fondo exhiben tres valiosas virtudes que finalmente las convierte en un "aliado" del pescador puesto que son: a) un refugio, b) generadoras de la "capa límite" y c) indicadores de la velocidad del agua.

 

a)       Un Refugio

    Las piedras del fondo de ríos y lagos brindan a los invertebrados y a los  peces un lugar donde cobijarse de sus predadores o de fuertes corrientes.

  b)       Generadoras de la Capa Límite

   La fricción del agua contra las piedras del fondo y bordes. produce una  disminución de la velocidad en sus adyacencias. Del tamaño de las piedras  dependerá el espesor de esa capa de agua más lenta, a la que los científicos denominaron "capa límite". Cuanto más grandes son las piedras mayor es el espesor de la capa y viceversa.

  Nuestro "aliado" nos está indicando que no importa cuan grande sea la velocidad del agua en la superficie, el fondo es siempre un lugar más agradable de habitar para los invertebrados y los peces, a menos que el río se mueva muy lentamente.

  c)       Indicadoras de la Velocidad de la Corriente

    Las piedras que tapizan el fondo de un río de montaña, están ahí porque la corriente no pudo llevarlas más lejos, lo que quiero decir es que no tuvo fuerza necesaria para empujarlas un poco más allá.

   Cuando intentamos vadear un río es cuando tomamos conciencia real de la  potencia de ese fluido en movimiento, pues bien, esa fuerza es la que arrastró las piedras hasta ahí y es directamente proporcional a la rapidez del agua.

  A medida que una corriente pierde velocidad deposita en el fondo del río  pedruscos cada vez más pequeños. En aguas muy lentas encontraremos canto  rodado diminuto o arena, en aguas muy veloces enormes piedras.

 En otras palabras nuestro "aliado" está tratando de decirnos que el tamaño de las piedras del fondo es un índice de la rapidez con que se mueve el agua en la superficie y ya sabemos cuán importante es la velocidad para decidir qué mosca usar.

 La correspondencia entre el arriba y abajo que presenta cualquier río de  montaña, está asociada al aspecto que muestra la superficie líquida.

 Si la superficie del agua es lisa y plana delata la presencia de un fondo  parejo, casi horizontal, formado por partículas finas; mientras que una quebrada e irregular la de un lecho totalmente desparejo y en declive, compuesto por piedras de mediano a gran tamaño.  

La superficie de un río es el espejo del fondo

  Al decir de Hermes Trimegisto "Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba".

LA JUNTA

A mi entender, éste es el "aliado" más importante que tenemos cuando esta-mos pescando en un río, desde que nos brinda la primera indicación visual, clara y distinta, del lugar donde deberíamos presentar la mosca si queremos tener éxito.

La junta, así como la capa límite, es un subproducto de la fricción y del movimiento del agua y que, por lo tanto, no podrá ser hallada o descubierta en las aguas quietas de lagos o lagunas.

Para entender mejor el concepto de junta es necesario tener presente que las partículas de agua pueden friccionar entre sí, siempre que se muevan a distinta velocidad. Si están quietas, o si se desplazan a la misma velocidad no habrá fricción y por lo tanto no se marcará ninguna junta (línea de separación). Pero basta que una de ellas sea más veloz que la otra para que, al pasar a su lado, se produzca "rozamiento" y, como resultado, ambas pierdan parte de su velocidad ya que es una fuerza que se opone al movimiento.

Si imaginamos ahora, en lugar de partículas, dos franjas de agua adyacentes una quieta y otra que se mueve, podremos observar cómo entre ambas se marca una separación (una delgada banda de agua de velocidad intermedia) como resultado de la caída de velocidad que sufre la corriente al rozar contra el agua estancada, en definitiva una transición.  

“La Junta” es la huella o señal que deja el agua rápida sobre la lenta y que demarca su separación.

La junta puede presentar diferentes aspectos, ser delgada o ancha, encrespada o calma, todo dependerá de la velocidad o del ímpetu de las aguas que se encuentran. Pero fina como una costura o ancha y espumosa como un torrente una cosa es cierta: marca la división entre el agua rápida de la que es más lenta.

Hasta ahora nada dijimos que escapara al ojo avizor o al conocimiento científico de un avezado pescador, pero su virtud estriba en que, además, mantiene separados el lado por donde circula la comida del que se encuentran las truchas.  

La Junta divide el agua rápida del agua lenta, pero también ubica a las truchas de un lado y a su comida del otro.

Sabido es que las truchas, en un río, mantienen una posición fija y se alimentan  de lo que deriva. Si la corriente fuerte es la que arrastra toda la comida y demás cosas que trae el agua, ¿De que lado creen ustedes que se ubicarán las truchas? ....Acertaron del lado donde se gasta menos energía, el lento.  

abrá una “junta” siempre que se interponga al paso de una corriente algo que le impida seguir su camino de la misma forma como venía.

Agua lenta, un  árbol caído, plantas, una roca emergente o sumergida, una curva o un desvío del recorrido, las orillas que lo contienen y hasta el lecho del propio río, son todos obstáculos naturales que formarán una junta, visible si sobresalen del agua e invisible si están dentro de ella, pero igualmente detectable.

Existen también innumerables barreras creadas por la mano del hombre como escolleras, deflectores y tantas otras usadas para desviar la corriente principal o para crear áreas protegidas de la devastadora acción del agua en movimiento, y que por supuesto son generadoras de juntas.

LAS PLANTAS

  Las plantas son nuestras "aliadas" porque donde hay plantas hay vida animal y cerca ... merodean sus predadores.

En nuestro caso, si bien tenemos que hacer el distingo entre las plantas que crecen a la vera del río y las que se desarrollan dentro del agua, ambas juntan bichos. Las primeras son el refugio de los imagos de los insectos acuáticos y de algunos terrestres que de tanto en tanto son lanzados al agua por el viento o simplemente caen (como los gusanos del sauce), los peces siempre están por el vecindario tratando de obtener una comida gratis.

En las segundas (las plantas acuáticas) se guarecen toda clase de ninfas, larvas, pequeños moluscos y crustáceos que desarrollan allí su vida, las truchas lo saben y hacen de esos lugares sus restorantes favoritos.

Para que haya plantas acuáticas es necesario que el agua reúna ciertas con-diciones de pureza, pH, contenido de sales y por sobre todo poder permitir el paso de la energía solar. Sabido es que el agua actúa como un filtro para la luz y a partir de profundidades mayores de cinco metros la que llega es tan escasa que no permite efectuar la fotosíntesis tan necesaria en el proceso metabólico de los vegetales.  

Nuestro "aliado" nos está diciendo que para atrapar truchas debemos buscar los lugares donde crecen plantas, dentro o al borde del río.

En los lagos debemos pescar en las orillas donde hay árboles, en las aguas bajas donde hay plantas acuáticas o sobre los herbarios sumergidos, donde la profundidad suele alcanzar unos tres metros.

En cambio en los ríos o arroyos habrá que lanzar la mosca hacia las costas arboladas, juncales ribereños y siempre que sea posible buscar las aguas fértiles, bien carbonatadas (chalk streams) que tengan abundante vegetación en su cauce y que, por lo dicho, ofrecen al pescador una mayor posibilidad de éxito y al pez abundancia de comida. 

LAS AVES

Así como con las plantas, en nuestro sur la presencia de ciertas aves como las golondrinas, los biguá, las águilas y los martín pescador, algunas variedades de patos y las gaviotas son indicadores precisos de la existencia de peces en las inmediaciones.

Pero aún en el mar y los "flats" la aparición de gaviotas, cormoranes o pe-lícanos revoloteando son claras indicios de la existencia de un cardumen de pececillos, y al acecho, en las cercanías, estarán sus predadores marinos que son generalmente la especie ictícola que buscamos para pescar, los más grandes.

   En los manglares o en las costas arboladas de las islas marinas la razón por la que cigüeñas o garzas atisban el agua desde las ramas es por que están esperando que pase su almuerzo. Otro tanto podríamos decir de nuestras lagunas bonaerenses, los esteros y todo el delta del Paraná.

No todas las aves mencionadas se alimentan de peces, algunas como las go-londrinas se alimentan de insectos, pero no todos los que se alimentan de insectos y vuelan son aves, los alguaciles y los murciélagos son dos buenos ejemplos de bichos que disputan a la trucha su alimento.

Las golondrinas con sus vuelos rasantes sobre el agua nos señalan la existencia de insectos sobre su superficie, y que es la hora de atar una mosca seca, como lo es cuando advertimos el ataque de los alguaciles contra la nube de insectos que revolotea sobre el agua cerca de la costa.

En cuanto a la aparición de murciélagos al anochecer, a pesar de sus molestas pasadas por sobre nuestras cabezas y el acoso que efectúan a nuestras moscas cuando las estamos "casteando", son el claro anuncio de que se está produciendo una eclosión vespertina.  

Las aves y otros voladores, son verdaderos "aliados", si sabemos prestarles la debida atención.

EL VIENTO

Nadie podría soñar que ese molesto y odiado enemigo del que está lanzando una mosca, el viento, es en realidad nuestro "aliado".

Pensemos que los peces, y en especial la trucha que vive en aguas transpa-rentes, tienen una excelente visión dentro y fuera del agua y que cualquier figura o movimiento amenazante los hace huir, un recurso esencial para la supervivencia de la especie (en todos los animales es más fuerte el temor que el hambre).

Desde éste punto de vista, la brisa que riza la superficie del agua distor-sionando la visión del pez, disimula nuestra presencia, y hace de la pesca una tarea algo más fácil para el pescador y, por lo tanto, merece ser llamada nuestra "aliada".

Podemos añadir algo más, que se nota especialmente en las grandes superficies mojadas de lagos o lagunas, si hay viento hay oleaje y éste facilita el intercambio de oxígeno entre el agua y el aire, al aumentar la superficie en contacto entre ambos.

Su efecto es particularmente beneficioso en la temporada calurosa donde el aumento de la temperatura del agua disminuye su capacidad de disolver ese oxígeno. El resultado beneficioso de la acción del viento es aún incrementado por la agitación mecánica que produce el batir de las olas, al revolver el agua.